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Tarragona proyecta una planta de residuos de hasta 250 millones

Se trataría de una instalación de última tecnología, que emplea un tratamiento molecular para gestionar la basuras

Una planta de Enerkem en Canadá.
Una planta de Enerkem en Canadá.

Un ambicioso proyecto de las empresas Enerkem y Suez plantea una inversión de hasta 250 millones de euros en el municipio de El Morell (Tarragona) para construir una ecoplanta de tratamiento de residuos. Se trataría de una instalación de última tecnología, que emplea un tratamiento molecular para gestionar la basuras y que, según apuntan fuentes conocedoras del proyecto, reduce los humos y las emisiones porque orilla la combustión. En Europa solo hay un diseño de características parecidas, se encuentra en Rotterdam (Holanda). La planta daría servicio a Barcelona y Tarragona y trataría especialmente residuos plásticos.

El Morell, situado a apenas una decena de kilómetros de Tarragona, linda con el polígono petroquímico norte, una zona donde se concentran compañías como Repsol y Dow Chemical y desde donde operan buena parte de las industrias químicas que tienen fábrica en Tarragona. La ecoplanta que promueve la alianza Enerkem y Suez se levantaría en unos terrenos que hay junto a la empresa Messer Ibérica, cerca del río Francolí.

La instalación proyecta tratar toneladas de desechos no reciclables para, aprovechando el metano, generar productos químicos. En concreto, el proceso de transformación de los residuos implicaría la generación de metanol, un alcohol que cuenta con distintas utilidades para la industria química y que es valorado especialmente en la fabricación de plásticos, colas, resinas y pinturas. El metanol, tóxico e inflamable, es usado también como combustible en algunas ocasiones.

El Ayuntamiento de El Morell, liderado por Pere Guinovart (PDeCAT), ve con buenos ojos una operación que supondría una inversión millonaria para el municipio y que calcula que generaría, entre directos e indirectos, unos 700 puestos de trabajo durante los trabajos de construcción de la planta. Luego, una vez puesta en marcha, la instalación ocuparía a unos 200 trabajadores, afirman los impulsores. Eloi Calbet, concejal de Gobernación, explica: “No hemos dado aun ninguna autorización, pero sí hemos mantenido conversaciones con las empresas que impulsan el proyecto”. Ayer por la noche, el equipo de gobierno de El Morell organizó un acto para informar públicamente del asunto en un pleno convocado de manera extraordinaria a tal efecto.

Enerkem y Suez ya han iniciado en los departamentos competentes de la Generalitat la tramitación administrativa para obtener la licencia ambiental. “Es un ejemplo de la economía circular”, razona Eloi Calbet, quien pone énfasis en el hecho que los avances tecnológicos que implica el tratamiento molecular de los residuos disminuye las emisiones de gases contaminantes.

La planta sería la primera de estas características en el sur de Europa. En Rotterdam (Holanda), Enerkem ya participa de un proyecto similar junto con otros socios, entre los que está la química AkzoNobel. La planta neerlandesa, que ha supuesto una inversión de unos 200 millones de euros, tiene capacidad para convertir hasta 360.000 toneladas de desechos anuales en 270 millones de litros de metanol. La incineradora cuenta con el respaldo del gobierno holandés y las empresas que forman parte de la alianza ponen de relieve que tal cantidad de basura equivale al residuo anual generado por más de 700.000 hogares. A pesar de que las especificaciones técnicas que pudiera tener la planta de El Morell siguen siendo materia reservada, el volumen de inversión anunciado presagia una infraestructura de características similares, si no mayores, a las de Rotterdam.  Según el Idescat, en Cataluña se generan anualmente más de 3,7 millones de toneladas de residuos, teniendo en cuenta todos los tipos de la recogida selectiva.

Suez es una multinacional francesa que ejerce de matriz de Agbar. Enerkem, compañía de origen canadiense, ya explota una ecoplanta de residuos en Edmonton. Asegura que su tecnología ha sido ampliamente probada y desarrollada y presume de acumular más de una década de ensayos.
Fuentes conocedoras de la operación ponen de relieve que la elección de El Morell como lugar preferido para levantar la ecoplanta llega después de haber estudiado otras opciones. La fuerte presencia de la industria química en Tarragona, el complejo petroquímico emplea a 11.000 personas y genera una producción anual de 20 millones de toneladas, junto con la proximidad del puerto, se ha erigido como un potente factor de atracción.

Un territorio sensible a la basura

Hace treinta años un proyecto de la Generalitat para instalar una planta incineradora en el Pla de Santa Maria (Alt Camp) y un vertedero de residuos industriales en la Conca de Barberà agitó a los tarraconenses. Se activó un fuerte movimiento de oposición, se recabaron 24.000 firmas en contra de los planes del Govern y se organizaron manifestaciones y varios cortes de carretera. La Generalitat terminó desistiendo. En el municipio de Constantí, pegado a El Morell, la Generalitat era propietaria de una planta incineradora de residuos especiales.