Todos contra la película del Ministerio

La plataforma Cineastas contra la Orden se asesorará para impugnar la orden ministerial que desarrolla la Ley de Cine

La plataforma Cineastas contra la Orden ha decidido por mayoría absoluta en Madrid que se asesorará para impugnar la Orden Ministerial que desarrolla la Ley de Cine, después de que el Ministerio de Cultura la diera por terminada y lista para ser enviada a la Comisión Europea para su aprobación. "Hemos decidido y hemos elegido por mayoría absoluta asesorarnos respecto a los recursos legales que tenemos disponibles para impugnar la Orden Ministerial", ha explicado el productor José Nolla, responsable de títulos como 25 kilates y parte de esta plataforma.

Cineastas contra la Orden, integrada por 205 miembros entre los que se incluyen Javier Rebollo, Miguel Albaladejo, Salvador García Ruiz, Unax Ugalde y, desde hoy, Cristina Huete y Fernando Trueba, mantiene su enfrentamiento con dicha Orden, en la que se regulan exclusivamente las ayudas públicas que tienen carácter centralizado. Hoy, algunos miembros de este movimiento, en un reducido encuentro con la prensa en Madrid tras celebración de una asamblea interna, han insistido en que el texto definitivo de la Orden Ministerial sigue entrando en conflicto con la pluralidad del cine español y dando prioridad a las grandes producciones respecto al cine independiente.

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"Constatamos de una manera rotunda que (la Orden Ministerial) conculca el espíritu de la Ley (de Cine) en cuanto al principio de proporcionalidad", explicó Nolla. Este principio, según Rebollo, "nunca debió ser abandonado y era una de las banderas de la Ley aprobada en el Parlamento". El nuevo reparto de ayudas deja a las producciones con menos de 600.000 euros de presupuesto con la única opción de optar a las subvenciones sobre proyecto, lo que provoca, según ellos, que "un rango de películas vaya a ser extraordinariamente difícil de producir, porque no va a contar con ayuda significativa por parte del Estado". Pero además, según el actor y director Daniel Guzmán, "las películas con un presupuesto entre 600.000 y dos millones de euros, para conseguir una subvención complementaria, van a tener que reunir una serie de requisitos que hacen que cualquier productor de cine independiente no quiera arriesgarse a producirla".

Las ayudas complementarias, que no pueden superar el 50% del presupuesto total de la película, se repartirían según un sistema de puntos basado en criterios de, entre otros, éxito de público, selección en festivales de cine, discriminación positiva por género, utilización de técnicas de cine en 3D o enfoque al público infantil. Así, la única alternativa para las películas de menos de 600.000 euros y la difícil combinatoria para percibir ayudas significativas para películas con un presupuesto de hasta dos millones de euros provocarían "un colapso en subvención anticipada" que afectaría a una gran parte de la producción cinematográfica. Por el contrario, en las ayudas complementarias, que todavía no se ha establecido a cuántos proyectos al año se otorgarán y que son según Rebollo "a las que de manera natural debería optar cualquier película", favorecerían, según ellos, a producciones de presupuesto mayor. Miguel Albaladejo resumió la situación: "Hay que producir primero Tesis para que Alejandro Amenábar llegue a producir Agora, película que lleva dos semanas liderando la taquilla española.

Además, los miembros de la plataforma comunicaron su intención de "hacer un escrito a Bruselas para que analice la Orden Ministerial y puedan detectar contradicciones tanto con la legislación europea como con otras". Un acto que realizan "más por principios que por cuestiones prácticas". "No es ninguna denuncia, simplemente una carta informativa rogando que se fijen allá donde nosotros entendemos que se ha fijado en lo industrial y no cultural", matizó el flamante ganador de la Concha de Plata al mejor director por La mujer sin piano.

Cineastas contra la Orden, que emitió un comunicado el pasado agosto y se reunió con el director general del ICAA Ignasi Guardans para discutir los distintos puntos de la Orden Ministerial, ahora protesta porque "el espíritu del borrador se mantiene en el redactado final". Para impugnar una Orden Ministerial, la Ley Orgánica del Poder Judicial establece en su artículo 66 que el recurso debe presentarse en la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional.

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