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Un superordenador para moldear los nuevos coches de Seat

La compañía se alía con el Barcelona Supercomputing Center para reducir los prototipos de turismos con arcilla

Seat y BSC
La ingeniera de Seat María García Navas y el investigador del BSC Oriol Lehmkuhl.

Los coches no son siempre de chapa y pintura. Las primeras versiones de un nuevo modelo están hechas de arcilla. Estos prototipos son moldeables y pesan unas dos toneladas. Sirven para ir perfeccionando la forma del turismo y la resistencia que el aire ejerce sobre él al circular, la aerodinámica, crucial para su eficiencia energética. Se prueban en unas instalaciones llamadas túneles de aire y cada prototipo solo se puede utilizar dos o tres veces. Seat se ha aliado con el Barcelona Supercomputing Center (BSC) para desplazar algunas de estas pruebas al mundo virtual y reducir el uso del material de barro, llamado clay.

La primera fase del proyecto de Seat y el BSC se centra en las llantas. Seat dispone de un software de simulación incapaz de predecir con exactitud como se moverá un determinado tipo de llanta en el túnel de viento. La simplificación informática de la compañía no da movimiento a esta parte de las ruedas. Seat utiliza 200 procesadores y en las pruebas que lleva a cabo con el BSC emplea 2000. El investigador del BSC en modelos físicos y numéricos Oriol Lehmkuhl cuenta que con el nuevo sistema sí se podrá prever como se comportarán las llantas. La validez de los resultados se comprueba comparando los experimentos del túnel de aire, con los del software antiguo y el nuevo. 

Simulación de la aerodinámica de un coche de Seat en el BSC.
Simulación de la aerodinámica de un coche de Seat en el BSC.

"Si entendemos la física y qué pasa dentro de las llantas, las podremos hacer más aerodinámicas y competitivas", detalla la ingeniera aerodinámica de Seat María García Navas. De hecho, la precisión que la compañía prevé obtener con la simulación en el superordenador es mayor en algunos sentidos a la de las pruebas en los túneles de aire. "Sería imposible tener sensores para saber la velocidad de dentro de la rueda, físicamente no los podrías colocar", apostilla Lehmkuhl. 

"Hace unos años no era tan importante tener una llanta aerodinámica, pero actualmente es uno de los pilares más altos en automoción, porque implica mejor seguridad, confort, consumo y menos emisión de CO2", cuenta García Navas. El proyecto, que forma parte de la investigación de ámbito industrial que el BSC lleva a cabo con empresas del sector privado, consiste en resolver muchas ecuaciones y de forma muy rápida. Por ese motivo es crucial la gran capacidad el MareNostrum IV. Seat dedicó 1.223 millones de euros en I+D el año pasado, cifra que corresponde a un 6,5% de sus ingresos.

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