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La asesora de Camps en la Fórmula 1 señala al expresidente como único responsable

Reyero confirma que tras la primera edición del Gran Premio de Valencia quedó claro que las carreras no serían rentables

La exasesora de Camps, Belén Reyero, este martes tras declarar en el juzgado.
La exasesora de Camps, Belén Reyero, este martes tras declarar en el juzgado. EFE

Belén Reyero, la asesora del expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps que le ayudó en las negociaciones con el empresario británico Bernie Ecclestone para la celebración del Gran Premio de Valencia de Fórmula 1, ha señalado este martes al exdirigente del PP como máximo responsable de una gestión que ella misma reconoció en correos electrónicos incorporados al sumario que era ruinosa y descabellada. Lo ha hecho, bajo la condición de imputada, ante la juez que instruye la primera de las dos causas judiciales abierta sobre las carreras.

Abogada de profesión, Reyero se incorporó al equipo de Presidencia de la Generalitat en la etapa de Francisco Camps y fue su principal asistente en la negociación con Ecclestone, entonces patrón de la Fórmula 1. Las fórmulas empleadas para organizar el Gran Premio entrañaron delitos de malversación de caudales públicos y prevaricación, según la Fiscalía Anticorrupción.

La exasesora, según fuentes conocedoras de su declaración, ha afirmado que aunque ella se encargaba de llevar el día a día del asunto, todas las decisiones relevantes las tomaba Camps. Y que también era él quien establecía cómo debían llevarse a la práctica.

Después del Primer Gran Premio, celebrado en 2008, los dueños de Valmor, la empresa dirigida por el expiloto de motociclismo Jorge Martínez Aspar, admitieron en una reunión que la prueba era deficitaria y que seguiría siéndolo, ha declarado Reyero.

A pesar de ello, los grandes premios siguieron celebrándose hasta el año 2012. Para entonces, la Generalitat ya había comprado por un euro Valmor, que arrastraba una deuda de 30 millones de euros, en lo que constituyó una especie de rescate.

Hasta la dimisión de Camps, en el verano de 2011, la Administración autonómica evitó reconocer las pérdidas que sufría con las carreras y negó a la oposición acceso a las cuentas alegando que se lo impedían acuerdos de confidencialidad.

La tesis de la Fiscalía Anticorrupción es que Camps pactó con Aspar y con Ecclestone que aunque formalmente la organización de la prueba correría a cargo de Valmor, los gastos serían asumidos por la Generalitat. De esa forma, considera el ministerio público, se eludían los procedimientos de contratación de la Administración.

El expresidente, que está citado este viernes para declarar como investigado en el caso, ha cometido haber cometido irregularidades.

Camps y Ecclestone, "tarados mundiales"

El último informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) entregado al juzgado revelaba cómo vivió Reyero desde dentro aquella etapa. "Me parece tan feo vivir rodeada de gentuza así, y son solo la punta del iceberg, me paso el año luchando con gentuza que quieren vivir a costa del dinero público. Tengo que salir de aquí y qué hago para conseguirlo? Nada", le escribió en un correo a una amiga abogada.

En otro mensaje le pregunta con sorna a su interlocutora si ella también "se ha creído que el evento es rentable", cuando en realidad estaba costando un "pastón" a la Comunidad Valenciana y sirviendo para hacer "ganar dinero a gentuza".

Reyero se refiere en un mensaje a Camps y a Ecclestone como los "tarados mundiales más reconocidos". Y añade en otro: "Ya sé qué voy a hacer en agosto, leerme un contrato de mil folios en inglés para que la comunidad pueda seguir gastando un pastón para que Bernie [Ecclestone] venga a cenar con Natalia [en referencia según todos los indicios a Natalia Meneu, responsable de relaciones institucionales del circuito de Cheste] un par de veces al año".