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ERC busca en Carles Mundó una alternativa a Junqueras

El exconsejero de Justicia se convierte en uno de los principales activos en un partido en horas bajas

Carles Mundó a su llegada al colegio electoral de Gurb (Barcelona), donde reside, el pasasdo 21 de diciembre.
Carles Mundó a su llegada al colegio electoral de Gurb (Barcelona), donde reside, el pasasdo 21 de diciembre. EL PAÍS

Esquerra Republicana se está viendo forzada a buscar nuevos liderazgos tras las elecciones del 21-D. A la permanencia en prisión de su líder, Oriol Junqueras, se le ha sumado el tropiezo electoral de su número dos, Marta Rovira, que se quedó lejos del objetivo fijado. Este hecho y la necesidad de marcar perfil ante el renovado empuje del expresidente Carles Puigdemont ha hecho surgir una nueva voz sobre la que están puestas todas las miradas independentistas. Se trata de Carles Mundó, exconsejero de Justicia, que tiene el reto de revitalizar el partido.

La cúpula de Esquerra Republicana pasa por horas oscuras. El que ha sido su faro y guía durante siete años, Oriol Junqueras, lleva más de dos meses en prisión preventiva sin que nadie se atreva a aventurar cuánto tiempo más permanecerá privado de libertad. Y no es un asunto baladí en un partido que ha edificado todos sus éxitos recientes en el liderazgo de Junqueras, el único de sus dirigentes que ha sido capaz de mantener a raya durante años los sectores del partido permanentemente enfrentados y siempre dispuestos a romper. Los éxitos electorales cosechados desde 2011 han ayudado a Junqueras a cohesionar una formación de la que cogió las riendas cuando era un auténtico erial por años de disputas entre Josep Lluís Carod Rovira y Joan Puigcercós.

La interinidad en la que se ha instalado el partido amenaza con reabrir estas pugnas. Y es que Junqueras no ha conseguido dejar bien atada su sustitución —al menos temporal— en manos de Marta Rovira. El proyecto de la secretaria general, a quien Junqueras señaló desde prisión como eventual presidenta “de la República” no ha cristalizado como se esperaba. Flojeó en campaña y no fue capaz de cortocircuitar el magnetismo que Puigdemont ejercía desde Bruselas sobre amplias capas del independentismo.

Más por obligación que por voluntad propia Esquerra ha tenido que hurgar en sus filas en busca de nuevos referentes. Así, ha tomado cuerpo la idea de un partido capitaneado por Carles Mundó, el que fuera consejero de Justicia con Puigdemont y hombre bregado en las luchas internas del partido pese a que apenas tiene 41 años. Abogado de profesión y surgido de la base municipalista de ERC, Mundó goza de absoluta confianza tanto de Junqueras como de Marta Rovira pero ha sido capaz de marcar cierto perfil propio, especialmente en los últimos días del Gobierno de Carles Puigdemont, cuando fue el único dirigente de Esquerra que emitió señales —aunque muy discretas— sobre la necesidad de frenar la declaración unilateral de independencia y apostar por unas elecciones convocadas desde la presidencia de la Generalitat. A diferencia de Santi Vila, el otro consejero que opinaba como él, Mundó no se desmarcó públicamente, aguantó hasta el final en el Govern y, junto a Oriol Junqueras y otros exconsejeros entró en prisión el pasado 2 de noviembre, donde permaneció un mes acusado de rebelión, sedición y malversación.

Ariete contra Puigdemont

La salida de prisión de Mundó fue vista como una salvación para ERC, que no dudó en ponerle al frente de una campaña electoral que por entonces ya había dado síntomas de naufragio. En pocos días Mundó se convirtió en el referente de aquellos independentistas que veían con poca simpatía la huida de Carles Puigdemont a Bruselas mientras dejaba en puertas de la prisión a buena parte de su equipo. Mundó cultivó esta imagen con declaraciones que fueron interpretadas como auténticos dardos contra Puigdemont. “Decir a los votantes que Puigdemont será president es más un deseo que una realidad”, dijo en plena campaña, cuando el expresidente aseguraba desde Bruselas que regresaría si resultaba ganador de las elecciones. Fue el mismo que ya anticipó antes de los comicios los problemas para investir a un candidato huido de la justicia. “Junts per Catalunya tendría que proponer un candidato alternativo a Puigdemont por si no puede ser investido”, dijo.

Sin embargo, no lo tendrá fácil Mundó si quiere hacerse con las riendas del partido. La sombra de Junqueras es omnipresente en la formación y, al igual que él, Mundó se enfrenta a penas muy duras por los procesos legales en los que está metido. Eso sí, el exconsejero se encuentra hoy por hoy fuera de prisión y en disposición de asumir el acta de diputado, cosa que no todos sus excompañeros de gabinete pueden decir, comenzando por Puigdemont.