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La CUP avisa de que no votará a favor de Turull si no hay desobediencia

Los anticapitalistas invitan a la Mesa del Parlament a aceptar el voto delegado de Puigdemont y Comin

De izquierda derecha, los diputados de la CUP Natàlia Sánchez, Maria Sirvent, Carles Riera y Vidal Aragonés.

La CUP se ha ratificado este martes por la tarde en que mantendrá la abstención de sus cuatro diputados en una eventual investidura de Jordi Turull como candidato a la presidencia de la Generalitat. Carles Riera, portavoz de los anticapitalistas, ha refrendado que la apuesta de su grupo es la de construir la república y que por ahora Esquerra y Junts per Catalunya solo han dado muestras de seguir la senda de un ejecutivo autonómico. Con todo, la CUP ha presentado en la Mesa de la Cámara un escrito para que esta acepte el voto delegado de Carles Puigdemont y Toni Comin, huidos al extranjero. Si ambos pudieran votar, no serían necesarios los votos de los anticapitalistas.

En unas declaraciones en el Parlament, Riera ha sintetizado el conflicto con esta frase: “O manda el pueblo o manda el Constitucional”. La posición de la CUP, que está reclamando un gesto en favor de la soberanía del Parlament, es trascendente puesto que los constitucionalistas, incluidos los comunes, suman 65 votos mientras que Junts per Catalunya y Esquerra, descontando los votos de Puigdemont y Comin, 64. Por ello, los dos grandes partidos independentistas como mínimo necesitarían dos votos a favor de la CUP. Sus diputados exigen también a sus socios potenciales que se comprometan a aplicar las leyes que fueron suspendidas y anuladas por el Tribunal Constitucional.

Ha sido una mala noticia la renuncia de Jordi Sànchez", afirma Carles Riera, de la CUP

Riera ha aclarado que su prioridad es la desobediencia y, por tanto, la cuestión del nombre del candidato pasa a un segundo plano. “No hubo veto a Sànchez ni tampoco a otro candidato. Nuestra propuesta es de cuatro abstenciones. Cualquier nombre será malo si es para presidir un gobierno autonómico y será bueno si es para uno republicano”, ha señalado. Con todo, Riera admitió la semana pasada que un candidato del PDeCAT no les ponía las “cosas fáciles”. "Si, lo dije. Solo hace falta mirar las cosas que ha dicho Marta Pascal desde el 21 de diciembre", ha deslizado. Turull es un relevante cargo histórico de la antigua Convergència y del PDeCAT y la oposición ha recordado hoy que acudió a los juzgados a acompañar a los acusados por la trama del 3%.  “El nombre no era relevante antes ni ahora”, ha insistido Riera. “Queremos que el Parlament se pronuncie: si asume su soberanía o prefiere declinarla en tribunales españoles”.

Los anticapitalistas no han ocultado que para ellos ha sido una “mala noticia” la renuncia de Sànchez al considerar que, pese a su “solidaridad antirepresiva” ha sido una “victoria gratuita” del Estado. La CUP estará atenta ante la posibilidad –remota– de que la Mesa del Parlament acepte el voto delegado de Puigdemont y Comin. En ese caso y aunque no sería determinante, ese gesto “trascendente” sí sería analizado. La CUP toma sus decisiones en consejos políticos y, según Riera, estará a tiempo de celebrar uno si la nueva propuesta es consistente. “Si el motivo vale, la CUP tiene tiempo para todo”, ha señalado. “Pero no tenemos prisa. Suelen ser malas consejeras”, ha añadido.

Pese a todo, Junts per Catalunya y la CUP han celebrado esta tarde del miércoles una reunión para sondear un posible acercamiento. Los anticapitalistas celebrarán una conferencia política en el Born Centro Cultural en el que expondrán su posición ante el bloqueo político. En el acto intervendrán diputados y miembros del secretariado. El cónclave, similar al que celebraron cuando hace un año mostraron su estrategia ante los presupuestos, tendrá tres ejes: describir la actual situación; sus propias propuestas y por qué el plan de Esquerra y el PDeCAT es “perjudicial para el independentismo y el país en general”.

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