Misa solemne del 'Papa flamenco'
Enrique Morente, homenajeado en esta edición del Festival de las Minas, deslumbra con su espectáculo Minerico
La noche fue exclusivamente morentina. El Festival del Cante de las Minas homenajeaba al maestro Enrique Morente y el cantaor, como si fuera un Papa flamenco, ofició misa solemne con sus melismas inconfundibles en la llamada Catedral del Cante. Y tanto se gustó, que se cantó para sí mismo.
Presentaba anoche el cantaor granaíno un espectáculo especial llamado Minerico, para agradecer al Festival la distinción concedida, recordando a los mineros que después del trabajo bebían en las tabernas para olvidar sus penas.
El cantaor comenzó su sobrio y extenso recital cantando por alegrías. Vencido el cosquilleo que les entra por la espalda a los artistas que suben al escenario de La Unión, dictó toda una conferencia como maestro de maestros, sobre diversos cantes.
Morente estuvo acompañado por el Niño Josele y Manuel Parrilla a las guitarras, Alain Pérez al bajo, el Bandolero a la percusión y haciendo voces y palmas Antonio Carbonell y Ángel Gabarre.
Concentrado en sí mismo, y ante un sobrecogedor silencio, hizo cabales y siguiriña, taranta, malagueña de Chacón, soleá caña, martinete, fandangos de Lucena y de granada y cartagenera. Y mucho más por tangos y bulerías. En definitiva, todo un recital.



























































