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Barcelona recupera sus masías y la memoria de su pasado rural

Estos 'masos' están en el distrito de Nou Barris.- Los más emblemáticos son Can Carreras, Can Valent y Can Verdaguer

Barcelona quiere recuperar la memoria histórica de su pasado rural y urbano, "sepultado" por el desarrollismo de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, con la rehabilitación de varias de las pocas masías que todavía se mantienen en pie, todas ellas en el distrito de Nou Barris. El responsable de Urbanismo y alcalde provisional, Ramón García Bragado, y la concejal de este distrito, Carme Andrés, han presentado el proyecto para la recuperación arquitectónica de tres de estas masías: Can Verdaguer, Can Carreres y Can Valent, que, tras su renovación, prevista para este mandato, pasarán a acoger equipamientos municipales como centros cívicos o guarderías.

Can Verdaguer, la última masía de uso agrícola que estuvo en activo en Barcelona, fue adquirida por el Ayuntamiento a sus propietarios en 2002, un edificio de planta basilical del siglo XVI, con un pequeño jardín -con la palmera más alta del distrito- en la calle Piferrer, y donde el Consistorio habilitará un centro cívico. García Bragado y Carme Andrés han visitado hoy este edificio, que se encuentra en buen estado de conservación y del que, por su condición de edificio catalogado, se mantendrán muchos de sus elementos.

Can Valent y Can Carreras

Por el contrario, en el caso de Can Valent (situada en un solar entre las calles Llivia y Pintor Alsamora), que se convertirá en una guardería, tan sólo se mantendrá la fachada principal, ya que se trata de una construcción, de unos 500 metros cuadrados, "bastante pobre y con una conservación deficiente" antes incluso de dejar de ser habitada, hace ahora una década, tras lo que sufrió un saqueo constante y un incendio que provocó el hundimiento del techo.

Por su parte, Can Carreras (también conocida como Mas Sala), ubicada en medio del Parque Central de Nou Barris, conserva su estructura de casa rural del siglo XVII, una masía muy productiva en su día gracias al agua de un manantial cercano, y que estuvo habitada hasta el 2002, cuando fue adquirida por el Consistorio, que tiene previsto ubicar allí un casal, que llevará además emparejado el arreglo de mil metros cuadrados de su entorno.

"Un patrimonio de un potencial extraordinario"

"Se trata de un tema esencial para la identificación de la ciudadanía con sus barrios, sobre un patrimonio de un potencial extraordinario", ha señalado García Bragado, quien ha subrayado que los vecinos "tienen mucho que decir" sobre el futuro de estos espacios. Estas tres nuevas actuaciones se suman a las que en las últimas décadas se ha han llevado a cabo en otros edificios similares -actualmente centros cívicos- como Torre Llobeta (una construcción del siglo XV), Can Basté (s. XVIII) o Ca N'Ensenya.

García Bragado ha señalado que, además de estas masías, otros distritos de la ciudad -Horta o Les Corts- cuentan también con "edificios singulares" vinculados a su pasado rural, como las caballerizas de Universitat, desconocidas para muchos ciudadanos y que serán recuperadas. Para Carme Andrés, este proyecto de recuperación es "emblemático" y ha recordado que los terrenos que ocupa Nou Barris son un ejemplo de la transformación de la ciudad: desde los años 20 y 30 con las primeras migraciones que llegaban a Barcelona para trabajar en las fábricas, y donde en las décadas siguientes, con las reparcelaciones, desaparecieron las pequeñas torres residenciales para dar paso a los grandes bloques de edificios.

Aquellas "políticas feroces" de "urbanismo desordenado" se olvidaron de dotar a estos barrios de espacios para el ciudadano y de equipamientos, un olvido que, según Andrés, el Consistorio ha ido reparando en las últimas décadas, y al que colaborará este programa de recuperación de masías.