Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Torra critica “algunas actuaciones” de la policía e insiste en “depurar responsabilidades”

Los comunes, posibles socios presupuestarios del Govern, también expresan su falta de confianza en Torra

sentencia del proces
El presidente catalán, Quim Torra, en la sesión de control del Parlament.

Por segunda vez en 24 horas, el líder catalán, Quim Torra, ha pedido este miércoles al Parlament poner en marcha una comisión de investigación sobre “todos los hechos” relacionados con los brotes de violencia posteriores al fallo del juicio al procés. Una comisión muy incómoda dada la división interna ante el papel de los Mossos y que por ahora Junts per Catalunya y ERC han decidido postergar hasta después del 10-N. Los grupos han descartado forzar su creación durante el pleno que sigue este jueves pese a tener las herramientas para hacerlo

Torra también, por segunda ocasión, se ha topado con que sus socios parezcan ignorar sus propuestas. Ya pasó la semana pasada cuando anunció su voluntad de celebrar un nuevo referéndum antes de que acabe la legislatura. La crisis generada por los altercados ha planeado sobre la sesión de control en el Parlament y ha evidenciado la división de criterios en el seno de los socios del Govern donde conviven distintas sensibilidades. El president ha insistido en su idea de la comisión de investigación que ya había lanzado el pasado martes tras la reunión de su Ejecutivo.

“Creemos una comisión para que la Cámara pueda discutir con transparencia todos los hechos, todas las imágenes que se han visto”, ha explicado Torra. El presidente catalán ha respondido así a los anticapitalistas, que le han pedido el cese del consejero del Interior, Miquel Buch. La propuesta (e insistencia) de Torra, sin embargo, no ha tenido una respuesta automática dentro de sus socios.

Fuentes de Junts per Catalunya y ERC han explicado que su plan es llevar la creación de la comisión al próximo pleno del Parlament. La sesión prevista, pero aún sin convocar, es el 13 de noviembre, tres días después de las elecciones generales. Para ese mismo pleno justamente han pospuesto la aprobación de la controvertida declaración que vuelve a “reivindicar el derecho a la autodeterminación” y el rechazo a la sentencia del procés.

Esas mismas voces han descartado poner en marcha la comisión hoy, aprovechando el segundo día de sesiones del pleno que comenzó ayer. Según el reglamento del Parlament, los dos grupos parlamentarios podrían forzar in extremis la creación de la comisión, con un trámite de urgencia. Los grupos tendrían que justificar “el objetivo y ámbito de actuación de la comisión y el contenido básico de su plan de trabajo”. Torra también ha dado algunas claves de lo que consideraría que debería ser ese plan de trabajo. Se ha referido a la presencia del defensor del pueblo catalán, —el Síndic de Greuges ya ha hablado de “nuestras de violencia policial”—, entidades de derechos humanos y expertos en seguridad.

El debate interno no ha sido fácil, han aceptado desde ambas formaciones. La solución de dilatar la petición del presidente hasta después del 10-N tiene un gran componente de cálculo electoral. De hecho, han explicado fuentes del Grupo Republicano, “presentarlo por la vía de urgencia lo habría hecho explotar todo”.

El diputado de la CUP Vidal Aragonés ha aprovechado su turno de palabra para criticar que el president no dejara caer al responsable de Interior. “Cada día que pasa sin que usted ordene el cese de Buch usted está dando apoyo a las irregularidades de los Mossos”, dijo. “¿Usted cree que a mí me gustaron las imágenes y las actuaciones de estos días?”, le ha respondido Torra.

El president, en su intervención, ha evitado de nuevo defender la labor de los Mossos. La policía catalana ha actuado en coordinación con la Policía Nacional en la contención de los disturbios en Barcelona y otras poblaciones catalanas. Torra sí ha insistido en la necesidad de que se inicien “todas las investigaciones internas necesarias” sobre las actuaciones que no se ajusten a los protocolos y “se abran los expedientes necesarios para depurar las responsabilidades”. Antes, en la sesión de control al Govern, Buch había revelado que en diez años, 514 miembros de los Mossos han sido sancionados por mala praxis.

Críticas de los comunes

El presidente catalán ha certificado además su soledad parlamentaria, más allá de los dos grupos socios del Govern. Jéssica Albiach, la líder de filas de los comunes, le han afeado que haya vuelto a proponer hacer un referéndum de independencia antes de que termine la legislatura. “Usted continua insistiendo en la vía unilateral, una vía que es repetir los mismos errores que ya se cometieron en octubre de 2017, dejando media Cataluña atrás. Solo vuelve a generar frustración", ha dicho.

Catalunya en Comú- Podem, el único posible socio de cara a los presupuestos, no ha pedido en este pleno la renuncia de Torra -sí lo ha hecho en el pasado- pero este martes le ha mostrado ya su total desconfianza. “Más allá del conflicto que tenemos en Cataluña y España, el problema es que ninguno le tiene a usted como interlocutor válido, ni dentro ni fuera de Cataluña", le ha dicho Albiach.

La portavoz de Ciudadanos, Lorena Roldán, ha fracasado en su intento de que Torra le respondiera cuál es su relación con “los comandos que han sembrado el caos en los últimos días”. El ‘president’ no ha querido entrar en el cuerpo a cuerpo y se ha limitado a leer la condena de los políticos presos. “Para los violentos tiene aplausos y agradecimientos, para los agentes señalamientos y para la mayoría de los catalanes solo tiene caos y miedo", le dijo Roldán. El líder del PSC, Miquel Iceta, le ha afeado a Torra que no se reuniera con los presidentes de los grupos parlamentarios para evaluar los hechos de los últimos días. Torra le ha insistido en la necesidad de dialogar con el presidente en funciones, Pedro Sánchez.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >