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36 proyectos de barrio optan a ocupar locales de protección oficial de Ciutat Vella

El criterio, entre otros, es que esos negocios frenen el proceso de gentrificación que se ha instalado en el corazón de la ciudad

Uno de los locales de protección de Ciutat Vella
Uno de los locales de protección de Ciutat Vella

El Ayuntamiento de Barcelona ha recibido 36 propuestas para optar a los nueve primeros locales de protección oficial que ofrece el Consistorio para dinamizar el distrito de Ciutat Vella. El pasado marzo, el gobierno de Ada Colau puso en marcha la iniciativa “Local Local”. El objetivo es aprovechar locales de titularidad municipal, ahora vacíos, para darles un uso vinculado al comercio de proximidad y la economía sostenible. De los candidatos, 19 son emprendedores y entidades de Ciutat Vella.

Del análisis de las ofertas presentadas, resulta que 21 son de autónomos, seis de asociaciones, tres de fundaciones, tres más de cooperativas, dos de sociedades limitadas y una de una sociedad civil privada. El Ayuntamiento ya tiene encima de la mesa las propuestas y ahora deberá seleccionar nueve de ellas para que, en septiembre, los comercios abran la persiana. El criterio, entre otros, es que esos negocios ayuden a frenar el proceso de gentrificación que se ha instalado en el corazón de la capital catalana.

Tres de los proyectos presentados están relacionados con trabajos de curas y servicios a las personas. Otros 11 son negocios relacionados con las intervenciones comunitarias, asociaciones o entidades que trabajan por la integración social o laboral de minorías en riesgo de exclusión. Cinco de los candidatos han presentado proyectos de comercio de proximidad; 11, proyectos culturales; tres más, de pequeña producción urbana, como talleres artesanos. Hay dos proyectos relacionados con el conocimiento y la innovación y otro más sobre economía circular y reciclaje.

Plan económico para Ciutat Vella

El distrito de Ciutat Vella ha redactado el primer Plan de Desarrollo Económico, donde despliega una hoja de ruta para transformar el barrio en el terreno social y económico. El Consistorio pretende fomentar —y los locales de protección oficial son un ejemplo— que puedan crecer y sostenerse negocios “de toda la vida”, comercios de proximidad y proyectos innovadores. El plan no desprecia la actividad turística, pero vela por que esta sea una actividad que garantice los derechos de quienes viven en los barrios y que sea una fuente de riqueza compatible con la vida cotidiana.

Según la concejala del distrito de Ciutat Vella, Gala Pin, la iniciativa Local Local forma parte de las políticas públicas para “promover un desarrollo económico vinculado al territorio y se enmarca en la lucha contra la gentrificación”. Pin destaca otros pasos dados en esa dirección en el mandato: “Primero impulsamos el plan de desarrollo económico del distrito y después el plan de usos de Ciutat Vella. Ambos apuestan por una economía diversificada en el territorio y centrada en dar servicio a los vecinos”.

Los precios de alquiler de esos locales de protección son de ocho euros el metro cuadrado durante el primer año, que se irán incrementando en un euro en los dos años siguientes. A partir del cuarto año, los precios se irán actualizando según el IPC anual. Además, si el Consistorio considera que en estos locales se ofrecen productos y servicios que son necesarios para los vecinos, el alquiler en estas condiciones podrá ser de hasta siete años.

Local por 172 euros


El local más pequeño se encuentra en el número 26 de la calle Assaonadors. Tiene 21 metros cuadrados y un coste mensual de 172 euros durante el primer año. El comercio de mayor tamaño es el del 38 de la calle Comerç. Tiene casi 79 metros cuadrados y costará 631 euros el primer año. El resto de locales están situados en Francesc Cambó, 18; Sant Pere Mitjà, 65; Sant Ramon, 1; Robadors, 35; Sant Ramon, 6; y Carretes, 29.

Para el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, el proyecto Local Local es un ejemplo de lo que significa “generar economía de proximidad y una nueva actividad económica”. Pisarello defiende: “Permite levantar persianas para abrir una nueva actividad o comercios enraizados en las necesidades y en la vida vecinal y que nos ayudan a evitar un monocultivo en Ciutat Vella. Una vez más se demuestra la diversidad y riqueza de las propuestas recibidas”.

El Ayuntamiento está trabajando en una segunda fase de la iniciativa y serán cinco nuevos locales de protección oficial los que se convoquen en 2019.