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Un estudio alerta del impacto ambiental del último tramo del Cuarto Cinturón

El informe inicial de la B-40 entre Terrassa y Granollers apunta a afectaciones en espacios naturales y patrimoniales protegidos y en la fauna

Obras sin acabar de la B-40 en Terrassa.
Obras sin acabar de la B-40 en Terrassa.Cristóbal Castro
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Impactos “moderados y severos” en espacios protegidos naturales y en la fauna. Esta es una de las conclusiones que recoge el documento inicial sobre la construcción del último tramo del Cuarto Cinturón, entre Terrassa y Granollers y que supondrá la culminación de una nueva autovía orbital, la B-40. El proyecto reaviva viejos recelos entre los ayuntamientos afectados y la Generalitat, que piden su trazado se decida desde Cataluña. Fomento, responsable del proyecto, asegura que se trata de “una primera visión” del impacto de la futura vía que conectará Abrera con Mataró.

Hace justo un año, el ministerio de Fomento adjudicó la redacción del estudio informativo para la construcción del último tramo del llamado Cuarto Cinturón, de 35 kilómetros y que tendrá un coste previsto de 403 millones. No se conoce aún el trazado final por el desacuerdo entre los municipios implicados. No obstante, el documento inicial, una previa al Estudio de Impacto Ambiental, contempla dos alternativas, bautizadas como corredor norte y corredor sur.

El texto, firmado por los ingenieros Josep Secanell y Marta Almirall, señala entre los potenciales impactos ambientales la afectación a espacios protegidos como el río Congost, incluído en la Red Natura 2000 y en el Plan de Espacios de Interés Natural (PEIN). También se podrían perjudicar bosques de utilidad pública como Torrebonica, Can Bonvilar o Can Barba, entre otros. Los ingenieros califican las posibles afectaciones como “moderadas y severas”.

También se podrían presentar otras problemáticas ambientales, dice el informe, relacionadas con los efectos derivados del movimiento de tierras, ya que puede provocar cambios geomorfológicos del territorio. También se plantean dudas sobre la necesidad de buscar vertederos para almacenar estos residuos o el riesgo de contaminación de los suelos. Los técnicos también expresan su preocupación por el efecto que puede causar la creación de los caminos para que los camiones puedan acceder a las obras, “algo que a veces puede llegar a ser incluso más agresivo que la ejecución del propio eje”, admite el documento.

“La eliminación de zonas de vegetación que forman parte de hábitats naturales que albergan gran cantidad de especies faunísticas” es otro de los impactos que puede llegar a ser severo, así como el efecto barrera que puede ejercer la infraestructura, impidiendo los movimientos naturales de la fauna.

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Dentro del apartado de riesgos moderados, el documento incluye el riesgo de contaminación de las aguas freáticas, el aumento de la contaminación acústica y medioambiental a raíz de las obras. Finalmente, también se subraya el “riesgo elevado” de afectaciones en edificios o yacimientos de interés cultural.

El informe también desglosa algunas de las ventajas que podría tener la ejecución del último tramo de la B-40. Sobresalen los beneficios socioeconómicos que generará la mejora de las comunicaciones entre Sabadell, Terrassa y Granollers, además de plantear “una mejora en los itinerarios de interés general del Estado como el corredor del Mediterráneo o el corredor centro”. En este sentido, se espera que la nueva autovía orbital ayude a descongestionar la AP-7 en el área de Barcelona.

Fomento asegura que este estudio es “una primera visión de los impactos ambientales relacionados con la nueva autovía, sobre los que profundizará el Estudio de Impacto Ambiental”. Afirma que se trata de un documento se enviará a instituciones y entidades para que hagan sus observaciones de cara a completar dicho estudio.

Por su parte, el Departamento de Territorio de la Generalitat asegura que no se pronunciará sobre el proyecto hasta que se finalice la redacción del Plan de Movilidad del Vallès, que está elaborando conjuntamente Generalitat, municipios y entidades de la comarca para detectar qué infraestructuras son necesarias y qué modelo de movilidad se plantea.

Entre estas entidades está la Campaña contra el Cuarto Cinturón, que declina valorar el documento de Fomento hasta que lo haya estudiado, pero pide que no se ejecute la obra hasta tener dicho Plan de Movilidad. El Ministerio dice que “se trata de una iniciativa” de la administración autonómica “de la que no conoce sus fines” y subraya su “competencia exclusiva” en la B-40 por ser un proyecto que “trasciende el ámbito provincial de Barcelona y el regional de Cataluña”.

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