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Esquerra rechaza otra investidura de Puigdemont y pide una negociación

Los republicanos reclaman a Junts per Catalunya decidir conjuntamente "los próximos pasos"

La portavoz de ERC Marta Vilalta. FOTO: EUROPA PRESS / VÍDEO: EFE

Esquerra Republicana ha rechado este lunes el segundo intento para investir a Carles Puigdemont que propuso el sábado Junts per Catalunya y ha emplazado a este grupo a negociar la salida del laberinto en que se encuentra la política catalana. Ambos grupos intentaron rebajar el clima de tensión en una reunión este lunes por la noche en Barcelona. Faltan dos semanas para que expire el plazo para elegir a un presidente y los republicanos dicen que harán “todo lo posible” para evitar una repetición electoral y no caer en la desobediencia.En contra de lo que es habitual, Roger Torrent no ha convocado para el martes la reunión de la junta de portavoces donde se debería aprobar el orden del día para el pleno de investidura.

El análisis que hace Esquerra es que Junts per Catalunya está aprovechando la coyuntura actual para desgastarlos ante la sociedad y, llegado el caso, responsabilizarlos de la repetición de las elecciones si antes del 22 mayo no se ha investido a un presidente. “Ellos son cautivos de su discurso de campaña y han de buscar algún culpable si Puigdemont no es presidente. Uno es el Estado, por utilizar todos los mecanismos para impedirlo, y otro somos nosotros, la gente de Esquerra”, explicaba un dirigente de ERC para referirse a las reticencias de los republicanos con la candidatura de Carles Puigdemont.

El expresidente prometió en la campaña de los comicios del 21 de diciembre que regresaría para ser investido si ganaba las elecciones, pero la realidad ha sido bien distinta. De ahí que Esquerra recuerde lo que considera una contradicción de Junts per Catalunya: al mismo tiempo que reivindican a Puigdemont como presidente y lo proponen para la investidura, su portavoz, Eduard Pujol, asegura que no van a forzar a la Mesa del Parlament a desobedecer al Tribunal Constitucional.

Los republicanos consideran que esa senda no se puede volver a recorrer porque fue la que llevó a la cárcel a Carme Forcadell, la presidenta del Parlament en la anterior legislatura por no hacer caso de las advertencias del alto tribunal.

Esquerra entiende que la candidatura de Puigdemont no es factible y que lo que hace falta es formar un Govern “efectivo”. Es decir, real y que pueda gobernar. El anunciado recurso del Gobierno del PP a la reformada Ley de la Presidencia que permitiría una investidura telemática comportará su inmediata suspensión. Además de eso, el Tribunal Constitucional ya advirtió en enero que el expresidente solo podía ser investido de manera presencial y con permiso del magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena.

En este escenario, la portavoz de Esquerra, Marta Vilalta, reclamó una reunión con Junts per Catalunya para “trazar de forma conjunta los próximos pasos y tener en cuenta todos los escenarios”. Para los republicanos, la urgencia pasa por constituir un Govern efectivo para evitar “que la Generalitat siga gobernada desde La Moncloa”, dijo Vilalta, y que “no pase ni un día más” con la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Desde que Junts per Catalunya anunció el sábado que insistía en la candidatura de Puigdemont, se han producido diversos contactos entre ambas formaciones, pero la portavoz añadió que había llegado el momento de cerrar cuanto antes el acuerdo para que pueda haber un presidentque gobierne.

Esquerra votó la reforma de la Ley de la Presidencia, pero considera que “aún siendo una buena herramienta, será imposible llevarla a la práctica”. La más que previsible suspensión por parte del Tribunal Constitucional acabará avalando su reclamación de realismo y obligará a Junts per Catalunya a replantear su estrategia, después de anunciar que fijaba el 14 de mayo como fecha límite para la investidura a distancia del expresidente.

Los republicanos rechazan de plano el escenario de la repetición de las elecciones. “No son buenas para nadie, no solucionarían nada y sería malbaratar la mayoría independentista del 21 de diciembre”, dijo Vilalta, quien considera que la mayoría de los catalanes no desea una nueva cita con las urnas.

Los republicanos consideran, además, que la repetición de elecciones transmitiría un pésimo mensaje a los votantes independentistas por no haber sido capaces de aprovechar la mayoría que le dieron las urnas el pasado diciembre, con 70 de los 135 diputados, sumados los de Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP.

La CUP asume que no habrá desobediencia

La CUP celebró este lunes una conferencia política en la que asumió que Junts per Catalunya y ERC no desobedecerán y alertó de que en ese caso pasarán a la “oposición activa”. Ninguno de los ponentes citó a Puigdemont. Carles Riera avisó de que el independentismo se encamina hacia el autonomismo.