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Sabadell y Terrassa acuerdan al fin la prolongación del Cuarto Cinturón

El acuerdo de continuar la autovía está recogido en el Plan de Movilidad del Vallès

La autovía en su paso por Terrasasa.
La autovía en su paso por Terrasasa.

Fumata blanca para el tramo del Cuarto Cinturón a su paso por Sabadell. Después de décadas de discrepancias entre las administraciones implicadas, las dos cocapitales del Vallès Occidental —Sabadell y Terrassa— vibran en la misma sintonía sobre la polémica infraestructura. Lo han plasmado en un pacto para prolongar la autovía, que ahora muere en Terrassa, por toda la zona norte de Sabadell. El acuerdo está recogido en el futuro Plan de Movilidad del Vallès, que debe salir a exposición pública antes de final de año, y permitirá reducir el volumen de tráfico en el interior de las dos ciudades.

Es la primera vez que todas las administraciones implicadas se ponen de acuerdo sobre este tramo del Cuarto Cinturón, también conocido como B-40 o Ronda Vallès. Con anterioridad, los gobiernos municipales y el rechazo de las entidades vecinales lo habían impedido. “Finalmente, Terrassa, Sabadell, Castellar, la Generalitat y el Ministerio se ponen de acuerdo sobre este tramo”, apunta Marta Farrés, la alcaldesa socialista de Sabadell. “Ahora hay un entendimiento, las dos ciudades saben lo que quieren”, añade Lluïsa Melgares (Tot per Terrassa), tenienta de alcalde de Territorio. La Generalitat, por su parte, celebra que el plan contemple la conexión de las dos ciudades a través de la ronda Norte, cuyo “principal objetivo es sacar el tráfico del interior”, según el Departamento de Territorio.

El Cuarto Cinturón se proyectó en la década de los 60 como una gran autovía orbital que para conectar las ciudades de la segunda corona metropolitana —Abrera, Terrassa, Sabadell, Granollers y Mataró— sin tener que pasar por Barcelona. Sin embargo, rápidamente generó un fuerte rechazo en algunas zonas del territorio por la destrucción de espacios verdes que comportaba. Actualmente solo está abierto el tramo entre Mataró y Granollers (la C-60) y parte del trayecto entre Abrera y Terrassa (falta rematar las obras entre Olesa y Viladecavalls). Pero el dibujo entre Terrassa y Granollers es el que ha planteado históricamente más dudas y solo existen varias opciones en papel. A pesar de ello, Fomento decidió adjudicar en junio de 2017 la redacción del estudio informativo sobre este tramo, de 35 kilómetros y con un coste aproximado de 400 millones, porque considera estratégica la vía para descongestionar la AP-7.

El trazado acordado entre Sabadell y Terrassa está definido “a grandes rasgos”: la B-40 en Terrassa se prolongaría hasta conectar con la ronda Oeste de Sabadell y seguiría soterrada hasta las afueras de la ciudad para conectar con la carretera de Castellar. Según las fuentes consultadas, la voluntad de las administraciones es que el Ministerio de Fomento (titular de la infraestructura) incluya ese trazado como opción en su estudio informativo. “Así, cuando se apruebe inicialmente, si todos estamos de acuerdo y no hay alegaciones, los trámites se pueden acelerar. Además, hemos acordado que Fomento licite primero las obras del tramo de Sabadell”, apuntan estas mismas fuentes, que añaden que la construcción se podría iniciar en 2025.

Los ayuntamientos de la zona aplauden esta prolongación de la B-40, que ya no ven como el Cuarto Cinturón, sino como una ronda interurbana. “La nueva ronda debe dar solución a los problemas de conexión entre los municipios del Vallès. Ayudará a expulsar vehículos del centro de la ciudad, lo que mejorará la calidad del aire”, defiende Ignasi Giménez, presidente del consejo comarcal del Vallès Occidental y alcalde de Castellar del Vallès.

Menos vehículos


En una línea similar se expresa la alcaldesa de Sabadell. “La nueva ronda supone liberar mucho tráfico de la Gran Via. Todo el norte de la ciudad y los coches que vienen de Castellar hacia la autopista C-58 deben atravesar toda la ciudad”, reclama. Según las previsiones de la Generalitat, el nuevo tramo de la B-40 servirá para canalizar unos 40.000 vehículos diarios, de los cuales, 13.000 cruzan ahora Sabadell para dirigirse a la autopista.

La capital vecina también aplaude el proyecto. “Es importante para Terrassa que la B-40 no acabe en una rotonda y que se prolongue hasta la ronda Oeste de Sabadell [que conecta con la C-58]”, destaca Jordi Ballart, alcalde de esta ciudad. Los dos ediles dejaron atrás la rivalidad y enemistad histórica entre las dos cocapitales y se reunieron en octubre para llegar a un acuerdo sobre esta vía.

 

El plan del Vallès no olvida el transporte público

Las negociaciones para dar forma al Plan de Movilidad del Vallès acabaron hace dos semanas. Comenzaron hace más de dos años y han participado en ellas la Generalitat, ayuntamientos, los consejos comarcales y las entidades sociales y económicas. El plan debe definir las necesidades de movilidad (viaria y ferroviaria) de las dos comarcas para los próximos años. El alcalde de Granollers, Josep Mayoral (PSC) asegura que la prioridad debe ser “fortalecer la musculatura ferroviaria” de la zona. “La conexión ferroviaria entre las dos comarcas es imprescindible y más sencilla de lo que parece, como un intercambiador entre las líneas R4 y R8 de Renfe en Barberà. Ahora la conexión está en Montcada, pero eso no es un transbordo, es una carrera de obstáculos”.

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