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La Mostra de Venecia no sucumbe al auge del cine latinoamericano

El 27 de agosto dará comienzo la Mostra de Cine de Venecia caracterizada por la poca presencia española, importantes títulos asiáticos y el homenaje al realizador Daniel Burman

A pesar de la pujanza del cine latino en los festivales internacionales y en Hollywood, la Mostra de Venecia ha reservado pocas invitaciones para él en su 65 cumpleaños y lo ha relegado, con la excepción de la opera prima de Guillermo Arriaga en concurso, a las secciones no competitivas.

Durante la celebración del cine que acoge la ciudad italiana del 27 de agosto al 6 de septiembre, México, con el debut en la dirección del guionista Guillermo Arriaga optando al León de Oro, es el país con mayor representación, pues concurren en la sección Orizzonti -dedicada a nuevas formas de cine- Gerardo Naranjo, con Voy a explotar, y Eugenio Polgovsky con el documental Los herederos.

Sus códigos fílmicos, efectivamente, están lejos de los llamados "tres amigos" del cine mexicano -Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu-, aunque sus temas son comunes: Naranjo retrata el viaje iniciático de dos adolescentes y Polgovsky aborda la pobreza de las zonas rurales de su país a través del trabajo de unos niños en el campo.

Tierra y pan es el título, precisamente, del cuarto representante mexicano en la programación del festival veneciano, Carlos Armella, que sí opta a premio pero en la sección Corto Cortissimo, por ocho minutos de metraje sin diálogo dedicados a los instintos de supervivencia ante la escasez.

La presencia de España, en cambio, sólo puede ser considerada como colateral al asumir parte de la producción del largometraje 35 Rhums, de la directora francesa Claire Denis -cuya obra permanece, paradójicamente, inédita en España- y también del cortometraje Heshang aiqing (Cry me a river, de Jia Zhangke, ambos incluidos en la sección Fuera de Concurso.

35 Ruhms es coherente con la obsesión de Denis por los roles familiares y así, protagonizada por Alex Descas y Grégoire Colin, narra cómo en la relación entre un padre y su hija se filtra la tensión sexual. La pequeña pieza de Jia Zhangke, que ganó en 2006 el León de Oro por Naturaleza muerta, cuenta además con capital francés y chino para una historia en la que se contrasta la antigüedad de un pequeño pueblo de China con la juventud de dos parejas de ex amantes.

Sin embargo, una pieza inquietante y atípica del cine español, la olvidada Vida en sombras (1948), de Lorenzo Llobet Gràcia, será recuperada por la Mostra junto con el documental Bajo el signo de las sombras, de Ferrán Alberich, que muestra el peculiar proceso de creación de la película. Vida en sombras, protagonizada por Fernando Fernán Gómez y María Dolores Pradera, fue calificada por su director como una cinta autobiográfica y, en ella, se mezcla la fascinación por el séptimo arte y la Guerra Civil española a través de la atmósfera onírica creada por su director.

Además, el actor Sergi López continúa con su carrera internacional con la película francesa Parc, de Arnaud des Pallières, que se incluye en la sección Orizzonti y en la que comparte protagonismo con Jean Marc Barr. Brasil, aunque coproduce una de las películas de la competición, Dangkou (Plastic City), de Yu Lik-wai, tiene en Fuera de Concurso Encarnação do Demônio, una cinta de terror precedida por el éxito en su país y que está dirigida por el veterano José Mojica Marins.

Además, en Orizzonti acudirá uno de los cineastas clave del cine marginal brasileño, Julio Bressane que, junto a Rosa Dias, dirige A erva do rato, que adapta dos relatos de Machado de Assis y cuenta con sólo dos personajes -llamados Él y Ella- interpretados por Alessandra Negrini y Selton Mello.

Finalmente, Argentina estará representada en la sección paralela Giornate degli Autori, fuera de la programación oficial, con la cinta Una semana solos, de Celina Murga, pero vivirá un día destacado el 2 de septiembre cuando Daniel Burman, realizador de El abrazo partido (2004) o Derecho de familia (2006), reciba el premio Robert Bresson que entrega el Vaticano.