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Joyas ‘noucentistas’ junto al lavabo

Localizan siete cerámicas de Josep Aragay en un antiguo colegio de Barcelona

Las cerámicas de Josep Aragay redescubiertas en un nuevo centro cultural de Sant Martí de Provençals, Barcelona.
Las cerámicas de Josep Aragay redescubiertas en un nuevo centro cultural de Sant Martí de Provençals, Barcelona.

Se les había perdido la pista hacía tiempo, y no porque estuvieran escondidas. Todo lo contrario. Durante décadas, siete cerámicas creadas por el artista noucentista Josep Aragay (Barcelona, 1889-Breda, 1973) han estado colgadas en el pasillo que llevaban a uno de los lavabos que han utilizado miles de niños y adolescentes del colegio Pere Calafell (en el 184 de la calle Andrade) del distrito de Sant Martí perteneciente a la antigua Caixa de Pensions. Tras comprar el Ayuntamiento de Barcelona el edificio con la intención de convertirlo en un nuevo equipamiento para el barrio —por ahora un espacio expositivo, pero cuando se lleve a cabo su reforma acogerá una guardería, la Escuela de Música y el Centre d'Estudis de Sant Martí—; se ha comprobado que las imágenes de niñas jugando a los aros o a muñecas, la del chico que se prepara para volar una cometa, los dos que juegan a piola o los que muestran orgullosos un trofeo de futbol dibujados en las cerámicas son obras del destacado autor noucentista Josep Aragay y que tienen un gran valor artístico.

Otra de las cerámicas de Aragay.
Otra de las cerámicas de Aragay.

“Nadie se había percatado de su importancia, pese a que estaban firmados y que en algunos ponían Breda, la localidad donde acabó retirado Aragay y existe un museo dedicado a él”, explicó ayer Antoni Santos, presidente de la Asociación de vecinos del distrito, en presencia de Josep Maria Montaner, concejal de Sant Martí.

La historia de estas piezas está llenas de lagunas, aunque se conocen algunos detalles. Como los bocetos elaborados por Aragay que se conservan en su museo de Breda. “Fue un encargo de 1931 al autor para decorar el vestíbulo de un edificio sanitario infantil del Instituto Antituberculoso y Dispensarios Blancos de La Caixa de Pensions, situado en el antiguo paseo de la República, hoy paseo Sant Joan, número 20. Luego, en un momento indeterminado, fueron trasladadas a este colegio, un destino que hizo que “seguramente que se les perdiera la pista”, explicó Montaner.

Aragay es el autor de una breve pero importante obra. En 1911 Eugeni D’Ors le encargó la dirección artística del Almanac dels Noucentistes, donde estaban todos los que eran algo en ese movimiento. Colaboró firmando como Jacob en semanarios humorísticos como Papitu o Borinot; fundó junto a Xavier Nogués y Francec Pujols la revista Picarol y creó, entre otras muchas, en 1918 las cerámicas que decoran la fuente de Santa Anna del Portal de l’Àngel de Barcelona, consideradas como una de las joyas de la cerámica noucentistas.

Tres jóvenes parecen desfilar en otra de las obras de Aragay.
Tres jóvenes parecen desfilar en otra de las obras de Aragay.

En 2015 el Museo de Arte de Girona le dedicó una gran exposición con más de 200 obras remarcando el carácter olvidado del artista dentro del movimiento de comienzos del siglo XX y pese a lo que ayer aseguró Santos de que en el Museo Nacional de Arte de Catalunya no hay obra suya, en la página web del museo puede verse que son, al menos cuatro, las obras que tiene el primer museo catalán: dos pinturas, otras de las disciplinas que cultivó Aragay y dos cerámicas decoradas en la que queda claro el cambio de estilo que vivió el artista tras un viaje de casi un año a Italia (entre 1916 y 1917) becado por el Ayuntamiento de Barcelona. Fue entonces cuando comenzó a cultivar temas típicamente mediterráneos con personajes y actitudes amables. En la cerámica realizada entre 1928 y 1930, las figuras que completan la escena de vendimia son del mismo estilo que las de las siete figuras de las cerámicas ahora reencontradas.

El colegio Pere Calafell cerró sus puertas en el verano de 2015 después de que la asociación que lo gestionaba cerrara a problemas económicos. A finales de 2016 el ayuntamiento compró este edificio de 3.000 metros cuadrados por 1,6 millones de euros. Ahora se licitará la reforma que, de entrada mantendrá en su lugar las obras de Aragay, tal y como explicaron Santos y Montaner una vez que comience a funcional con su nuevo uso el edificio. También se buscará que continúen otras obras que se conservan en el edificio, como el enorme mural que recibía a los alumnos en el que se ve una maestra rodeada de niños que juegan y leen delante del edificio de Sagnier de Via Laietana.

Mientras duren las obras de reforma las cerámicas de Aragay viajarán a Breda al museo del artista para exponerse junto a los bocetos del autor.

Pintura mural Escola Bressol Pere Calafell, de autor desconocido
Pintura mural Escola Bressol Pere Calafell, de autor desconocido

 

Sant Martí busca su pasado

El Centre d’Estudis de Sant Martí reunió en 2017 más de 2.000 fotografías proporcionadas por los vecinos. 150 de ellas pueden verse, junto con recortes de prensa, en el Espai Expositiu Pere Calafell dentro del proyecto Som memòria històrica, con el objetivo de recuperar el pasado del distrito y poner en marcha el nuevo centro. Desde una imagen de 1920 con un grupo de trabajadoras de la empresa Tints Viuda Riera a cómo trato la prensa “la batalla de la plaza de los Porxos” de 1982 en la que los vecinos consiguieron modificar un proyecto urbanístico y ganar un espacio para el uso social del barrio.