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El efecto 1 de octubre ensombrece un año histórico para el turismo

Los hoteleros lamentan un frenazo de las reservas, especialmente significativa en Barcelona ciudad

Tiendas de recuerdos cerradas en Salou.
Tiendas de recuerdos cerradas en Salou.

El sector turístico ha registrado un mal final de año. Tras nueve meses de encadenar récords de ocupación en los hoteles catalanes, ha sufrido un frenazo importante —del 10% en Barcelona capital— que el sector atribuye a los incidentes ocurridos en la consulta del 1 de octubre. Las imágenes de la violenta intervención policial y la inestabilidad política que acabó con la fallida declaración de independencia y la aplicación del artículo 155 de la Constitución han pasado una dura factura a uno de los motores de la economía catalana. Los hoteleros alertan que la caída de pernoctaciones se mantiene durante estas fiestas.

Pinchazo de fin de año para el sector turístico. La resaca del 1 de octubre ha generado un dolor de cabeza para los hoteleros que, tras nueve meses de unas cifras récord de ocupación, han sufrido una súbita caída del ritmo de reservas. En Barcelona, el descenso alcanza 10 puntos con respecto al año pasado.

El número de pernoctaciones en establecimientos hoteleros en Cataluña decreció en noviembre un 6,25% en comparación con las cifras del año pasado. Así lo reflejan los datos del Instituto de Estadística (INE), que revelan que la caída de las noches contratadas durante el mes posterior a la celebración del referéndum declarado ilegal es achacable a la desconfianza de los visitantes que proceden de otros sitios de España y al desapego de los turistas extranjeros. Los primeros redujeron el número de noches contratadas en un 4,09% y en los forasteros la reducción fue del 7,31%.

Se da la circunstancia que en el global del Estado, el número de pernoctaciones aumentó en noviembre un 2,1%, gracias a un incremento de las reservas del 3,5% por parte de los españoles y del 1,3% de los extranjeros. Los datos de noviembre de 2017, pese a ser peores que los del mismo mes del año pasado, son el tercer mejor resultado para un mes de noviembre en Cataluña desde 1999.

Sin dramatizar, el sector no oculta la inquietud por el frenazo que ha sufrido el ritmo de contrataciones tras el 1 de octubre. En noviembre llegaron a España 4,4 millones de turistas extranjeros, un 7,4% más que en el mismo periodo del 2016. Según los datos del INE, de las principales comunidades autónomas turísticas, esto es Andalucía, las Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana y Comunidad de Madrid, Cataluña es la única donde el número de visitantes extranjeros disminuye en relación con el mismo mes del año pasado.

En la ciudad de Barcelona las cifras de ocupación hotelera estas navidades están 10 puntos por debajo de lo que se registró en 2016. El Gremio de Hoteleros apunta que el brillo de la noche de Fin de Año, cuando muchos hoteles cuelgan el cartel de completo, puede distorsionar la fotografía del momento: la ocupación prevista por fiestas no supera el 77% cuando el año pasado se alcanzó el 87%. La mengua ya se empezó a vislumbrar en noviembre. Entonces se detectó en los hoteles de Barcelona una disminución de 135.570 noches contratadas, el 9,67% menos en relación con 2016.

También el sector de los apartamentos turísticos dice haber percibido la desaceleración, Tras unos rampantes nueve meses, entre enero y septiembre la facturación creció un 10%, la ocupación ha decrecido. Apartur, la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona, detalla una ocupación estos días del 90%, ocho puntos menos que el año pasado.

Remate final de temporada

La Costa Daurada, en Tarragona, y la Costa Brava, en Girona, languidecen en esta época tras el abrumador verano. Los pocos hoteles que se mantienen abiertos cierran el año con una ocupación que, de media, se sitúa entre el 60% y el 70%. Mejores resultados registran los alojamientos rurales de las Terres de l’Ebre o de las comarcas del interior de Girona, pero donde realmente se nota el efecto Navidad es en los hoteles del Pirineo. La Federación de Hostelería apunta ocupaciones del 80% en el Ripollès y de entre el 90% y la plena ocupación en la Cerdanya. En Lleida, el Patronato de Turismo cifra en 250.000 las pernoctaciones en la campaña navideña.