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Los Mossos desoyen la orden de la fiscalía de impedir el referéndum

El ministerio público acusa a la policía catalana de “ponerse de perfil” ante la convocatoria

Mossos dialogan con manifestantes a las puertas de Unipost en Terrassa
Mossos dialogan con manifestantes a las puertas de Unipost en Terrassa AFP

La fiscalía está descontenta con la inacción de los Mossos d’Esquadra para evitar los preparativos de la consulta ilegal del 1 de octubre. “Los Mossos se han puesto de perfil y no están haciendo nada”, afirman fuentes del ministerio público. Estas no descartan la adopción de medidas legales contra los responsables de este cuerpo policial si persiste la ausencia de celo en el cumplimiento de la instrucción que dio la Fiscalía Superior de Cataluña el 12 de septiembre a los cuerpos policiales —Guardia Civil, Policía Nacional y Mossos— para que requisasen urnas y material de la consulta.

La Fiscalía Superior de Cataluña celebró este martes una reunión —la segunda en una semana— con los máximos responsables de los cuerpos en la comunidad para analizar la evolución de las tareas policiales tendentes a evitar el referéndum independentista. En ella, la Guardia Civil y la Policía Nacional lanzaron reproches al jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero, por la falta de colaboración de sus agentes (en torno a 17.000) en impedir los preparativos del 1-0, según han indicado fuentes presentes en la reunión. Otras fuentes consultadas aseguran que se trató de una discusión profesional, sin que las críticas tuvieran mayor trascendencia.

Los Mossos desoyen la orden de la fiscalía de impedir el referéndum

En cambio, hubo elogios para policías locales de municipios catalanes que sí están elaborando informes y requisando documentación favorable a la votación. Incluso han facilitado pistas de supuestos delitos a los Mossos que estos no han indagado. En algunos municipios, la colaboración de agentes locales está derivando en amenazas de ediles secesionistas para estos agentes y sus familiares, según las citadas fuentes. Incluso en las escuelas y entre alumnos. La fiscalía ha ordenado que se investigue a quienes están detrás de tales amenazas y que se actúe contra ellos.

La desconfianza en los Mossos llega ahora al extremo de que, días antes del 1-O, el jefe Trapero será requerido nuevamente por la fiscalía para que indique claramente cuál será la actitud de sus agentes el día de la votación; es decir, si velarán por mantener las urnas, como pretende el consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, o se someterán a la instrucción de la fiscalía.

El 12 de septiembre la fiscalía citó por primera vez a los mandos de la Guardia Civil, Policía Nacional y Mossos y les dio por escrito una instrucción cuyo contenido está destinado a evitar la consumación por parte del Gobierno de la Generalitat del referéndum. Ante el fiscal superior de Cataluña, Trapero se comprometió a acatar la instrucción, y el mismo día la remitió en su integridad a todos sus subordinados.

Sin órdenes operativas

Pero desde entonces, la actividad antireferéndum de los Mossos ha sido prácticamente nula, según fuentes del ministerio público. El problema, aseguran fuentes de los Mossos, es que los agentes no tienen órdenes operativas concretas. Trapero hizo llegar a los mossos una instrucción genérica, en la que informaba de la orden de la fiscalía. Algunos la recibieron a través de correo electrónico; a otros, en la mayoría patrulleros de las comisarías, les fue leída por sus jefes cuando empezaron su turno aquel día.

Un teléfono de consulta para los policías

El Sindicato de Policías de Cataluña (SPC) no para de recibir llamadas de agentes de los Mossos d’Esquadra con dudas sobre cuál deberá ser su papel durante el referéndum. Ante esa demanda, el sindicato ha puesto en marcha un teléfono que tendrá activo durante toda la jornada del 1 de octubre, cuando está previsto que se celebre el referéndum, de las seis de la mañana a las diez de la noche.

Al otro lado de la línea estarán los delegados sindicales, junto a dos equipos jurídicos de los despachos de Fuster Fabra y Aranda & Melgar, que habitualmente defienden a los afiliados del sindicato.

Todos los sindicatos de la policía catalana han pedido en diversas ocasiones saber cómo proceder en el referéndum. Lo hicieron durante la etapa del exconsejero de Interior, Jordi Jané, y también lo han intentado con el actual titular de la cartera, Joaquim Forn. En el último consejo de la policía, el 14 de septiembre, Forn lamentó la “presión mediática” a la que se somete el cuerpo y pidió “separar la acción política” de la “labor policial”. También solicitó “respeto hacia las labores de policía judicial que desarrollan”. Pero tampoco detalló el papel que desempeñarán el 1-0.

“Fue algo genérico, nada más. No hay mucho interés en que se actúe, la tensión es baja”, asegura una fuente de Mossos, que explica que algunos policías sienten incluso “vergüenza” al ver que la mayoría de las actuaciones quedan en manos de policías locales y la Guardia Civil. “No es normal”, lamenta. Lo que sí han repetido sus responsables políticos es que los Mossos garantizarán la seguridad y el orden público.

El Sindicato de Policías de Cataluña (SPC), el segundo en representatividad en el cuerpo, envió una carta al director de los Mossos, Pere Soler, el 15 de septiembre en la que pedía que se “redacte” una “instrucción” o un “procedimiento normalizado de trabajo” donde quede reflejado “de manera entendedora y sin dar lugar a una doble interpretación o confusiones, la forma de actuar” de los Mossos ante el referéndum.

En concreto, el sindicato pide saber cómo proceder cuando vean a particulares, funcionarios o trabajadores públicos que lleven a cabo cualquier “tipo de publicidad sobre el referéndum ilegal” como enganchar carteles, colocar pancartas o mítines y si hace falta decomisar el material. También solicitan instrucciones para instruir las diligencias que deben remitir a los servicios de información (que centralizan las investigaciones) y cómo actuar cuando sean requeridos por políticos, entidades o particulares ante cualquier acto del referéndum.

“Algunos mossos sí que han actuado”, afirma el portavoz del SPC, David Miquel, que asegura que ya han enviado a los servicios de información un centenar de identificaciones. “Tenemos un requerimiento de la fiscalía y estamos dando respuesta al mismo, como siempre hacemos”, zanja una portavoz de la policía catalana, que no aclara si están llevando a cabo investigaciones que no hayan trascendido.

“No quitaremos carteles si no nos dicen que lo hagamos”, se suma la portavoz del sindicato CAT, María José Dávila, que considera que para los Mossos “acatar la ley es ajustarse a la Constitución”. Igual que el resto de los consultados, subraya que no han recibido ninguna orden concreta. “Y cada mosso no puede decidir por sí mismo. No se está haciendo absolutamente nada”, concluye.

“Trapero transmite lo que dice la fiscalía, pero realmente no transmite qué se tiene que hacer”, añade el portavoz del sindicato USPAC, Josep Miquel Milagros. Vaticina que “el papel de los Mossos no pasará por retirar urnas” y espera “directrices bien claras” para el 1 de octubre.

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