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El Govern empieza la campaña con la promesa de subir las pensiones

La Generalitat asegura que el Estado deberá pagar las prestaciones en la transición hacia una Cataluña independiente

El presidente catalán, Carles Puigdemont, y el vicepresidente Junqueras.
El presidente catalán, Carles Puigdemont, y el vicepresidente Junqueras.

A dos días del inicio de la campaña de los partidos independentistas para el referéndum del 1 de octubre, la Generalitat ha querido este miércoles "aportar datos para que la ciudadanía pueda definir el país que quiere". Y lo ha hecho sobre uno de los temas más sensibles: la viabilidad de las pensiones en una hipotética Cataluña independiente. El Govern ha asegurado que un sistema de seguridad social catalán diferenciado del español sería más sólido y podría garantizar no solo el pago de las pensiones, sino aumentarlas para adecuarlas al incremento del coste de la vida. El Ejecutivo catalán ha recordado que, en la transición hacia un Estado independiente, el Gobierno español tendría el deber de seguir pagando las pensiones a los catalanes. 

El debate sobre las pensiones también marcó el inicio de la campaña para las llamadas "elecciones plebiscitarias" de 2015. El entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, aseguró que estas serían más altas en una Cataluña independiente porque la tasa de empleo es mayor en este territorio que en el resto de España, a pesar de que los expertos advertían de que los primeros meses serían duros, especialmente si no hubiese un acuerdo entre Generalitat y Gobierno para repartir los activos y pasivos del sistema de pensiones.

En los mismos argumentos se ha centrado la presentación, este lunes, del estudio Los fondos de la Seguridad Social en Cataluña. Evolución financiera y principales indicadores que inciden en la viabilidad de las pensiones en Cataluña, que analiza datos desde 2013 a 2016. Las conclusiones se basan en que una hipotética Cataluña independiente podría abordar debates sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones que no se han tratado con profundidad en España, y en que Cataluña tiene más población que trabaja y cotiza y unos salarios más elevados que el Estado en su conjunto.

El secretario general del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia, Josep Ginesta, ha admitido que el sistema de pensiones catalán sigue siendo deficitario y tiene los mismos retos que en el conjunto de España. Estos son el envejecimiento de la población, la alta tasa de desempleo y unos salarios, y por tanto unas contribuciones a la Seguridad Social, que no han recuperado los niveles anteriores a la crisis.

Sin embargo, Ginesta ha afirmado que "un sistema propio sería más sólido, más viable, y tendría más recursos para afrontar los retos del futuro". Para empezar, el secretario ha esgrimido que la tasa de ocupación en Cataluña es del 70,1%, mientras que en el conjunto de España es del 63,9%. Además, la contratación indefinida supone en Cataluña el 12,6% del total, casi cinco puntos más que en el conjunto del Estado. Otro argumento por el que el sistema sería más sostenible en Cataluña es la mayor contribución: en 2016, cada afiliado catalán cotizó 6.365 euros, un 7,7% más que en España.

Sistema deficitario

Más allá de los datos macroeconómicos, la sostenibilidad del sistema de pensiones es la gran preocupación del Govern. En el mes de abril, la Tesorería General de la Seguridad Social situaba el déficit del sistema catalán en casi 5.000 millones. "Son unas estadísticas que no incluían las transferencias al Estado", ha argumentado el secretario de Economía, Pere Aragonès, quien ha presentado unas cifras de déficit distintas.

Según la Generalitat, que recoge los datos que publica la Intervención General del Estado (IGAE), el déficit de la Seguridad Social en Cataluña es de 1.308 millones de euros, el 7,2% del total de España, 18.096 millones. "El peso del déficit catalán con relación al del Estado es muy inferior al peso de la población catalana en España [16%], lo que da un argumento más en favor de la viabilidad de las pensiones en Cataluña", ha asegurado la directora general de Análisis Económica, Natàlia Mas.

El déficit en la Seguridad Social catalana se ha triplicado en los últimos cuatro años, llegando a los 1.308 millones de euros, lo que se traduce en 177 euros por habitante (mientras que en España, excluyendo Cataluña, fue de 430 euros por persona). La Generalitat explica este aumento del déficit por la reducción de las transferencias del Estado destinadas a prestaciones no contributivas. El déficit de la parte contributiva, las pensiones, se ha reducido un 72% en Cataluña en los últimos cuatro años, mientras que en España la reducción ha sido del 56%.

A estos datos, la consejera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia, Dolors Bassa, ha añadido la previsión de que en la próxima primavera se llegará al equilibrio presupuestario en la parte contributiva del sistema catalán. Así, Bassa ha asegurado que, en una Cataluña independiente, las pensiones no solo se pagarían sino que se mejorarían por encima del 0,25%. "Una muestra de que podríamos hacerlo es el compromiso del Govern con los aspectos sociales, por ejemplo con la aprobación de la ley de la Renta Garantizada de Ciudadanía, que empieza a desplegarse el viernes", ha afirmado Bassa. Además, Bassa ha asegurado que, en el caso de una Cataluña independiente, el Estado "deberá pagar las pensiones hasta que Cataluña tenga todos los datos para empezarlas a pagar, es un derecho contractual".