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Las “cuentas” del obispo Munilla

Un colectivo de sacerdotes, religiosos y fieles guipuzcoanos critican al líder de la diócesis de San Sebastián por su gestión social y económica

El obispo de San Sebastián, José ignacio Munilla, junto a dos inmigrantes.
El obispo de San Sebastián, José ignacio Munilla, junto a dos inmigrantes.

Los fieles del obispo de San Sebastián creen que José Ignacio Munilla tiene que dar muchas explicaciones. Un colectivo de sacerdotes, religiosos y fieles de la diócesis guipuzcoana ha alertado hoy, de nuevo, sobre la posible precariedad de las cuentas del obispado debido a una gestión deficiente de su máximo responsable.

En una nota que ha hecho público el colectivo crítico "Elizbarrutiarekin batera-No a espaldas de la diócesis", denuncian que Munilla, haya comenzado a "hablar de números rojos" en la diócesis donostiarra cuando, "al iniciar su servicio episcopal", en enero de 2010, contaba con fondos más que suficientes para afrontar el futuro "con holgura" y un superávit tranquilizador. "La división y confusión que a lo largo de estos más de ocho años vive nuestra diócesis se deben principalmente a la palabra y actuación del actual obispo y al equipo que le sostiene y apoya en el Obispado", acusa el comunicado, en referencia a sus controvertidas opiniones sobre en contra del aborto, el matrimonio gay o la igualdad de género, .

No es la primera vez que le critican. De hecho, el cuestionamiento hacia el obispo, no solo por cuestiones económicas, sino también sociales, se está haciendo cada vez más persistente. El colectivo ya le pidió explicaciones hace dos semanas en otro comunicado que suscribieron casi un millar de personas, por la situación económica después de que realizara algunas inversiones ruinosas y sumara pérdidas debidas al fracaso de una entidad bancaria. En aquel comunicado alertaban de la propuesta de reestructuración patrimonial presentada por vicario general al Consejo Presbiteral el 22 de febrero y reclamaba explicaciones "acerca del grave agujero o déficit económico" existente, y que atribuyeron a "la pérdida de 700.000 euros en el Banco Popular en el año 2017". También querían explicaciones por "la venta o alquiler de inmuebles emblemáticos" del Obispado en el centro de San Sebastián y otros edificios de diversas parroquias.

El obispo Munilla respondió poco después con otra nota en la que defendió que cuando el proyecto de reestructuración patrimonial fue dado a conocer, ningún miembro del Consejo Presbiteral mostró "una posición contraria", al tiempo que advirtió de que esta iniciativa busca "rentar una parte" del "patrimonio inmueble" de la diócesis con el fin de "obtener los ingresos suficientes que permitan" el mantenimiento y conservación del patrimonio religioso de sus "numerosos templos de culto" que son la razón del "déficit de gestión anual" que se produce.

En un comunicado dado a conocer hoy, "Elizbarrutiarekin batera-No a espaldas de la diócesis" se pregunta por qué Munilla "comienza a hablar de números rojos, cuando "todavía ni el Consejo Presbiteral ni la diócesis han recibido información alguna de lo que ha podido suceder. ¿Es esta una actuación movida por la transparencia?, se pregunta este colectivo.

Tras recalcar que con su actuación no ha tratado de "calumniar" a nadie ni "inventar datos", este colectivo lamenta que el Obispado no haya "desmentido ni aclarado nada" de lo denunciado ni se haya "atrevido" a "negar ninguna de las afirmaciones". A renglón seguido lo considera lógico porque el relato de hechos se basa literalmente "en un texto escrito que fue leído por el vicario general hace casi dos meses ante el Consejo Presbiteral".

Esta plataforma lamenta también que algo que inicialmente se presentó como una ?propuesta ante el Consejo Presbiteral? se haya convertido "ahora" en una simple "primera información sobre un posible proyecto de reestructuración patrimonial?. Por el contrario, este colectivo opina que "el Obispado pretende acometer esa ?reestructuración patrimonial?, sin proponer ni pedir al Consejo Presbiteral ningún criterio pastoral, y sin debatir ni clarificar las consecuencias que puede tener para el futuro de la Iglesia de Gipuzkoa". .