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TMB compra 12 metros para reducir la espera en las líneas 1 y 5

El suburbano invierte 92 millones de euros para afrontar un aumento de demanda del 20%

Metro de Barcelona
Metro de Barcelona

El metro de Barcelona acumula aumentos de pasajeros entorno al 3% en los últimos años. Y las previsiones apuntan a un 20% acumulado en 2020. Entre otras cuestiones, porque el actual gobierno de la ciudad está decidido a ponérselo cada vez más difícil al coche. Por ello, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) anunció ayer la compra de 12 nuevos metros. Permitirán afrontar la futura demanda y reducir los tiempos de espera en hora punta a menos de tres minutos en las líneas más saturadas, la 1 y la 5.

Cualquiera que sea usuario en hora punta de estas dos líneas, la roja y la azul, sabe que por la mañana hay momentos y estaciones concretas donde se viaja como una sardina en lata. Y TMB busca resolverlo mejorando la operativa y con lo que los ferroviarios llaman “poner todo el hierro en marcha”.

La L9, a la espera un de un crédito del BEI

Más allá de las inversiones en la actual red de metro, terminar el tramo central de la L9 es clave para descongestionar y captar pasajeros. El secretario de Movilidad de la Generalitat, Ricard Font, explicó ayer que retomar las obras depende de un préstamo de 750 millones de euros solicitado al Banco Europeo de Inversiones (BEI). En cuanto haya gobierno y presupuesto el ejecutivo debe presentar un plan de pagos.

El director del Metro, Marc Grau, admitía ayer el actual “estrés del sistema”. Hay trenes que en los tramos centrales de estas líneas circulan a un 110% y hasta 130% de su capacidad. Si lo ideal son cuatro personas por metro cuadrado, se llega a las 4,5 y cinco. “Tenemos que ser capaces de llevar más pasaje y reducir el tiempo de espera por debajo de los tres minutos”, resumió. Ahora, los intervalos son de hasta cuatro minutos.

92 millones

Con excepción de la línea 9, TMB no ha comprado metros desde 2005, recordó la presidenta de la empresa de transporte y concejal de Movilidad del Ayuntamiento, Mercedes Vidal. Los nuevos 12 metros costarán 92 millones, que pagarán la Generalitat, Ayuntamiento y AMB con sus aportaciones a la Autoridad Metropolitana del Transporte (ATM). Los fabricarán las compañías CAF y Alstom y el pedido comenzará a llegar a partir del segundo semestre de 2019.

La idea es, a partir de entonces, “poner todo el material a rodar” en la franja de entre las 7.30 y las 9.30 horas, en palabras del director de Operaciones de TMB, Jordi Mitjà. Desde el año pasado, en la L1 y la L5, circulan 127 trenes y que aumentarán hasta 144 de forma simultánea. Con esta cantidad de metros, los intervalos de paso en hora punta de la mañana bajarán de los tres minutos en las líneas 1, 3 y 5; y de los 3,5 minutos en las líneas 2 y 4.

En el caso de las horas punta de la tarde, de las 17 a las 20 horas, las frecuencias se adaptarán a cada línea, que tiene sus especificidades. Como las tienen determinadas líneas en determinadas horas (la vuelta a casa de los universitarios con la L3) o fechas: coincidiendo con el Congreso de Móviles, Sant Jordi o la hora en la que los turistas vuelven de la playa en verano.

Menos coches en 2020

Vidal recordó los crecimientos de usuarios del transporte público “están por encima de los del vehículo privado” y recordó la apuesta del actual ejecutivo para que los usuarios del coche “disminuyan”. En este sentido, 2020 es una fecha clave, porque entrará en vigor, “gobierne quien gobierne” la zona de bajas emisiones: dentro del perímetro de las Rondas se limitará la circulación de los vehículos más contaminantes.

Otra cuestión, además del hierro, serán medidas para mejorar la operativa, explicó Mitjà. Por ejemplo, mejorar los tiempos de aceleración y frenada de los convoyes entre paradas. El tiempo de giro de los trenes al final de línea. O, pensando a medio plazo, que no todos los metros paren en todas las estaciones. Como ocurre en Nueva York o Londres con el sistema conocido como skip stations, donde no paran los trenes en las de menor demanda de pasaje.

La directora de Recursos Humanos de TMB, Mireia Clua, explicó que además del material rodante, “habrá que incrementar el personal, en el área de mantenimiento de los trenes y en operaciones”. “Habrá un incremento de plantilla importante”, dijo sin cuantificarlo.