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“Es un tripi la vida”

El artista hispanocroata ha trabajado para Louboutin, Gucci, Camper y ha creado el universo gráfico del último disco de Rosalía

El diseñador gráfico Filip Custic.
El diseñador gráfico Filip Custic.

Filip Custic (Tenerife, 26 años) ha colaborado con firmas como Louboutin, Gucci, Camper o Palomo Spain y creado el universo gráfico del último disco de Rosalía (a la que conoció por Instagram), El mal querer, una obra conceptual que le ha dado notoriedad entre el gran público. Si la fotografía retrata tradicionalmente la realidad, Custic trata la fotografía digitalmente para crear mundos que no existen. Aunque frecuenta el mundo de la moda, ahora se centra en desarrollar un arte de autor. Hace unos días el participó en el Design Fest del Instituto Europeo de Diseño (IED), que reivindica el diseño como una forma de transformación de la sociedad. Ocho años atrás sus inquietudes artísticas le llevaron a dejar las islas y mudarse a Madrid. “Wow, ya hace ocho años: es un tripi la vida”.

¿Qué tal le recibió Madrid?

Llegue con muchísimas ganas de vivir en un sitio donde tuviera acceso a todo, donde no tuviera tantos límites, me sentía muy apartado. Tenía ganas de aprenderme la ciudad, de descubrir todas las tiendas: hace ocho años comprar por Internet no estaba tan asumido, había más rutina de salir a la calle. Enseguida empecé a conocer a gente muy interesante.

¿Ha cambiado mucho la ciudad?

Creo que ahora se está escuchando más a las nuevas generaciones. Los más mayores se dan cuenta de que los jóvenes entendemos mejor la sociedad virtual, y ven que pueden aprender de nosotros en este sentido. Cuando llegué se pensaba que a los jóvenes nos faltaba experiencia. Pero ahora nos necesitan.

Los jóvenes vienen muy preparados, se dice.

Y los que vienen detrás muchísimo más.

Así que la brecha intergeneracional es más grande, por la tecnología.

Estamos en una revolución que no sabemos ver, un hito histórico. En el futuro se estudiará como un nuevo capítulo: la Prehistoria, la Historia y esto. Es la primera vez que el ser humano es capaz de crear una realidad paralela, que es Internet. No había pasado nunca.

Da un poco de miedo, ¿no?

Más miedo me da la Tierra, con gente como Trump en el poder, y otros mucho peores, que tienen las armas. Miedo podemos tener en cualquier lugar. Todo tiene su lado positivo y su negativo, depende como lo uses.

Pienso en distopías tipo Black Mirror.

Es muy catastrofista todo eso. En mi creatividad quiero comunicar un futuro más luminoso con la tecnología. Antes en mi arte no observaba en absoluto el futuro (que ya es el presente), sino simplemente miraba al pasado. Me di cuenta de que la diferencia ahora es la tecnología. Fijarse en otra cosa es algo que ya está hecho.

Su obra, sin embargo, está muy pegada a los objetos palpables, no solo a lo virtual. El objetismo, lo llama.

Lo del objetismo llegó porque antes de utilizar los objetos utilizaba más el cuerpo humano. Pero los objetos me llamaban la atención. Todo lo que no es un cuerpo humano lo veo como un objeto, también la tecnología. Tengo muy presente el bit, el algoritmo, pero traducido a mi código.

Las imágenes que crea están muy escenografiadas.

Me considero un pintor virtual. Aprendo de los cuadros clásicos, pero les añado la fotografía y el Photoshop para que parezca hiperrealista lo que antes solo se podía conseguir a través de la pintura.

Su obra recuerda a los surrealistas, el trabajo para Rosalía tiene aires de Klimt o de Frida Kahlo.

Hay claras referencias a Frida, quería representar mujeres empoderadas, como Rosalía. Me interesan Da Vinci, Magritte, Duchamp, Dalí, el surrealismo fue lo primero que me llamó la atención: eran realidades que no se podían experimentar de manera terrenal. Lo mío es más surrealismo introspectivo: le doy forma a lo que sucede en mi mente.

¿Cómo contacta con Rosalía?

Nos empezamos a seguir por Instagram, nos empezamos a encontrar por sitios y teníamos la idea de hacer algo juntos. Me escribió para proponerme hacer la portada del disco. Me envió las demos: el proyecto me pareció muy profundo y muy complejo, podía sacar mucho más material de ahí. Le encantó la idea y le di forma a ese malquerer que ella cuenta.

¿Le ha dado buenos réditos ese trabajo?

Es evidente que sí. Esas fotos han llegado a mucha gente: el objetivo de mi vida es que mis fotos tengan esa difusión y que estén bien encajadas en los proyectos.

¿No ha sido el éxito de Rosalía demasiado fulgurante?

Lo he oído decir, pero no creo. Lleva desde los 14 años. Llega un momento en el que lo tienes todo muy claro y solo hay que encajar las piezas.

La herencia croata

Con motivo de la guerra de Yugoslavia la familia de Filip Custic se fue a vivir de Croacia a Tenerife, donde el artista nació en 1993. ¿Queda algo de su herencia croata? “En el pasado hubiera dicho que no. Se piensa que en el Este todo es más frío, lineal, cuadriculado. Ahora si veo muchas de esas influencias en mi trabajo”. Le gusta el futurismo, la propaganda soviética, el constructivismo, el industrialismo y Marina Abramovic.

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