García Márquez, espiado por México

Un informe inédito de los servicios secretos mexicanos califica al escritor como un agente de propaganda cubano

Una investigación publicada esta semana por el diario mexicano El Universal revela que el escritor y ganador del Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, fue espiado por los servicios secretos mexicanos entre 1967 y 1985.

Un expediente creado por la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS), una especie de CIA o KGB a la mexicana, muestra cómo el escritor colombiano, residente en México desde la década de 1960, fue espiado durante casi 20 años, en un período conocido como La Guerra Sucia en el que se buscaban elementos subversivos afines a ideologías de izquierda.

Consulado alternativo de Francia

Los documentos, hasta ahora inéditos, señalan el especial interés que tenía México por las estrechas relaciones que sostenía el intelectual latinoamericano con el futuro ocupante del Eliseo, François Miterrand, quien se preparaba para asumir la presidencia de Francia en marzo de 1981.

Las actividades de Gabo como intermediario entre militantes de la izquierda latinoamericana y el equipo de Miterrand son uno de los episodios más amplios que consignan los documentos de la DFS, señala El Universal. Los documentos muestran cómo los servicios mexicanos consideraban la casa de Gabo en la capital del país (D.F.) una especie de consulado alternativo de Francia en México.

Gabo, "comunista"

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Según las informaciones obtenidas por el periódico, los espías del gobierno mexicano aseguraban que el escritor estaba "involucrado en el tráfico de armas que salía de Cuba a Colombia y que apoyaba la lucha comunista en América Latina".

En esa época, el escritor tenía una relación tensa con el presidente colombiano Julio César Turbay. El novelista acusaba al gobierno de su país natal de represión contra la población civil a través de militares, detalla el periódico.

En esos días, Gabo dirigía una fundación internacional de Derechos Humanos, Habeas, que no era bien recibida en muchas partes del mundo, incluido México. "Habeas tiene como objetivos proteger, apoyar económicamente, proporcionar asesoría legal y es un medio para que se desenvuelvan las personas con ideología marxista-leninista que, por su participación en grupos de guerrilleros, terroristas e ideólogos, se escudan bajo el concepto general de perseguidos políticos", se lee en los documentos de la DFS.

En marzo de 1982, medio año antes de que Gabo recibiera el Nobel de Literatura, la DFS decía: "Gabriel García Márquez, escritor de nacionalidad colombiana, radicado en México, informó a Jorge Timossi, director de la agencia de noticias cubana Prensa Latina, que todos los derechos de su libro Crónica de una muerte anunciada pertenecen al gobierno de Cuba porque él se los obsequió. Lo anterior confirma que Gabriel García Márquez, además de ser pro cubano y soviético, es un agente de propaganda al servicio de la dirección de inteligencia de ese país".

Espiado también en otro países

"Estaba seguro de que existían esos papeles en México, así como debe de haber información en los archivos oficiales de Colombia y de EU. Espero poder revisarlos y quizá incluir información en una futura edición corregida y aumentada de su biografía", comentó desde Londres al periódico mexicano Gerald Martin, autor de Gabriel García Márquez: A Life, la biografía autorizada del Premio Nobel, al conocer la existencia de los informes de la DFS.

Los espías mexicanos no lograron penetrar en el círculo interno de Gabo, aunque sí intervinieron sus conversaciones telefónicas e identificaron su entorno de familiares y amigos, según revela el diario mexicano.

La investigación de El Universal está firmada por Julio Aguilar, un antiguo colaborador de la extinta revista Cambio México que dirigía García Márquez.

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