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La espátula rosada siempre dice sí

L'Oceanogràfic propone un nuevo recorrido por las islas oceánicas e inicia un programa para acercar los animales a los visitantes

Una espátula rosada en l'Oceanogràfic.
Una espátula rosada en l'Oceanogràfic. EL PAÍS

La espátula rosada asiente continuamente. Sí, sí, sí, parece decir para sorpresa del lego en el mundo de los animales. Tal vez sea por el peso de su enorme pico con el que vadea los fondos para encontrar comida, pero la verdad es que esta ave ciconiiforme resulta muy simpática. Este lunes asintió a todo lo que decían los responsables de l'Oceanogràfic en la presentación del nuevo espacio interpretativo dedicado a las islas oceánicas y al programa Animal embassador. Una embajadora será una tortuga gigante de Aldabra, que ayer también fue presentada en público por sus cuidadares, que explicarán al público sus características, hábitats y amenazas.

El espacio de Islas Oceánicas y el programa 'Animal Ambassador' han sido presentados este lunes a los medios de comunicación por la presidenta del Oceanogràfic, Celia Calabuig; el director general del acuario, Eduardo Nogués; el comisario de la exposición, Manuel Toharia, y la miembro del equipo de Animales Embajadores Arancha Carreño. En cuanto a las Islas Oceánicas, Nogués ha explicado que han aprovechado un "rincón tranquilo para hacer algo diferente", en el que hay una pérgola con sombra y el jardín, para que los visitantes tengan "un momento más para la reflexión" durante una senda en la que observarán las particularidades de la fauna y flora asociadas a ecosistemas específicos y frágiles.

El enclave es un "paisaje interpretativo" que muestra la elevada biodiversidad que albergan estos singulares espacios unidos a la inestabilidad de los mismos frente a factores externos. En el paseo por las Islas Oceánicas, los visitantes se encontrarán con "criaturas excepcionales, pero también escasas y vulnerables".

El recorrido se inicia a través de cinco unidades temáticas con elementos vivos y maquetas realistas que llevan a varias zonas en las que se puede comprender, a través de la observación, interpretación y manipulación, aspectos como el gigantismo, quiénes son los viajeros oceánicos, la diferente evolución de las especies de las islas, los santuarios de aves marinas y, en definitiva, la delicadeza y fragilidad de estos ecosistemas.

Una tortuga del programa 'Animal Ambassador'.
Una tortuga del programa 'Animal Ambassador'. EL PAÍS

El paseo comienza con los 'Totems de entrada', que contienen información gráfica y un titular y están realizados recreando la estructura típica de las construcciones en madera de zonas de islas oceánicas. El comisario de la exposición ha puntualizado que los carteles cuentan con "muy poco texto".

Asimismo, Toharia ha destacado que se trata de una exposición "con mucha interactividad", que será de diferentes tipos. En 'hands on' los espectadores pondrán "las manos en la masa"; en 'hearts on' el público se asombrará o tendrá miedo; y 'minds on', para hacer a los visitantes "pensar y aprender".

En la 'Zona de gigantismo' serán protagonistas las tortugas de Aldabra, el dragón de Komodo o el insecto palo de la isla de Lord Howe, ya que el aislamiento geográfico ha permitido que, frente a la abundancia de recursos y falta de depredadores, las criaturas hayan adquirido tamaños enormes durante el proceso evolutivo.

"CURIOSAS MANERAS" DE LLEGAR A LAS ISLAS

Además, 'Viajeros oceánicos' muestra cocoteros, cangrejos, insectos o pequeños reptiles que llegaron a las islas, a miles de kilómetros de tierra continental, de "curiosas maneras"; mientras que en 'Evolución' explica que en la creación de nuevas especies interviene la selección natural, que establece que los mejores adaptados sobreviven y los peor adaptados sucumben.

'Aves marinas' está presidida por un albatros viajero, para el que las islas representan un área de descanso y cría segura; y en 'Fragilidad', se representa la debilidad de los seres vivos de las islas, sometidos a diversas amenazas, como las especies invasoras, la caza, deforestación, contaminación o tráfico de especies protegidas.

Toharia ha resaltado que la "principal amenaza" para estas especies es el ser humano y ha señalado que "la mano del hombre podría llegar a hacer un daño terrible a estos ecosistemas".

Por otro lado, el programa 'Animal Ambassador' es un nuevo concepto de conexión con el visitante mediante el cual los propios animales son los embajadores de su especie y, a través de sus cuidadores, explican a los visitantes sus características, hábitats y amenazas.

Inicialmente formarán parte del proyecto pelícanos, ibis escarlata, espátulas rosadas, garcillas bueyeras, tortugas gigantes de Aldabra, cormoranes y cocodrilos.

Este programa ofrece a los visitantes una información adicional mediante una narrativa "cuidada y dinámica" que complementa "de forma excelente" la observación de los hábitats y ayuda a comprender la labor que se realiza por parte de los cuidadores, investigadores y veterinarios.

A través de la interacción y la cercanía, el centro quiere provocar en los visitantes el desarrollo de vínculos emocionales con la vida silvestre y fomentar el aprecio por el mundo natural. Además, con el relato de los entrenadores, se generarán experiencias que provoquen emociones, ha detallado Carreño.

Poner voz a los animales

La cuidadora ha detallado que la intención del programa es "poner voz a los animales y contar historias, porque ellos son realmente los embajadores". "Pretendemos acercar los animales a los visitantes para que se lleven una experiencia más enriquecedora y un aprendizaje más profundo", ha sostenido.

Asimismo, ha resaltado que realizan entrenamientos mediante los que los animales se desensibilizan a diferentes medios, como estar más cerca de la gente. "Son tortugas gigantes y, por su estatus de especie vulnerable, es complicado poder verla en el medio natural; su papel es ser representante de todas las tortugas de Aldabra", ha explicado.

La cuidadora ha puntualizado que el estatus vulnerable se debe a la acción del ser humano, al calentamiento global y al comercio ilegal de estas especies.

"Hemos cambiado la instalación, es totalmente nueva, es una inversión brutal para dar todo lo que necesitan a nuestras tortugas", ha asegurado sobre un espacio en el que las tortugas cuentan con una piscina de barrio y una de agua. Además, Carreño ha señalado que tres veces a la semana realizan un "enriquecimiento individualizado o en grupo".

La presidenta del Oceanogràfic se ha mostrado "satisfecha" por el ingreso del centro en "la entidad más exigente del mundo en bienestar animal, la Asociación de Zoos y Acuarios americana, lo que convierte al Oceanogràfic en la primera institución zoológica de Europa que adquiere tal certificación".

Calabuig ha apuntado que la instalación de Islas Oceánicas entra dentro de las inversiones previstas para el año 2019, que en total ascenderán a 2,8 millones de euros. Por su parte, Nogués ha puntualizado que han invertido 237.000 euros para crear la nueva instalación.

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