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La Generalitat denuncia que la empresa química de Tarragona no avisó del accidente

Protección Civil tardó 20 minutos en activar el plan de emergencias por riesgo químico

Tarragona / Barcelona

La Generalitat de Cataluña denunció ayer que la empresa química de Tarragona IQOXE no avisó del accidente ocurrido el martes y en el que murieron tres personas. “Los protocolos de emergencia dicen que es lo primero que debe hacer”, afirmó el subdirector de Protección Civil, Sergio Delgado. La Administración analizará lo ocurrido, consciente de que la situación pudo alterar los procesos de comunicación. La empresa se expone a una sanción por la infracción. El Govern alega que la falta de información provocó un retraso en el análisis de la situación y confusión en la ciudadanía.

El 'conseller' Miquel Buch (sentado, primero por la derecha) y Albert Ventosa (primero por la izquierda), coordinador y responsable del dispositivo de bomberos, atienden a los medios. En vídeo, declaraciones del 'conseller'. FOTO: EFE | VÍDEO: EP

El primer aviso de una explosión en el polígono industrial petroquímico de Tarragona llegó a las 18.38, con el aviso al 112 de un ciudadano. “Hicimos una batería de llamadas a las empresas químicas, miramos las cámaras de vigilancia. Vimos que algo pasaba, pero aún no sabíamos qué”, explica Delgado. A las 18.58, con la información recabada, Protección Civil activó el plan de emergencia (PlaseqCat). Hasta las 19.10 los bomberos no accedieron físicamente a IQOXE y comprobaron que el origen del incendio estaba allí. A las 19.15, Protección Civil decretó el confinamiento de más de 300.000 personas de siete municipios. Diez minutos después, a las 19.24, lo rebajó a las dos localidades más cercanas a la empresa (Vilaseca y La Canonja). A las 19.35, tras una primera inspección de la planta y un análisis del aire, se descartó finalmente la existencia de una nube tóxica y se dijo a los ciudadanos que era recomendable seguir en casa, pero no obligatorio. En ningún momento sonaron las sirenas por riesgo químico previstas en casos de accidentes graves. La Generalitat afirma que no se activaron porque no hubo peligro para la población, y niega que pudiesen hacerlo de manera preventiva.

IQOXE tardó 18 horas en dar una explicación de lo sucedido. Lo hizo José Luis Morlanes, consejero ejecutivo de la empresa, quien anunció la apertura de una “investigación interna para averiguar las causas de la explosión y sus consecuencias”. Morlanes, que fue vicepresidente económico del RCD Espanyol hasta que dimitió, por motivos personales, meses después de ser imputado por el presunto desvío de 2’5 millones de euros de una empresa que administraba, aseguró que IQOXE había ofrecido “la máxima colaboración a los Bomberos y a Protección Civil”. “Se imaginan una planta con una explosión y no encontrar a cinco compañeros... Es una situación muy difícil”, respondió sobre por qué no notificaron el accidente.

Tres muertos

El Departamento de Empresa de la Generalitat ha anunciado la apertura de un expediente a IQOXE para investigar lo sucedido y garantizar que todos los registros estuviesen en orden. Los bomberos localizaron muerto ayer por la mañana al trabajador de la empresa que estaba desaparecido desde el martes por la tarde, cuando estalló un reactor que, según la compañía, almacenaba 20 toneladas de óxido de etileno. El operario fallecido era Óscar Saladié, jefe de planta, de unos 50 años y con una trayectoria de más de dos décadas en la compañía. Saladié tenía despacho en el complejo de administración pero, cuando el reactor reventó, la deflagración lo atrapó trabajando en la planta. También quedaron gravemente heridos el jefe de turno, que también se llama Óscar, y falleció la tarde de ayer en el Hospital Vall d’Hebron debido a las heridas. Un tercer operario se encuentra en estado muy grave. Otro hombre falleció en Tarragona el martes a consecuencia de la explosión, que provocó que una tapa del reactor de una tonelada saliese despedida e impactase en su edificio. En la planta de IQOXE trabajan 120 personas repartidas en tres turnos de 24 horas y, en el momento de la explosión, había una treintena de operarios. Todos personal de planta, porque el personal de administración, que trabaja en un edificio que se encuentra separado de la fábrica, ya había acabado la jornada.

UGT y CC OO, las centrales mayoritarias en las empresas del polígono petroquímico de Tarragona, criticaron ayer los recortes de personal que ha sufrido la empresa IQOXE en los últimos años (desde que el grupo Cristian Lay compró esta compañía al histórico grupo químico La Seda, quebrado en 2015). Eso ha dado lugar a una “sobrecarga de trabajo que pone en riesgo la seguridad de los empleados”. “Es hora de decir basta y obligar a las empresas a que garanticen la seguridad por encima de los costes laborales”, destacó José Antonio Hernández, secretario general de Industria de CC OO y Cataluña. Este sindicato planteará una huelga general de un día a los trabajadores de todas las empresas del polígono petroquímico. “La precariedad se nota sobre todo en las empresas externas de servicios de mantenimiento, mecánica o limpieza que operan en estas fábricas. Estamos trabajando con la patronal para exigir que se cumplan unos mínimos homologados”, explicó Moisès Fortuny, responsable del sector químico de UGT. En el momento de la explosión, en IQOXE quedaban también trabajadores de empresas externas.Los sindicatos también critican que no sonasen las alarmas de riesgo químico. Y recuerdan que hace un año se creó una mesa técnica para revisar los protocolos de seguridad y actualizar el plan de emergencias (PlaseqCat), sin que hasta el momento haya dado resultados.

“Debemos abrir el debate de si las sirenas de riesgo químico son suficientes en el año 2020, cuando todo el mundo lleva un móvil en el bolsillo”, defiende la Generalitat a través del subdirector de Protección Civil, Sergio Delgado. “Se puede enviar un mensaje, explicar que ha habido una explosión, informar de que no hay riesgo químico. Modular lo que explicas según la situación”, indica. Delgado pide que todas las administraciones —Generalitat, operadoras de telefonía, Gobierno central y Europa— se coordinen para que sea posible cuanto antes este tipo de alertas.

Los bomberos lograron rescatar ayer por la tarde el cadáver del trabajador atrapado. También sofocaron las llamas que quemaron el reactor durante 24 horas. A última hora, en coordinación con la compañía, esperaban para trasvasar el producto restante en su interior. Con información de Josep Catà y Rebeca Carranco.

¿Con qué sistemas de aviso cuentan las poblaciones cercanas al polígono?

El polígono de Tarragona es el complejo petroquímico más importante del sur de Europa. Los municipios que están más cercanos al complejo industrial cuentan con una red de sirenas, que, supuestamente, se ponen en marcha cuando hay riesgo de accidente químico. Las sirenas suenan una vez al año cuando Protección Civil y la Asociación Empresarial Química realizan el pertinente simulacro. Tras la explosión, no sonaron.

¿Qué canales se emplearon para avisar a los vecinos?

Tras la fuerte explosión, la sensación de desinformación de la ciudadanía fue mayúscula, dada la dificultad por obtener datos fiables. El accidente se produjo poco antes de las siete de la tarde, ya de noche, y las llamaradas eran visibles desde varios kilómetros de distancia, lo que acrecentaba la sensación de inseguridad. Protección Civil usó las redes sociales para pedir el confinamiento de las poblaciones cercanas a la fábrica incendiada. En los barrios más próximos al fuego, voluntarios de Protección Civil recorrieron las calles con un megáfono para avisar de que procedía un "confinamiento preventivo".

La Generalitat argumenta que no había riesgo

El consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, alegó que el confinamiento que se recomendó a la población había tenido carácter "preventivo" y que se descartó activar las sirenas porque se consideró que el riesgo estaba controlado. "Cuando se había decidido hacer sonar las sirenas, justo en aquel momento, apenas unos segundos antes, llegaba el informe de los bomberos". El informe referido por Buch era una evaluación de la calidad del aire, realizada por los bomberos y donde se apuntaba que no había nube tóxica. Horas después de la explosión, Buch aseguraba que se podía "salir a la calle" y "respirar con tranquilidad", pero recomendaba a los vecinos quedarse encerrados en casa.

El alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, reconoció que los mecanismos de reacción no habían funcionado debidamente y que se había dado "alguna orden contradictoria" a la ciudadanía.

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