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Krystian Lupa, director teatral

Antes de centrar su atención en el teatro, Krystian Lupa (Jastrzebie Zdroj, 1943) fue estudiante de Física en la Universidad de Jagiellonia, en Cracovia. Poco después de matricularse, abandonó estos estudios y aprobó los exámenes de ingreso en la Academia de Bellas Artes de esta misma ciudad, donde en 1969 obtuvo el título de Diseñador Gráfico. A continuación estudió Dirección en la Escuela de Cine Lodz. En 1973 fue aceptado en el programa de dirección teatral en el Instituto Público de Teatro de Cracovia.

Siendo estudiante, Lupa desarrolló una relación profesional con Konrad Swinarski, asistiendo a sus clases de análisis de la obra y trabajando como su asistente en un montaje de Hamlet en el Stary Teatr (Viejo Teatro) de Cracovia. Lupa ha admitido que Swinarski le enseñó a explorar el signifi cado de las escenas individuales y a trabajar con los actores. Como estudiante, el director estuvo también fascinado por el teatro de Tadeusz Kantor y la función del actor en la realidad de la escena.

Lupa hizo su debut profesional en el teatro en 1976 con una producción de Slawomir Mrozek, Rzeznia (Matadero), en el teatro J. Slowacki de Cracovia.

Al graduarse, Lupa obtuvo una plaza en el Teatr im. C.K. Norwida en Jelenia Gora, donde volvió a dirigir -lo había hecho anteriormente para su proyecto de tesis- Nadobnisie i koczkodany (Dandis y antiguallas, 1978), de Stanislaw Ignacy Witkiewicz.

Dos veces más optaría por obras de este autor, Pragmatysci (Los pragmáticos, 1981) y Maciej korbowa i bellatrix (1986). En esta época, todavía en Jelenia Gora, Lupa llevo a escena producciones como Matka (La madre, 1979), de Stanislaw Przybyszewski; Pieszo (De pie, 1982), de Slawomir Mroze; y Slub (La boda, 1984), de Witold Gombrowicz. En 1978 dirigió Iwona ksiezniczka burgunda (Yvonne, Princesa de Burgundi) en el Stary Teatr de Cracovia.

En ese momento, los críticos señalaron que lo que más le interesaba a Lupa del teatro eran las relaciones interpersonales que describía en el escenario a través de un juego psicológico sutil y ligeramente oscuro, que combinaba con el énfasis de las complejas motivaciones de los personajes. Los críticos también subrayaron su precisa composición de escenas y exquisita habilidad para interpretar los momentos de silencio. Se escribió también mucho sobre la conciencia del director, la repetición intencionada de ciertas secuencias y su propensión a ralentizar el tempo de la acción y, en general, a la experimentación con el tiempo en el teatro. Fue en esta época cuando Lupa creó sus primeras producciones originales, Przezroczysty pokoj (La habitación transparente, 1979) y Kolacja (La cena, 1980).

Estando en Jelenia Gora, Lupa desarrolló un método específico de trabajo con los actores, un método que aplicaría de una forma más amplia, no sólo en las obras que eran creaciones originales. Sus colaboradores del momento se refieren al método de desarrollar montajes como "ensayos de laboratorio".

Krystian Lupa mantiene una relación con el Stary Teatr de Cracovia desde 1980, creando allí algunos de sus más brillantes montajes. Comenzó su trabajo en este teatro llevando a escena Powrot Odysa (El regreso de Odiseo, 1981). Lupa también se fijó en la literatura austríaca por primera vez mientras estaba en este teatro de Cracovia. Al crear su trabajo titulado Miasto snu (Ciudad de sueño, 1985), Lupa se inspiró en la novela de Alfred Kubin Po tamtej stronie (El otro lado).

Krystian Lupa se inspiró por primera vez en la obra de Thomas Bernhard en 1992, creando un montaje basado en su propia adaptación de la novela Kalkwerk. Esta puesta en escena se ganó rápidamente la reputación de ser un gran tratado metafísico, mientras que la excepcional interpretación lo convirtió en un espeluznante retrato de los sufrimientos mentales y físicos de un hombre que busca significado en un mundo regido por la rutina.

En 1996 lleva a escena Ritter, Dene, Voss, de Bernhard (1996), presentada en el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid en el año 2006, en la que examina los comportamientos rutinarios de tres hermanos, destacando los conflictos emocionales que absorben al aspirante a genio. Más recientemente, en el Teatr Dramatyczny de Varsovia, Lupa dirigió Auslöschung / Wymazywanie (Extinción), basada en su propia traducción (2001). Se trata de un montaje en el que explora cuestiones sobre la memoria, los intentos de borrar la propia biografía y la habilidad de los individuos para volver a nacer.

En 1997 Lupa puso en escena la comedia Art de Yasmina Reza en el Stary Teatr de Cracovia. También ha llevado al escenario obras de la literatura rusa. Preparó Bracia (Hermanos), basada en Los hermanos Karamazov, de Fiodor Dostoievsky. Readaptó esta novela para la escena en 1990 en el Stary Teatr, desarrollando en 1999 una nueva versión que se convirtió en un gran fresco teatral.

También creó una adaptación de El maestro y Margarita, de Mijail Bulgakov (Stary Teatr, 2002). Los más recientes proyectos de Lupa han sido montajes titulados Niedokonczony utwor na aktora wedlug mewy czechowa - sztuka hiszpanska Yasminy Rezy (Trabajo sin terminar para un actor basado en La Gaviota de Chéjov - la obra española de Yasmina Reza), estrenada en octubre de 2004 en el Teatr Dramatyczny de Varsovia; y Zaratrusta.

Lupa es un maestro en la creación de realidades internamente coherentes. Traduce y adapta los textos que lleva a escena, diseñando la escenografía y dirigiendo los montajes. En algunos, él mismo aparece en el escenario como narrador. Es capaz de conseguir una inusual unidad de expresión y de crear conceptos marcados por su inmensa claridad y precisión. Krystian Lupa ha sido galardonado a lo largo de su carrera con importantes premios y distinciones. Entre ellos, la Cruz Austríaca al Mérito, la Orden Francesa de las Bellas Artes y Humanidades, el Premio Ludwik y el Premio del Ministerio de Asuntos Exteriores polaco por la promoción de Polonia en el mundo.