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El Síndic constata 10 irregularidades entre 174 quejas de adoctrinamiento

El defensor del pueblo catalán niega un adoctrinamiento sistemático en la escuela catalana y lo reduce a incidencias puntuales

Manifestación en Sant Andreu de la Barca en apoyo de los profesores denunciados por la Fiscalía.
Manifestación en Sant Andreu de la Barca en apoyo de los profesores denunciados por la Fiscalía.

El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha constatado una decena de irregularidades entre las 174 quejas recibidas por su institución y el Ministerio de Educación sobre presuntos casos de adoctrinamiento nacionalista en la escuela catalana. Según la investigación realizada por el defensor del pueblo catalán a raíz de las incidencias denunciadas desde el 1 de octubre —cuando se celebró el referéndum—, solo en el 5,7% de las quejas recibidas por el Síndic y el Ministerio hubo irregularidades. En el 62% de las denuncias, Ribó descartó cualquier tipo de adoctrinamiento.

“Podemos decir categóricamente que tenemos una escuela con pluralismo y sin adoctrinamiento”, dijo ayer Ribó durante la presentación del informe. A raíz de sus pesquisas, el Síndic aseguró que no hay un problema de adoctrinamiento, sino “algunas prácticas puntuales a corregir”. Ribó hizo hincapié en que solo han confirmado 10 casos de las 174 incidencias denunciadas en 134 centros. “Hay que tener en cuenta que en Cataluña hay 4.600 centros, 115.000 docentes y 1,3 millones de alumnos”, contextualizó.

Entre las denuncias en las que el Síndic encontró irregularidades está el caso de un centro que envió un comunicado sobre una de las huelgas convocadas hace unos meses a raíz de la situación política e invitó a participar en ella. También se simuló una votación en el patio de un colegio como una actividad opcional propuesta por un docente. Dentro de la decena de situaciones irregulares detectadas, el Síndic no ha computado los episodios denunciados en centros de Sant Andreu de la Barca o La Seu d'Urgell por encontrarse bajo investigación judicial.

El defensor del pueblo catalán también advirtió de que, aunque no se han encontrado más irregularidades, hay una veintena de situaciones que conviene revisar, como la propuesta de llevar una camiseta amarilla en un concierto de Navidad de la escuela. Invitar a vestir una camiseta amarilla no es irregular, pero para evitar que se pudiese vincular a una a una acción política, el centro en cuestión decidió cambiar el color e invitar a llevar una camiseta verde.

Pautas para tratar cuestiones políticas en clase

Ribó ha recomendado al Departamento de Enseñanza que despliegue entre los centros educativos criterios y pautas para abordar el tratamiento de cuestiones políticas en el aula. El Síndic insistió, además, en que “los conflictos se han de resolver de forma positiva dentro de la comunidad educativa” y no judicializarlos.

El defensor del pueblo catalán señaló también que “el principal problema de la educación” no es el adoctrinamiento, sino la “falta de igualdad de oportunidades y la segregación escolar”.

Con todo, el 20% de las quejas ni siquiera se pudieron verificar porque “forman parte de escritos formulados por personas, a veces anónimas, que expresan opiniones o remiten a determinados hechos supuestamente acaecidos, pero sin especificar el lugar donde se produjeron”, explica el informe. Además, el defensor del pueblo catalán tilda de “inconsistentes” el 23% de las quejas. Así, el Síndic descartó una queja por comentar en clase unas portadas de unos diarios sobre la situación política o el dibujo de un niño con una inscripción que rezaba “Para votar no hay que pegar”. Ribó considera que se puede discutir en clase sobre la situación política y que el dibujo, por ejemplo, entra dentro de la libertad de expresión de los niños.

Libros bajo sospecha


Ribó también ha analizado el contenido de los libros de texto de primaria a raíz de un estudio del sindicato AMES, que denunció que se adoctrinaba en las escuelas a través de los libros. Tras su análisis, el Síndic negó la mayor: de los 14 libros de quinto y sexto de primaria analizados (3.296 páginas), el Síndic hizo observaciones de 59 páginas."Hay dos libros sin contenidos supuestamente adoctrinadores y hay cinco con dos contenidos o menos. Del resto de libros, como máximo, hay 11 contenidos supuestamente adoctrinadores", apuntó Ribó.

El Síndic rechaza que haya un adoctrinamiento sistemático y aludió a que los libros de textos siguen el currículo previsto, aunque unos dediquen más tiempo a hablar de la Geografía de Cataluña y otros de la de España. “Del análisis hecho, el Síndic ha detectado alguna imprecisión puntual, aunque esta parece más ocasionada por la voluntad de hacer comprensible el texto que no por la voluntad de inculcar una determinada doctrina”, apunta el estudio del defensor del pueblo catalán. El sindicato AMES, por su parte, criticó la “parcialidad” del Síndic en sus conclusiones.

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