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El Sindicato de Inquilinos logra rebajar el precio de un alquiler

Un vecino de Vallcarca denuncia acoso inmobiliario y asegura que la propiedad cambió de actitud cuando acudió a la organización

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Jaume Gorriz, vecino del barrio de Vallcarca que ha logrado una rebaja de alquiler, ante los micrófonos.

Acostumbrados como están a exponer situaciones de vecinos a punto de ser expulsados de sus casas, el Sindicato de Inquilinos dio ayer a conocer el caso de un inquilino del barrio de Vallcarca de Barcelona que ha conseguido no solo quedarse en el piso donde vive desde hace seis años, sino una rebaja del alquiler.

El portavoz del Sindicato, Jaime Palomera, aseguró que su caso marca “un cambio de paradigma” en una ciudad donde desde 2013 los alquileres no paran de subir, aunque los expertos aseguran que están tocando techo.

El protagonista de la historia es Jaume Gorriz, que vive en la calle del Baró de la Barre. El edificio, de 13 pisos, relató, fue comprado hace un año por la firma Sun Peak, y en menos de un año el resto de inquilinos se marcharon. La nueva propiedad inició obras en el resto de pisos y las zonas comunes. El vecino explicó que al quedarse solo comenzó a sufrir “asedio inmobiliario”, una situación que fuentes de la empresa niegan. “Es totalmente falso que haya sufrido asedio, en ningún caso”, aseguran.

Gorriz relató que la nueva propiedad le ofreció marcharse “a cambio de dinero”. Lo rechazó, relató, y sufrió cortes de suministros. “Cortaron con una cizalla el cable de la fibra y durante cuatro días no tuve internet ni teléfono fijo, que es una herramienta de trabajo y después fueron infernales los cortes de luz durante un mes y luego de agua”, relató y aseguró también que se rompió la puerta de la entrada al edificio y de que el edificio y el ascensor estaban sucios. Fuentes de Sun Peak aseguran que no cortaron los suministros y que la suciedad fue la propia de una obra, además de recordar que cambiaron el ascensor por uno nuevo.

Gorriz explicó que la actitud de la propiedad cambió cuando acudió al Sindicato de Inquilinos y al de Vivienda de Vallcarca y su caso comenzó a negociarse desde las organizaciones. Finalmente, la propiedad le ha hecho un contrato a siete años y por menos de lo que pagaba: de pagar 705 euros ha pasado a 675.

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