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Valls reniega del pacto con Vox pero mantiene la alianza con Ciudadanos

El candidato de la formación naranja a la alcaldía de Barcelona dice sentir un "profundo pesar" ante el apoyo de la extrema derecha al Gobierno andaluz de PP y de Ciudadanos

El candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls.
El candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls.

Manuel Valls, ex primer ministro francés y alcaldable por Barcelona, criticó ayer la estrategia de Ciudadanos en Andalucía, donde la formación naranja gobernará con el PP gracias a los votos de Vox. El candidato, que lidera una plataforma electoral de la mano de Ciudadanos, mostró “su pesar” por el papel de Vox en el acuerdo y subrayó que él “nunca” negociará “directa o indirectamente la investidura ni un pacto de gobierno con ninguna formación separatista, supremacista o populista”. Aun así, Valls mantendrá la alianza con el partido de Albert Rivera.

Tras dos días evitando la cuestión, Valls emitió ayer un comunicado en el que volvió a equiparar a Vox con los partidos nacionalistas y de izquierdas como Podemos. “Deseo reiterar mi oposición más firme a que los grandes partidos de la UE legitimen a grupos de ideología ultraderechista y de extrema izquierda”, dijo Valls, en línea con su artículo La crisis del paradigma socialdemócrata, que firmó el día 5 en este diario junto a César Giner, profesor de Derecho Mercantil de la Universidad Carlos III de Madrid y exdiputado del PSOE.

El candidato a la alcaldía de Barcelona había realizado varios llamamientos a la formación de Rivera para que no alcanzara un acuerdo con Vox. De hecho, había mostrado su confianza en que la alianza no se llegara a consumar y no llegó a aclarar con antelación qué consecuencias habría si su opinión no era tenida en cuenta. Valls permaneció 48 horas en silencio, pero ayer ya aclaró que el pacto con Ciudadanos se mantendrá. En su comunicado, Valls destacó que le consta que el partido naranja explorará siempre todas las vías posibles para “prescindir de la extrema derecha en la vida política andaluza hasta devolverla al lugar marginal que ha tenido”. En su reflexión, Valls también reiteró su desencanto con el PSOE, al que invitó a abstenerse en la investidura para hacer un cordón sanitario en torno a Vox. “Me ha decepcionado profundamente que el PSOE haya carecido de altura de miras, responsabilidad y sentido de Estado para impedir el protagonismo de la ultraderecha”, insistió.

Ciudadanos ha centrado su estrategia en minimizar el pacto con Vox, que permitirá la investidura del popular Juan Manuel Moreno al sostener que su alianza se limita al Partido Popular. La incógnita es el impacto que esa alianza pueda tener en la candidatura del exministro francés, que ha recibido duros ataques por parte del partido de Santiago Abascal. Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos en Cataluña, relativizó el jueves, en una entrevista en el programa El Balcó de la SER, el mutismo de Valls previo al comunicado. “Él dice lo que decíamos nosotros: que no se puede formar un Gobierno con populistas y nacionalistas. Y eso es lo que ha pasado: solo formamos Gobierno con un socio. Y hemos hecho lo que dijimos en campaña”. Arrimadas rechazó que el hecho de que el Gobierno dependa de los votos de Vox sea comparable al apoyo de la CUP al Ejecutivo catalán de Carles Puigdemont, que en su día criticó con suma dureza. De igual modo, se negó a calificar a Vox de “extrema derecha” y afirmó que lo define como “populista”, recordando que no dejan de atacar al exministro cuando es el único alcaldable constitucionalista que puede aspirar a desbancar a Ada Colau de la alcaldía de Barcelona. “El eje izquierda-derecha llega no lo explica todo: por ejemplo”, alegó, “Quim Torra, quien escribió artículos diciendo que la nación catalana podía disolverse por la inmigración, ¿es extrema derecha? La mejor definición es que es un ultranacionalista. El eje derecha-izquierda se queda anticuado”.

Ada Colau y el PSC critican al alcaldable

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el PSC criticaron ayer el papel que está jugando Manuel Valls tras el acuerdo en Andalucía. “Hace dos días que sabemos que el PP y Ciudadanos gobernarán en Andalucía con el apoyo de la extrema derecha. El silencio del candidato de Ciudadanos en Barcelona es estrepitoso y significativo”, afirmó.

El PSC replicó al comunicado de Valls y sostuvo que la alianza de los tres partidos, tras desplazar al PSOE del poder, es “vergonzante”. “El comunicado es el enésimo intento de esquivar la responsabilidad que le corresponde como candidato de un partido, Ciudadanos, que ha llegado a un acuerdo con una formación machista, homófoba y racista como Vox, tal y como ha alertado también el presidente francés, Emmanuel Macron”.

Los socialistas barceloneses invitaron al exministro a desmarcarse del acuerdo y a renunciar a liderar la candidatura —“Solo con hechos y no solo con palabras y declaraciones se demuestra la voluntad real de luchar contra la ultraderecha”— y reiteró la necesidad de formar un cordón sanitario para que esta no llegue al Ayuntamiento de Barcelona.

En cualquier caso, Valls aprovechó para intentar marcar perfil propio en su carrera para desplazar a Colau. En su comunicado, recordó que él es “un candidato independiente” y que a su plataforma se suma el partido de Albert Rivera. Ciudadanos es el principal respaldo con el que cuenta, aunque su intención es ampliar en las próximas semanas sus apoyos a nombres de tendencia socialdemócrata, catalanista y democristiana. Lliures, el partido liberal y catalanista creado tras la desaparición de CiU, espera decidir a finales de enero si se suma al proyecto. El portavoz de Lliures, Roger Montañola, explicó la semana pasada que los acontecimientos en Andalucía podrían tener influencia en la decisión de sus 500 afiliados.

Las críticas al acuerdo con Vox también llegaron de otras voces de la candidatura de Valls. El historiador Joaquim Coll, exvicepresidente de Societat Civil Catalana, vertió en las redes sociales una dura crítica a Ciudadanos: “Muchos nos sentimos progresistas sin partido, constitucionalistas a los que nos horroriza por igual que Pedro Sánchez suplique el apoyo de los separatistas y que Rivera acepte el apoyo de Vox para hacerse con un trozo del poder autonómico”. Frente a esa postura, Guy Verhofstadt, líder de ALDE, el grupo de partidos liberales europeos del que forma parte Ciudadanos, celebró el acuerdo en Andalucía: “Contento de verlo en el Gobierno con un programa centrista y reformista y sin concesiones ni acuerdos con Vox. Se abre una oportunidad histórica”.

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