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Reportaje:

Una pirámide "ambigua y ambivalente" en Londres

Una espectacular estructura ampliará el espacio de la Tate Modern

Una espectacular pirámide de cristal de formas asimétricas ampliará en un sesenta% el espacio del museo de arte contemporáneo más visitado del mundo, la Tate Modern de Londres. "Estamos haciendo esto en primer lugar porque la Tate Modern fue originalmente diseñada para recibir 1,8 millones de visitantes al año y ahora recibe cuatro millones", ah explicado hoy el director del Grupo Tate, Nicholas Serota, durante la presentación del proyecto.

En ocasiones en el museo "hay gente viendo a gente, que está viendo a otra gente que está viendo arte y eso no puede ser", ha destacado el director de la Tate Modern, el español Vicente Todolí. El objetivo es "dar un servicio mucho mejor al público", ha recalcado el director del museo, situado a las orillas del Támesis frente a la catedral de San Pablo.

El proyecto de ampliación, encargado al estudio de arquitectos suizos Herzog & de Meuron, el mismo que creó la Tate Modern sobre los restos de una antigua central eléctrica, cuenta con un presupuesto de 215 millones de libras (unos 322 millones de euros). De momento, el Grupo Tate sólo tiene comprometidos los siete millones de libras (unos 10,5 millones de euros) que ha aportado el Ayuntamiento de la capital para llevar adelante el proyecto. "Estoy seguro de que podremos recaudar (todo) el dinero (necesario), en otras ocasiones ha ocurrido así", ha asegurado el director del Grupo Tate, que engloba cuatro museos en el Reino Unido (Tate Modern, Tate Britain, Tate St Ives y Tate Liverpool).

"Y estoy seguro de que si conseguimos el dinero con suficiente tiempo, podremos tener listo el edificio para el 2012, cuando los ojos de todo el mundo estarán fijos en Londres", por la celebración de los Juegos Olímpicos, ha añadido Serota, que ha revelado que hay gente que ha expresado "un interés muy serio en invertir en este proyecto".

Un "montón de cajas"

Al contrario que la pirámide existente en el patio del Museo Louvre de París, el edificio proyectado en Londres no es una pirámide entendida en el sentido clásico, sino que está integrada por sucesivos bloques rectangulares que albergarán las diferentes galerías. "Es una pirámide ambigua, ambivalente, que da lugar a muchas interpretaciones", considera Jacques Herzog, uno de los arquitectos, que la ha llegado a definir como "un montón" de cajas.

El nuevo edificio, de once plantas, añadirá al museo 7.000 metros cuadrados de espacio para exposiciones y contará con dos espacios para actuaciones, nuevos espacios para actividades educativas, dos plazas públicas y una terraza en su nivel superior con vistas sobre Londres. Los responsables del museo esperan que el nuevo edificio permita atraer a un millón de visitantes más cada año y responder a las necesidades de los artistas, al ofrecer salas de distintos tamaños y formas.

El calendario de obras, que comenzarán en el 2008, está influido por la existencia de una subestación eléctrica todavía en funcionamiento en la zona donde se llevará a cabo la ampliación y que obliga a parte del proyecto a esperar hasta 2009 hasta que la compañía eléctrica cambie su emplazamiento.