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Guillermo del Toro: "El cine es el esperanto del mundo actual"

De cara a los Oscar, el director mexicano bromea con que "las expectativas son caber en la butaca y en el traje"

El director mexicano Guillermo del Toro ha comenzado 2007 con muy buen pie, después de conseguir con siete premios Goya y seis candidaturas a los Oscar. Además, celebra la buena salud del cine de habla hispana tras las 20 nominaciones en los galardones estadounidenses lo que confirma su concepción de que “el cine es el esperanto del mundo actual”.

Babel, de Alejandro González Iñárritu; Volver, de Pedro Almodóvar; El laberinto del fauno del propio del Toro; e Hijos de hombres, de Alfonso Cuarón, son algunas de las cumbres artísticas de un año en el que según ha dicho el realizador mexicano "lo que nosotros entendemos como diferente, el mundo mira como un todo llamado cine latino".

Su concepción de hermanamiento con otros directores latinos, ha hecho que su vida sea “profesional y personalmente infinitamente más tica que la rivalidad ciega que normalmente existe entre los directores”, según ha confesado. Esta perspectiva está respaldada por el hecho de que, mientras Almodóvar produjo mediante El Deseo la película de del Toro El espinazo del diablo, Alfonso Cuarón no sólo dirigió este año su película Hijo de hombres, por la que opta al Oscar al mejor guión adaptado, sino que también participó en la producción de El laberinto del fauno. Por eso, Guillermo del Toro tacha de "surrealista" el debate sobre la nacionalidad de su último trabajo -protagonizado por Maribel Verdú y Sergi López y cuya producción es 80% española y 20% mexicana-, porque "si naces con los pies plantados en tu tierra pero con la mirada en el horizonte, tienes la posibilidad de soñar con lo que te dé la gana, como cualquier cineasta del mundo".

Así, se deshace en elogios hacia Pedro Almodóvar, por su "generosidad" y "la confianza" que le otorga dándole "la posibilidad de leer sus guiones antes de firmarlos, de darle una opinión", por lo que no considera "ningún sentimiento de derrota" ante el triunfo de Volver en las categorías principales de los últimos Goya.

El director, que comenzará a rodar en junio Hellboy 2, reconoce que se plantea "los festivales y los premios de los críticos como una aventura, como un reconocimiento del que salir con una pequeña palmada en la espalda" y así, aunque en Cannes se fue de vacío, vivió "uno de los momentos más acojonantes" de su vida cuando el público ovacionó El laberinto del fauno durante 22 minutos.

Del Toro, que ha desarrollado en Hollywood proyectos tan dispares como Mimic y Blade 2, confirma con la trayectoria comercial de su última película en el mercado estadounidense su teoría de que "la emoción no conoce a la prudencia y si una película la consigue, sobran los calificativos sobre qué es o dónde encaja".

Tras debutar con 17 copias y ampliar a 609, son ahora 823 las salas en las que "El laberinto del fauno" se proyecta en el país que acogerá los Oscar y donde los espectadores ya han dejado más de 16 millones de dólares en la taquilla tras cinco semanas de exhibición.

Esta recepción comercial abre las esperanzas para "El laberinto del fauno" de cara a los Oscar, premios sobre los que descartó tajantemente una posible concesión para contentar al público latino, porque "quien crea que hay un impulso deliberado en ese maremágnum de confusión y locura que es la carrera hacia la Academia, está perfectamente equivocado". Aun así, de cara a la gala, que se celebrará en el Kodak Theatre de Los Ángeles el próximo 25 de febrero, "las expectativas son caber en la butaca y en el traje", bromea.

Pero Guillermo del Toro, aunque cuenta con presupuesto de Hollywood para Hellboy 2 y está concibiendo una nueva y espectacular versión de Tarzán, no cree en cerrar etapas y considera que "lo que es hermoso es que exista una camino de ida y vuelta como lo han marcado Amenábar y Cuarón y como lo trato de marcar yo".