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Miles de estudiantes marchan en Barcelona en favor del referéndum

La manifestación por las calles de la capital catalana es la más numerosa de las que se celebran este jueves en Cataluña

Manifestantes en la plaza de de la Universitat de Barcelona.

Miles de estudiantes de secundaria, bachillerato y universidad, muchos llegados de fuera de Barcelona, se manifestaron ayer por el centro de la capital catalana y en otras ciudades a favor del referéndum previsto para el próximo domingo. La protesta de Barcelona, con 16.000 participantes, según la Guardia Urbana, recorriendo la Gran Vía, fue el más masivo de los actos, que coinciden con las huelgas estudiantiles que se han convocado desde el miércoles.

La Generalitat y los sindicatos convocantes coincidieron ayer en que el seguimiento de la jornada de protesta en las universidades fue masivo. La Generalitat informó de que el apoyo a los paros fue muy elevado —total o superior al 80%— en todas las universidades públicas catalanas, excepto en Lleida, donde las facultades ya estaban cerradas porque era festivo. El rector de la Pompeu Fabra, por su parte, ya había suspendido la actividad en apoyo a la huelga.

En secundaria, por su parte, el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) cifró el seguimiento de la huelga en el 80%. Durante la mañana, no obstante, todavía había actividad en las aulas. “Me da igual el referéndum, soy de Ecuador, prefiero ir a clase”, decía Jarod Chinga, de 17 años y alumno del instituto Joan de Austria. “Estoy bien como estoy, me siento catalana y española”, aseguraba Anabel Lara, de 17 años. Otros alumnos tenían, simplemente, otras prioridades. “Entre cole, curro, amigos, comer y dormir, no tengo tiempo”, explicaba Gimar Mostoriona, de 19 años y estudiante de bachillerato en el Instituto Infanta Isabel. No fue a la marcha porque iba a aprovechar la huelga para hablar con un profesor y hacer unas horas extra en la pizzería donde trabaja.

Con todo, los estudiantes volvieron a exhibir músculo en la calle después de varios días de movilizaciones en favor del referéndum, como el multitudinario acto del pasado jueves en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) o el encierro que mantienen desde el viernes en la Universidad de Barcelona. De hecho, conscientes de que los estudiantes son uno de los colectivos más movilizados con la causa independentista, el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, ya recurrió a ellos este miércoles para asegurar el pulso en la calle tras el 1 de octubre. “Sois indispensables para implementar el resultado del referéndum”, dijo.

Las marchas de ayer en varias ciudades catalanas eran los actos centrales de los paros estudiantiles que ha convocado esta semana la plataforma Universidades por la República, que aglutina varios sindicatos y asociaciones de alumnos. La manifestación de Barcelona, que se convirtió en una de las más protestas del movimiento estudiantil más masivas de los últimos años, transcurrió en un ambiente festivo.

Incidentes aislados


Los únicos incidentes aislados se produjeron cuando unos encapuchados realizaron pintadas en una oficina bancaria e intentaron luego lanzar petardos. Los propios estudiantes abuchearon a este grupo e incluso los bomberos, que también participaron en la marcha, intentaron mediar con el grupúsculo violento. “Alguien los tiene que frenar. Aquí está pasando algo demasiado potente, que llevamos muchos años esperando, para que vengan cuatro descerebrados a reventarlo”, zanjó Litus, un bombero de Girona.

La protesta de Barcelona comenzó a mediodía en la plaza Universitat, donde está ubicado el edificio histórico de la Universidad de Barcelona, en el que los estudiantes mantienen un encierro desde la semana pasada. Los convocantes de la huelga arrancaron la marcha arengando a los estudiantes a “hacer una campaña que el Estado español no deja hacer con normalidad”.

Al grito de “votaremos”, unos 16.000 estudiantes, según la Guardia Urbana —80.000, según el SEPC—, marcharon por la ciudad. “No puedo votar por edad, pero estoy a favor de la democracia y de que sí se pueda votar, por eso vengo”, zanjó Pedro Martínez, de 16 años, del Instituto Font del Ferro de Palafolls (Barcelona). Los bomberos de la Generalitat también participaron en la manifestación estudiantil de Barcelona.

El recorrido no fue el habitual de las protestas del movimiento estudiantil en Barcelona. La marcha terminó, por su significado simbólico, en la plaza de los Países Catalanes, aunque para llegar hasta allí hubo que pasar, por cierto, por la plaza de España, donde parte de la comitiva ya empezó a desperdigarse. “Es el momento de que los adolescentes podamos dar nuestra opinión sobre el referéndum y reivindicarnos”, apuntó Mar, alumna de bachillerato de Montgat (Barcelona). Al final de la marcha, los organizadores repartieron material propagandístico del referéndum.

El próximo presidente de los rectores será catalán

Elisa Silió

En 23 años, la conferencia de rectores (CRUE) sólo ha tenido un presidente de una universidad catalana: Carlos Solé, de la Autónoma de Barcelona (1996-1998). Ahora hay elecciones y el 11 de octubre será elegido —no hay otra candidatura porque, como es habitual, ha sido consensuada— el rector de la Universidad de Lleida, Roberto Fernández Díaz (L’Hospitalet de Llobregat, 1954). Este historiador es elogiado por varios de sus colegas por su “equidistancia” y su “mesura”. Con su nombramiento, los máximos responsables de las universidades pretenden tender puentes con Cataluña y promover el diálogo, en un momento de ebullición de los campus en plena ola independentista. El curso pasado Fernández Díaz no dudó en respaldar a la subdelegada del Gobierno, Inma Manso, que es profesora y tuvo que impar<CJ4>tir clase escoltada por mossos de paisano.

La jornada de huelga, que los convocantes han alargado hasta hoy en secundaria con la intención de mantener abiertos los colegios, terminó ayer con otra manifestación en Barcelona por la tarde, menos numerosa —unas 500 personas—, de docentes y asociaciones de padres, informa Alfonso L. Congostrina.

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