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Junts Pel Sí empuja al Parlament a decidir sobre la independencia

El presidente del grupo dice que mañana propondrán "continuar con el madato" del 1 de octubre

El presidente Carles Puigdemont, hablando con Lluís Corominas.
El presidente Carles Puigdemont, hablando con Lluís Corominas.

Junts pel Sí anunció ayer en el pleno del Parlament que hoy promoverá una propuesta de resolución que recoja “el mandato” del 1 de octubre, lo que implica impulsar que se levante la suspensión de la declaración de independencia. La coalición cree que es la mejor respuesta a “la agresión” de aplicar el 155. La CUP dará su apoyo a esa resolución, aunque también instó a movilizarse y criticó la falta de transparencia en los contactos entre el Govern y el Ejecutivo popular. La propuesta obligará a los 71 diputados independentistas (sobre 135) y asumir la decisión de forma colegiada. La oposición, salvo Podem, pidió elecciones.

Tras declarar que no iba a adelantar las elecciones, Puigdemont acudió al Parlament, pero optó por no intervenir en la sesión. El president cedió su palabra a Lluís Corominas, portavoz de Junts pel Sí, que en su intervención inicial para justificar el pleno avanzó: “Mañana [por hoy] propondremos que la respuesta a la agresión del 155 sea continuar con el mandato que el pueblo de Cataluña hizo el 1 de octubre. Ni el Govern ni el Parlament son propiedad del Consejo de Ministros”. Después, calificó el 155 de “golpe de Estado” y al Gobierno de haber “mordido” la mano de diálogo tendida por el president. Corominas lanzó ácidas críticas al PSC y acusó a Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos en Cataluña, de “demagógica” al afearle que no aplaudiera el gesto de solidaridad con los presidentes de ANC, Jordi Sànchez, y Òmnium, Jordi Cuixart, ahora encarcelados acusados de sedición, mientras se queja de que en Llavaneras (Barcelona) la han declarado persona non grata.

En la misma línea, Anna Gabriel, de la CUP, afirmó que el 155 es “la peor cara del Estado español”. La diputada anticapitalista atribuyó las medidas que contiene el artículo a una “sed de venganza y de humillación”. “Nos acercamos a la suspensión de la democracia”, sostuvo. Su compañero de bancada Benet Salellas apuntó ya en el debate: “Se nos castiga por no seguir el régimen del 78 y sin derecho de defensa”. La CUP mostró su temor de que el Ejecutivo quiera ilegalizar a los partidos independentistas y recriminó al popular Xavier Garcia Albiol las políticas antinmigración que aplicó como alcalde de Badalona. “¡No gobernarán nunca!”, le espetó el diputado Albert Botran, que pidió a los diputados secesionistas “no fallar” hoy y al president "no mercadear" con el mandato.

La sesión reflejó un hemiciclo dividido. Toda la oposición, salvo Podem (es decir, PSC, Ciudadanos y PP), pidió a Puigdemont que convoque elecciones para salvar las instituciones catalanas de la intervención. Arrimadas calificó de kafkiana la jornada. “¿Le parece normal lo que ha hecho hoy? Y para rematarlo no tiene la decencia ni de hablar con los representantes de los catalanes”, se dirigió muy irritada a Puigdemont. “No le gusta dar la cara ni dialogar ni debatir”, añadió.

En su intervención, la líder de Ciudadanos aseguró que los independentistas están “encantados” con el 155, lo que argumentó con unas declaraciones del republicano Joan Tardà en 2012. La diputada insistió en que la única salida “democrática y digna” que le queda a Puigdemont es convocar los comicios. “Pero no tengo ninguna esperanza de que lo haga, de que vuelva a la legalidad y reconozca que se ha equivocado. Piensa en su casa política, en su proyecto, en su idea. Ha dividido a los catalanes y va a conseguir defraudar a las dos mitades. Nunca un Gobierno ha hecho tanto daño”, añadió. En línea similar, García Albiol avisó de que aplicar el 155 es entrar en una dimensión “desconocida”. “No les juzgará la historia. Les juzgarán los jueces”, zanjó.

No fue ese el tono que utilizó el socialista Miquel Iceta, que felicitó a Puigdemont por “la valentía de dudar” y le instó a preservar las instituciones. “Desactivar el 155 es lo mejor. Me hubiera gustado acompañarle al Senado. Este pleno no se debería haber celebrado”, afirmó el líder del PSC, cuya formación sufre divisiones por haberse alineado con el Gobierno de Rajoy. Iceta consideró que esta legislatura, que tildó de “desastre”, está ya agotada y que no va a ninguna parte. “Este país no mejorará en nada si no hacemos examen de conciencia. Los pecados del PP no tienen perdón de Dios, pero no hagamos el juego de desviar las responsabilidades”, defendió.

Catalunya sí que es Pot volvió a mostrar hasta el final, quizá en el último pleno de la legislatura, que aloja dos almas. Lluís Rabell, presidente del grupo, reconoció a Puigdemont que pueda tener una lista de agravios, pero le instó a llamar a las urnas y desechar sin ambigüedades la declaración de independencia para frenar el 155. “Tiene la obligación política y moral de hacerlo”, señaló. Rabell habló de “violencia policial” y apuntó que Cataluña no necesita más “mártires”. “Ya hay dos injustamente en la cárcel”, opinó.

La estrategia de los comunes es en este punto inamovible: niegan la mayor porque creen que el referéndum del 1 de octubre, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, no arrojó “un mandato”. “Deje de escuchar a los aprendices de brujo de su mayoría”, señaló Rabell. “No necesitamos épica, sino lógica. Los que gritan en su grupo no son Cataluña. No nos aboque a un conflicto civil. No vayamos a dormir soñando en Escocia y nos levantemos siendo el Ulster”, remachó.

Mientras, en un tono más contundente contra el resto de la oposición, Albano Dante Fachin, de Podem, consideró inútil aplicar el artículo 155. “¿De verdad creéis que desaparecerá la realidad de dos millones de personas con un artículo? Hay un 80% de la población que cree que la mejor forma de solucionar las cosas es debatir y votando. ¿O es que no queréis votar nada?”, reprochó a los tres grupos de la oposición aliados. Y remachó: “¿De qué fractura habla Iceta si está pactando con el PP y con Ciudadanos?”, planteó Fachin que reprochó a los socialistas no haber amenazado a Mariano Rajoy con una moción de censura sino frenaba el 155 si había elecciones.

La inminente declaración

El pleno del Parlament proseguirá esta mañana con la votación de las propuestas de resolución. Cada uno de los seis grupos pueden presentar un máximo de tres documentos, que pueden ser pactados y que se aprueban por mayoría simple. Alguna de esas propuestas se espera que contengan la declaración de independencia de Cataluña, como se preveía en la ley del referéndum.

Sin embargo, la aprobación se vaticina accidentada y bronca, pues en cuanto los grupos de la oposición conozcan que una propuesta va en la línea de declarar la secesión es muy probable que reclamen a la Mesa del Parlament su reconsideración para no incumplir los continuos requerimientos que ha hecho el Tribunal Constitucional. Eso obligará a suspender el pleno, celebrar una junta de portavoces y una reunión posterior de la Mesa, como ya sucedió el 6 y 7 de septiembre. Junts pel Sí y la CUP tienen mayoría en la Cámara e impondrán su criterio y la oposición podría abandonar el pleno. / PERE RÍOS

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