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Puigdemont: “Los alcaldes no lo merecen, es una barbaridad”

El presidente de la Generalitat asegura que "en Barcelona se votará", pero no desvela qué hará Ada Colau

Carles Puigdemont, en una reunión de su gobierno.
Carles Puigdemont, en una reunión de su gobierno.

El presidente Generalitat, Carles Puigdemont, ha calificado esta noche de “barbaridad” la citación como investigados de los más de 700 alcaldes que ha cursado la fiscalía por colaborar con el referéndum que ha suspendido el Tribunal Constitucional. “¿Se puede pensar que deteniendo al 75% de los alcaldes se resuelve un problema?”, se ha preguntado el president en una entrevista en TV3.

La investigación de la fiscalía, dijo, es “una causa general, una práctica impropia de la democracia”. Puigdemont ha confirmado que los alcaldes citados irán a declarar [la CUP ha anunciado que los suyos no lo hará] “porque no han cometido ningún delito y la ley les ampara”. En su opinión “organizar un referéndum no es delito” e insistió en la crítica al ministerio público. “Miran las cosas desde una burbuja mediática o judicial para resolver un problema político y no es así como deberían mirarlo”, ha dicho.

Puigdemont ha negado que hubiera presiones a los alcaldes socialistas que no colaborarán con la Generalitat en organizar el referéndum por haber pedido a los ciudadanos que les “interpelen” por la calles mirándoles a los ojos."Yo hablé de interpelar y pienso que los ciudadanos nos han de interpelar siempre", ha dicho, para criticar a renglón seguido la "interpretación narrativa que se ha hecho luego", en referencia al manifiesto de ediles del PSC denunciando presiones e insultos por su posicionamiento.

“Quienes están recibiendo presiones, son los más de 700 alcaldes. No merece este trato”, ha añadido Puigdemont. “Eso sí son presiones, como las amenazas que recibimos del Gobierno español, por no hablar de calificaciones que me ahorraré”, afirmó.

El president ha asegurado en otro momento: "Se podrá votar en Barcelona". Ha explicado que está hablando de ello con la alcaldesa Ada Colau y que las garantías que esta le planteó para que el Ayuntamiento colaborase con el 1 de octubre le parecían "muy lógicas". "En Barcelona hay un deseo de que la gente vote", ha añadido, pero al ser preguntado si sería gracias a la actuación de la Generalitat o del consistorio ha echado pelotas fuera. "Quien convoca el referéndum es la Generalitat y mi objetivo es acercarnos al máximo a las 6000 mesas electorales de siempre, pero si hemos de hacer algún retoque, lo haremos", ha dicho.

Por lo demás, Puigdemont ha insistido en que el referéndum es imparable, que "está todo a punto" para el 1 de octubre y que en unos días ofrecerá una rueda de prensa para aclarar los detalle. "El Tribunal Constitucional no alterará la organización", ha insistido, antes de reiterar su intención de desobedecer si es inhabilitado. "Mi cargo está regulado por una ley orgánica como es el Estatut, que ha votado la gente, y que no prevé eso como un motivo de inhabilitación"; ha dicho. Si el Alto Tribunal optara por ese camino, "crearía un problema constitucional" muy difícil para ellos".

En otro momento también ha cargado contra la decisión de la Guardia Civil de cerrar la web del referéndum de la Generalitat, a la que después se podía acceder desde otra dirección que el president ha escrito en Twitter. "Intentar poner puertas al cabo, combatir una expresión del siglo XXI con legislación del siglo XX, incluso del XIX, no funciona".

Tampoco se ha privado de cargar contra la oposición en el Parlament y de denunciar lo que ha calificado de bulling a la presidenta, Carme Forcadell en las sesiones de los días 6 y 7 en que se aprobaron la ley del referéndum y la ley de ruptura. Ciudadanos, PSC, PP y Catalunya sí que es Pot denunciaron esos días la vulneración de sus derechos como diputados y que les pasara por encima el rodillo de la mayoría independentista de Junts pel Sí y la CUP.

Puigdemont ha negado que eso ocurriera. Ha considerado que fue la oposición la que "se pasó por el forro" el reglamento, orquestó una "ingeniería destructiva"  y que obtuvo una "victoria pírrica". Sin embargo, en varios momentos de la entrevista ha restado toda importancia a la necesidad de respetar los mecanismos parlamentarios establecidos. "Puede haber leyes y reglamentos, pero la política está por encima, es lo que da la comunión espiritual entre la ley y la gente, aunque no es una ciencia exacta y a veces comete errores".