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Seis despidos en la Fundación Miró por las pérdidas económicas

El centro museístico tiene un déficit de entre 800.000 y un millón de euros, según fuentes del comité de empresa, que advierte que podría haber más trabajadores afectados

Visitantes en la Fundación Miró.
Visitantes en la Fundación Miró.

El comité de empresa de la Fundación Miró ha denunciado que el pasado 14 de enero la dirección le comunicó la decisión de proceder al despido inmediato de seis personas y que otra no renovará por causas objetivas basadas en pérdidas económicas.

Las trabajadoras y trabajadores del centro expresan su malestar no sólo por los despidos fulminantes, sino por cómo se han gestionado y llevado a cabo. El comité asegura que la dirección ha rehusado mantener cualquier tipo de negociación sin ni siquiera tomar en consideración la posibilidad de readmitir a los trabajadores, tal y como pedía el comité de empresa. Antes de la reestructuración, la plantilla de la Fundación Miró estaba integrada por 68 personas.

Fuentes de la plantilla han explicado que Marko Daniels, director desde enero de 2018, y la gerente Dolors Ricart han admitido tener un agujero de entre 800.000 y un millón de euros y que los ceses suponen recuperar unos 180.000 euros, aunque se espera poder llegar a 300.000 euros, lo cual implicaría más despidos. Finalmente la medida podría afectar al 13% de la plantilla.

Aunque este diario no ha podido hablar con el director o la gerente, un portavoz de la dirección confirmó que a finales de noviembre de 2018 el déficit se cifraba en 500.000 euros, pero que aún no se ha cerrado el año contable.

Según los trabajadores ha sido un proceso totalmente opaco, que la dirección no ha compartido en ningún momento con la plantilla y que, para evitar medidas tan drásticas, podría haber negociado jubilaciones anticipadas o un reajuste de los sueldos.

La dirección ha respondido que lamenta que “pese a los esfuerzos realizados la Fundación Joan Miró se ha visto obligada a amortizar siete lugares de trabajo por causas económicas que hacían inviable su mantenimiento”. Y añade: “Durante más de 40 años hasta ahora la Fundación ha gestionado situaciones adversas sin reducir nunca sus trabajadores. Sin embargo debido la disminución de ingresos junto con el estancamiento del sector cultural barcelonés en general, se ha visto obligada a tomar esta medida”.

La discrepancia respecto a los números de personas afectadas que se aprecia en las informaciones se refiere al hecho de que seis personas han sido despedidas, mientras que a la séptima no le ha sido renovado el contrato.

En su comunicado, los trabajadores expresan “su pérdida de confianza en la dirección, la gerencia y el Patronato como responsable último de la situación organizativa y económica de la institución”.
La plantilla afirma que no ha habido ni un atisbo de autocrítica y que en ningún momento la dirección y la gerencia han admitido haber podido tomar decisiones equivocadas, como gastar más de un millón de euros para desplazar la colección permanente en la planta baja, durante el último año de dirección de Rosa Maria Malet.

Mismo presupuesto

Los trabajadores denuncian también que no se han buscado soluciones intermedias como acudir al Fondo de Reserva o negociar el reajuste de los sueldos. Este año la Fundación mantiene el presupuesto de los últimos años, ocho millones de euros, sin embargo su programación es mucho menos ambiciosa que de costumbre.

En los últimos dos años los visitantes de la Fundación han bajado, aunque no de forma preocupante: algo más del 7% en 2018 que fueron 352.903 personas, el 24% nacionales y el 76% extranjeros y el 10% en 2017, pero en 2016 la celebración del 40 aniversario de la Fundación atrajo 425.067 visitantes.

“La Miró siempre han sido sus trabajadores, no puedo creer que ahora utilice los mismos métodos que una empresa cualquiera. Es una enorme decepción”, concluye un miembro de la plantilla.

 

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