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Los CDR protestan contra ERC, la CUP y el PDeCAT por no hacer efectiva la independencia

Los activistas han pintado la sede de ERC y han quemado fotos del Rey y de Llarena frente al edificio del PDeCAT

Varios manifestantes independentistas queman fotos del juez Pablo Llarena.
Varios manifestantes independentistas queman fotos del juez Pablo Llarena.

Los Comités de Defensa de la República (CDR) han visibilizado este jueves las diferencias que vive el movimiento independentista. Unos 40 activistas de los CDR han realizado varias pintadas en la sede de ERC en Barcelona, con un claro mensaje: "Desobedeced o dimitid", reclamando a los republicanos que desobedezcan ante el Estado. Esta acción ha generado momentos de tensión entre los CDR y trabajadores de ERC, pero también entre algunos de los mismos activistas, contrarios a realizar las pintadas.

Por la tarde, una 200 personas se han concentrado ante la sede de la CUP y después han avanzado hasta las oficinas del PDeCAT, donde se han encontrado dos furgonetas de los Mossos d'Esquadra y una docena de agente antidisturbios esperándoles en la entrada. Allí, han vuelto a lanzar un aviso dirigido a los neoconvergentes: "PDeCAT, la paciencia se ha acabado". Algunos manifestantes también han quemado diversas fotos del Rey Felipe VI y del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena -que ha instruido la causa del 'procés'- y, entre otras proclamas, han gritado: "1 de octubre, ni olvido ni perdón" o "dar la cara". 

En un comunicado publicado en su cuenta de Twitter, los CDR exigen a Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP que hagan efectiva la "República" catalana que se votó en el referéndum del 1 de octubre, suspendido por el Tribunal Constitucional. "La única voluntad a la cual tiene que responder el Parlament de Catalunya es la del propio pueblo catalán y debe desobedecer las imposiciones inquisitoriales que vengan del Estado español", alerta el texto. Los CDR también rechazan la reunión bilateral de este miércoles entre Generalitat y Gobierno, en la que, mantienen, "se negocian el traspaso de competencias, mientras que el Estado nos persigue y encarcela".

Los republicanos han rechazado el escrache de los CDR y han afirmado, a través de un comunicado, que estos hechos "no suman y hacen cada día más pequeño" el movimiento independentista. "Respetamos todas las posiciones políticas, pero no compartimos según qué formas de manifestarlas y , menos aún, contra trabajadores", han indicado desde Esquerra.

La protesta de este jueves evidencia la fractura del independentismo en dos sectores: el que defiende diálogo y negociación con el Gobierno, representados por Junts per Catalunya y ERC, y otro que sigue apostando por la desobediencia y la vía unilateral, que abandera la CUP y, en la calle, los CDR.

 

Poble Lliure (CUP)

Europa Press

La corriente de la CUP Poble Lliure ha reclamado que las fuerzas
soberanistas catalanas acuerden una estrategia "mínima" conjunta y ha llamado  a boicotear a las empresas del IBEX 35 y a la movilización permanente del independentismo.

En un comunicado de este jueves, ha defendido que las instituciones
catalanas y la sociedad civil deben promover "un boicot general y sostenido"
contra empresas como Caixabank, Banco Sabadell, Telefónica, Repsol e
Inditex, enumeran, y acompañarlo de un fortalecimiento de las organizaciones
civiles y sindicales que apoyan la República que aprobó el Parlament
en octubre.

Estas acciones deben ir acompañadas de "vínculos estables de negociación
entre las fuerzas republicanas" para acordar estrategias y evitar situaciones
como la del último pleno del Parlament, que el presidente Roger Torrent
suspendió por las diferencias entre JxCat, ERC y la CUP sobre la situación
de los diputados independentistas suspendidos de su cargo por el Tribunal
Supremo.

"Respuestas improvisadas lo único que hacen es reforzar la represión
contra nuestro pueblo y fortalecer el régimen monárquico español", advierten,
por lo que ven necesario un espacio de coordinación entre partidos.

Asimismo, han exigido que se respete la soberanía de las instituciones
catalanas: "Los dirigentes políticos tienen que parar cualquier injerencia
que contravenga la voluntad popular. No se pueden aceptar más
claudicaciones".

Agresiones fascistas

También han criticado que al Govern le falta iniciativa para que los Mossos d'Esquadra "protejan al pueblo" y que han aumentado las agresiones de carácter fascista en Catalunya desde el 1 de octubre. "Alentadas y blanqueadas desde los partidos y las estructuras de poder del régimen monárquico, se han agravado con total impunidad", han deplorado.

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