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Los hijos del banquero Vicente Sala se enfrentan por el control de la multinacional familiar

El primogénito quiere impedir que sus hermanas traspasen acciones a sus respectivos maridos

El juez, José Luis de la Fuente, el fiscal y los abogados del caso del asesinato de la viuda del expresidente de la CAM, en el lugar del crimen. Ampliar foto
El juez, José Luis de la Fuente, el fiscal y los abogados del caso del asesinato de la viuda del expresidente de la CAM, en el lugar del crimen.

Los hijos de Vicente Sala Belló, quien fuera presidente de la extinta CAM, y de María del Carmen Martínez, asesinada a tiros en Alicante hace casi un año, han llevado este viernes a un juzgado de Primera Instancia su enfrentamiento por el control de Samar Internacional SL, una multinacional del sector del plástico que movió en 2016 240 millones de euros, la joya de la corona del holding familiar. El primogénito, Vicente Jesús Sala, ha solicitado durante una vista civil que se impida cautelarmente a sus tres hermanas –Antonia, Mar y Fuensanta- traspasar acciones de la compañía a sus hijos o maridos.

La petición se enmarca en la demanda que persigue obligar a las tres herederas a acatar el testamento de su padre mediante la modificación de los estatutos de la empresa. Un cambio necesario para que su hermano mayor pueda disponer plenamente de la llamada ‘acción de oro’, la participación que confiere a su poseedor poder decisorio en la junta de accionistas aun sin contar con la mayoría del capital social.

El control de esa acción es precisamente, según la policía, lo que motivó el crimen de la viuda del banquero, asesinada de dos disparos el pasado 9 de diciembre en un concesionario de coches de su propiedad. El único sospechoso del asesinato es su yerno Miguel López, casado con la menor de las tres hijas de la fallecida, Eva Fuensanta, y que se encuentra actualmente en libertad desde el pasado 20 de marzo, cuando salió de prisión con una fianza de 150.000 euros.

Vicente Sala padre falleció el 23 de agosto de 2011, tras ocupar la presidencia de la extinta Caja de Ahorros del Mediterráneo (1998-2009) y legar a su familia un floreciente emporio empresarial construido a partir de la Compañía Española de Resinas. Ocho meses ante de su muerte, en diciembre de 2010, hizo testamento. El empresario repartió sus acciones en el grupo de forma equitativa entre su mujer y sus cuatro hijos, pero legó a su viuda la polémica acción de oro. Esta podría usarla de forma fiduciaria hasta su propia muerte, cuando habría de pasar a manos de su primogénito, Vicente Jesús Sala.

Dicho traspaso exigía, sin embargo, una modificación de los estatutos de Samar Internacional que el propio testamento instaba a los socios a acometer. María del Carmen Martínez no quiso esperar y se anticipó al conflicto que la acción de oro podría desatar entre sus hijos cuando ella faltara. La matriarca del clan convocó una junta de accionistas el 19 de septiembre de 2016 y, haciendo uso del poder decisorio que le confería esa misma participación, decidió cedérsela en vida a su hijo, al que también nombró administrador único de la compañía. Las tres hijas impugnaron el acuerdo tanto ante el Registro Mercantil, que denegó la inscripción del traspaso, como en los juzgados, mediante una demanda presentada el pasado mes de septiembre.

El abogado del primogénito de los Sala ha pedido este viernes al titular del juzgado de Primera Instancia 12 de Alicante que impida cautelarmente a las hermanas transmitir sus acciones de Samar Internacional SL a sus respectivos maridos, como hicieron ya con sus hijos en el verano de 2016. La entrada de los cónyuges en el capital social de la empresa podría obstaculizaría el cumplimiento del testamento de Vicente Sala padre, pues los nuevos socios no estarían obligados a aceptar el cambio estatuario porque no son herederos testamentarios. Por lo tanto, en opinión del demandante, una posible sentencia favorable a sus intereses en la demanda principal sería ya estéril, carecería de eficacia.

Antonia, Fuensanta y Mar Sala se oponen a la medida cautelar y han reclamado al juez que exija a su hermano una fianza de 282.000 euros para poder continuar con el procedimiento. En palabras del abogado de las tres hermanas, Vicente Sala hijo solo quiere “cercenar sus derechos de voto para obtener el control absoluto de una sociedad que es familiar”.

“La voluntad del testador se ha cumplido y hoy en día el titular de esa participación es Vicente Sala”, ha dicho hoy el letrado, tras recordar que el demandante ya ejerció el poder que le confería la acción de oro este mismo año, en una junta de accionistas celebrada en julio, para aprobar las cuentas de la sociedad. Las hermanas Sala entienden que la acción de oro estaba “reservada únicamente a los socios fundadores” de la multinacional, es decir, sus padres, pero no se creó para que “otra estirpe se pudiera perpetuar”, ha concluido el abogado.

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