Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La rica trastienda del arquitecto Puig i Cadafalch

Una exposición y un congreso reivindican al poliédrico creador y político nacido en 1867

Fachada de la casa Coll i Regàs, una de las viviendas más famosas de Puig i Cadafalch en Mataró.
Fachada de la casa Coll i Regàs, una de las viviendas más famosas de Puig i Cadafalch en Mataró.

Lo mejor que puede pasarle a alguien que hace siglo y medio que nació es que su ciudad de origen lo celebre y encima lo haga con una exposición en la que dé a conocer facetas nuevas de tu personalidad. Es lo que le pasa a Josep Puig i Cadafalch (1867-1956). Ayer se cumplieron 150 años del nacimiento de este polifacético personaje y el Museo de Mataró, ubicado en el céntrico Can Serra, inauguró la exposición Josep Puig i Cadafalch. Visión, identidades y cosmopolitismo, que lejos de seguir un planteamiento cronológico o temático, profundiza en aspectos innovadores de su rica trastienda como su visión de ciudad, la identidad y las relaciones internacionales, hasta ahora poco estudiados. La exposición es la muestra más destacada del año Puig i Cadafalch hasta que abra sus puertas en diciembre la que tiene previsto organizar el Museo de Historia de Catalunya.

Autor de obras como la casa Coll i Regàs en Mataró, una mini casa Amatller como la que hizo en paseo de Gràcia de Barcelona donde también levantó la desaparecida casa Trinxet, la casa de les Punxes, el Palau del Baró de Quadres o los pabellones de Victoria Eugenia y Alfonso XIII que ahora están de plena actualidad por su futuro uso, Puig también fue político, historiador, arqueólogo, urbanista y diseñador, entre otras muchas cosas. “Todo con la única intención de construir una Cataluña contemporánea”, explica la comisaria de la muestra Lucila Mallart, experta en Puig i Cadafalch desde que se cruzó con la documentación personal conservada en su casa de la calle Provença que ingresó 2006 en el Arxiu Nacional de Catalunya. Esta documentación sirvió para la tesis doctoral que terminó en 2016 Josep Puig i Cadafalch y la construcción de la imaginación nacional catalana (1880-1950), en la que trata aspectos que ahora ha desarrollado Mallart en la exposición.

Capella de Santa Agueda en las obras de reforma de apertura de la Via Laietana en una imagen de Brangulí del ANC.
Capella de Santa Agueda en las obras de reforma de apertura de la Via Laietana en una imagen de Brangulí del ANC.
Motivo floral del retablo de Sant Esteve de Granollers, en el MNAC, que Puig i Cadafalch usó para sus esgrafiados.
Motivo floral del retablo de Sant Esteve de Granollers, en el MNAC, que Puig i Cadafalch usó para sus esgrafiados.

“A Puig se le conoce sobre todo por ser un arquitecto modernista, pero fue muchas otras cosas y ni siquiera estoy segura de que esa faceta fuera la más importante. El consiguió mucho éxito en Barcelona a comienzos del siglo XX, tuvo un papel destacadísimo como miembro de la Lliga Regionalista, como político llego a ser presidente de la Mancomunitat, el máximo cargo al que podía aspirar político y como historiador del arte tuvo y tiene una reputación enorme en Europa y Estados Unidos, sobre todo por su teoría sobre la evolución del Arte Románico. Pero aquí solo se le asocia a la arquitectura modernista, y eso hay que cambiarlo”, explica Mallart.

La exposición que abrió ayer sus puertas analiza el papel de Puig en la modernización de Mataró creando el alcantarillado que permitía mejora las medidas higiénicas; analiza proyectos suyos como la apertura de la Via Laietana, “un proyecto que recibió en 1910 y que llevó a la apertura de calles con la única finalidad de modernizar la ciudad y de dar visibilidad a edificios representativos como la catedral en una ciudad en la que lo importante era mostrar y ser visto”, explica la comisaria. Su proyecto para la exposición de Montjuïc de 1917, con planos inéditos que muestran cómo su interés era exponer el arte peninsular, “pero no como una acumulación de obras y objetos, sino como un proyecto de investigación”; cómo se nutrió de iconografías góticas y de las indumentarias árabes y castellanas para crear sus característicos esgrafiados. También se muestra por primera vez un buen número de las 80.000 fichas que creó en su Repertorio Iconográfico del Arte de España, “uno de sus proyectos más ambiciosos y desconocidos en el que se explican las formas, tipologías, soportes y orígenes geográficos y que encaja con el proyecto reformista de la Lliga y con la voluntad de construir una nueva España, diversa y moderna, desde Cataluña”.

El último espacio muestra las conexiones internacionales de Puig i Cadafalch y explica cómo mantuvo correspondencia con más de 500 personas y expertos de todo el mundo, que le llevaron a dar cursos y conferencias en América,además del impacto de su obra en centros como Harvard o en zonas como los Balcanes o Escandinavia.

Una de las páginas de un libro de Puig i Cadafalch de su casa de Mataró.
Una de las páginas de un libro de Puig i Cadafalch de su casa de Mataró.

Todas las caras del personaje

Este miércoles arranca el congreso que servirá para poner al día la figura y la obra de este personaje clave de la historia y la arquitectura. Barcelona y Mataró reunirá a los mayores expertos bajo la dirección de Xavier Barral. Entre los ponentes Albert Balcells que analizará al presidente de la Mancomunitat, Manuel Guardia su legado urbano, Judith Rohrer su papel en el Modernismo y Eduard Riu-Barrera en la arqueología mientras que Lucila Mallart desglosará la dimensión internacional. Como en todos los congresos habrá visitas. Se podrá acceder a algunas de sus viviendas, como la impresionante Casa Garí de Argentona, vetada siempre a la visitas.