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PSC, Esquerra, JxCAT y los comunes compartirán gobierno metropolitano

Los republicanos tendrán dos áreas y los neoconvergentes una vicepresidencia política

Colau y Collboni tras presentar el acuerdo en el Ayuntamiento.
Colau y Collboni tras presentar el acuerdo en el Ayuntamiento.

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) tendrá un Gobierno de amplio espectro e insólito, conformado por socialistas (con mayoría en el pleno), republicanos, comunes y neoconvergentes. La presidencia recaerá sobre la alcaldesa de la capital, Ada Colau, y los republicanos tendrán dos áreas a su cargo. Diversas fuentes de la negociación confirman el acuerdo, que se plasmará en el pleno de constitución el jueves, y que se ha fraguado con la idea de darle un cariz más representativo que político al organismo. Hace un mes, ERC fue muy crítico con Junts per Catalunya por pactar con el PSC en la Diputación de Barcelona.

El gobierno del Área Metropolitana, que agrupa a Barcelona y los 35 municipios de su entorno, se elegirá el próximo jueves. El PSC, con 44 de los 90 consejeros metropolitanos, optó por negociar un ejecutivo muy amplio no sin muchas complicaciones. Su idea era repetir el tripartito del pasado mandato (comunes, socialistas y republicanos) y lograr sumar a los neoconvergentes para que “todos los partidos que tienen alcaldías estén en el gobierno”, explica una fuente próxima a las negociaciones.

Los socialistas, por un lado, lograron romper el veto que los comunes habían impuesto a Junts per Catalunya y que, por ejemplo, sí se hizo efectivo en la negociación del ejecutivo de la Diputación o en la propia alcaldía de Barcelona. Por otro, convencieron a Esquerra de revalidar el gobierno incluso después de criticar con ahínco el pacto entre socialistas y neoconvergentes en el Gobierno provincial. El PSC mantendrá la vicepresidencia ejecutiva.

El acuerdo lo confirman fuentes del PSC, Junts per Catalunya y los comunes. Oficialmente, desde Esquerra dicen que las conversaciones “están muy maduras”. Los neoconvergentes aceptan las negociaciones pero tampoco hay confirmación oficial.

La presidencia del Área recaerá sobre los comunes, que son la segunda fuerza en el ente (16 consejeros), y por tanto Colau repetirá en el cargo. Históricamente el presidente siempre ha sido el alcalde de Barcelona. Los comunes mantendrán carteras que consideran “irrenunciables” como la de medio ambiente y la de gestión del agua, que en campaña prometieron municipalizar.

Esquerra (que pasó de 11 escaños a 16) verá trasladado el aumento en representación en cota de poder dentro de la AMB. Ganará un área de gobierno, pasando de una a dos. Desde las filas republicanas aceptan que ha facilitado el pacto el hecho de que se haya puesto el acento la transversalidad de ente supramunicipal.

Vicepresidencia para JxCat

En el caso de Junts per Catalunya, que solo tiene dos alcaldías en el Área Metropolitana y siete de los 90 consejeros, tendrá una “vicepresidencia institucional, política, y por lo tanto sin área de Gobierno, que no existía”, explican esas mismas fuentes.

Fuentes próximas a las negociaciones relatan que si los comunes, los más reticentes a la entrada de los neoconvergentes en el gobierno metropolitano, han aceptado, es porque Junts per Catalunya ha apoyado “un plan de gobierno muy progresista” en el que incluso han hecho aportaciones. En el programa acordado tendrá mucho protagonismo la lucha contra la contaminación y políticas para el eje Besòs, que concentra las rentas más bajas del entorno de la metrópolis.

Para defender un acuerdo tan insólito, todos los partidos consultados emplean el mismo argumento: insisten en la idea de que el Gobierno del Área Metropolitana es “más representativo del territorio que partidista”. “En el Área el 100% de las políticas que se aprueban afectan a todos los municipios, es una institución muy transversal. Todo el mar de fondo y el mal rollo que ha habido en la Diputación y el Ayuntamiento se diluye en una institución donde la inmensa mayoría de los proyectos que se tramitan se acaban aprobando”, apunta un dirigente.

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