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La bronca se instala en el Parlament

Las descalificaciones entre diputados y políticos que rayan el insulto se convierten en habituales

Carlos Carrizosa, en el centro y primer plano. Al fondo, de pie, Ruben Wagensberg.
Carlos Carrizosa, en el centro y primer plano. Al fondo, de pie, Ruben Wagensberg.

La tensa situación que caracteriza la política catalana desde hace meses a cuenta del procés se ha instalado en el Parlament de Cataluña en forma de bronca y descalificaciones cruzadas entre los diputados y los líderes políticos. La llamada cortesía parlamentaria parece ya cosa del pasado y el tono agrio y las acusaciones mutuas entre partidarios y detractores de la independencia se ha convertido en habitual. La prueba de ello es que tres grupos parlamentarios de diverso signo pidieron al presidente de la Cámara, Roger Torrent, que medie en el asunto para que se imponga el respeto en el hemiciclo.

El diputado de ERC Ruben Wagensberg y el portavoz de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, protagonizaron este viernes el último de los rifirrafes que ya se están convirtiendo en habituales cuando se celebra un pleno. El independentista reclamó a la formación naranja que dejase de calificarles de “golpistas” con un argumento simple. “Nuestra réplica podría ser hablar del grupo fascista de Ciudadanos. Podríamos hablar del fascista de Carrizosa o la fascista de Arrimadas”, dijo.

El presidente del Parlament le pidió que se retractara y el parlamentario le hizo caso, pero al pasar a su lado, Carrizosa le espetó: “Vete para arriba, nos vemos fuera”. El diputado de Ciudadanos negó que hubiera pronunciado esa frase que le atribuyó Wagensberg, pero Roger Torrent terció para volverlos a llamar al orden. “No seguiremos por este camino. No me querría ver obligado a hacer más llamadas al orden ni expulsar a nadie de este hemiciclo”, advirtió.

Horas después, la bronca parlamentaria continuó por escrito. Junts per Catalunya registró un documento en el que pedía a Torrent de que evitase las “interpelaciones ofensivas” y reiteradas que ha sufrido su grupo. La última de ellas, la protagonizada el día 8, cuando la diputada de Ciudadanos Sonia Sierra le espetó a la consejera de Cultura, Laura Borràs: “Es usted una supremacista”.

Apenas una hora después, la portavoz del PSC, Eva Granados, registró otro escrito similar más amplio en el que denunciaba el “intolerable” lenguaje hacia los diputados socialistas y pedía a Torrent que velase por el cumplimiento del Código de Conducta de los diputados. Para ilustrar su queja, Granados esgrimió dos episodios vividos en el pleno del día 8. El primero lo protagonizó el presidente de la Generalitat, Quim Torra, cuando acusó al líder del PSC, Miquel Iceta, de salir del hemiciclo “chorreando cinismo por la escalera noble” del Parlament.

Más tarde, el portavoz de Junts per Catalunya, Albert Batet, acusó al PSC y PP de no haber mostrado “un poco de humanidad” cuando meses atrás acudieron al pleno los familiares de los políticos encarcelados. Granados considera que estas apelaciones a la moralidad que se producen a menudo en los plenos y las comisiones parlamentarias “no se deberían normalizar” y por eso pide a Torrent que no permanezca impasible.

Ciudadanos tampoco se quedó atrás y al conocer los escritos de Junts per Catalunya y el PSC registró otro en el que pide al presidente de la Cámara que ejerza sus funciones y garantice que no se volverán a producir “prácticas deshumanizantes” por parte de los diputados independentistas. El documento de la formación naranja recuerda los escritos de Torra de hace años y cita expresiones de parlamentarios de Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP. Sin embargo, evita cualquier alusión al episodio más reciente, cuando Carrizosa se encaró con Wagensberg y le retó a “verse fuera”.

 

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