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Bajada de espectadores en cines, teatros y conciertos en 2017

El anuario del Ayuntamiento de Barcelona refleja una caída general en cultura

Concierto de los Rolling Stones en el Estadi Olímpic.
Concierto de los Rolling Stones en el Estadi Olímpic.

Con el anuario estadístico del Ayuntamiento de Barcelona en la mano, la comparativa del consumo cultural del año pasado en relación con anteriores fue a peor. Los espectadores de las salas de cine comercial en 2017 fueron 6.153.031 frente a los 6.244.174 del año anterior. La disminución entre los espectadores de artes escénicas —en este epígrafe se encuentran todos los teatros, el Liceo y salas como la Bars o el Apolo-— fue de 18.000: de 2.466.355 (2016) a 2.448.261 en 2017. Entre las obras de teatro que tuvieron más de 25.000 espectadores, los musicales fueron los que se llevaron la palma: 93.000 de Dirty Dancing en el Teatro Tívoli, Gente bien con 82.000 en el Teatro Coliseum y Scaramouche, con 64.000, en el Teatro Victòria. Fuera del género musical, la obra de teatro más vista en 2017 fue Art en el Goya.

La música en los grandes auditorios de sinfónica y ópera movilizó a menos público a excepción del Palau de la Música que creció de los 442.000 espectadores y 566 conciertos de 2016 a 466.000 y 615, respectivamente. La tendencia fue la inversa en el Auditori que pasó de 392.000 espectadores de 2016 a 377.000 el año pasado. En el Liceo, los espectadores bajaron de 257.000 a 248.000 pese a que el número de conciertos creció de 127 a 139. Con todo, es el teatro de La Rambla el que tiene una mayor ocupación, de un 80% frente al 74% del Auditori y el 58% del Palau. El título de la temporada pasada del Liceo que tuvo más espectadores fue Rigoletto con 29.000 en 13 funciones.

El anuario solo recoge datos y no da explicaciones o interpretaciones de las tendencias. Sin embargo, tanto los promotores musicales, como los de teatro y las salas de cine ya avanzaron el año pasado que el impacto del atentado de Barcelona del 17 de agosto y del otoño caliente que se vivió por el procés se notaría en las taquillas y en la ocupación. Las cifras corroboran aquella previsión.

El sector editorial, el que más gasto cultural aporta

El anuario municipal incluye una comparativa del Valor Añadido Bruto (VAB) de las empresas culturales. Es decir, lo que aporta cada sector al conjunto del gasto de todos los segmentos culturales. Son datos que arrancan en 2010 y llegan hasta 2015. Por sectores, es el editorial (y la prensa) el que históricamente más ha contribuido; en 2015 fue el 34,5% de los 2.100 millones de euros que generó el gasto cultural. La economía que mueven los libros llegó a representar el 40% en 2012. Volviendo a las cifras de 2015, el segundo sector más fuerte fue el de la publicidad que supuso un 26,5% del total, seguido por las artes escénicas -teatro, cine, música y diseño- con el 14% y el 11% que movió el sector audiovisual y multimedia. La arquitectura aportó en 2015 el 5,4% y el 4,6% los museos, archivos y las bibliotecas.

Donde se ha notado más esa disminución de público fue en los conciertos en espacios de gran capacidad —el Estadi Olímpic, Palau Sant Jordi y Sant Jordi Club— que bajó en 111.000 espectadores entre 2016 (483.365) y los 372.719 del año pasado. Los Rolling Stones batieron el récord con más de 56.000 espectadores en el Estadi Olímpic, seguidos de los 53.000 que presenciaron a U2 en el mismo estadio.

El festival que año tras año va ganando público y funciones es El Grec que pasó de 102.000 a 113.000 espectadores y de 99 a 102 funciones con una ocupación que también sube, del 68% al 75%. La tendencia a aumentar es constante desde hace cinco años.

Las 40 bibliotecas municipales tuvieron menos visitas, tanto presenciales como en el acceso  por internet. En 2017 las visitas físicas fueron de 6.306.868 frente a las 6.376.796 del año anterior. Las  visitas a la web pasaron de 1.178.220 a 1.035.884. El número de carnets nuevos fue a la baja: de 49.537 de 2016 a 49.412 del año pasado.

La estadística también compara el esfuerzo que hace cada administración catalana en gasto cultural. La Generalitat destinó 261 millones, el 0,9% de su presupuesto total (que en 2017 fue de casi 29 mil millones de euros) mientras que el  Ayuntamiento de Barcelona dedicó 147 millones, lo que representó el 4,9% del su presupuesto global, de poco más de tres mil millones de euros.