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La auxiliar del hospital de Alcalá, suspendida de empleo y sueldo

La gerencia del centro abre un expediente sancionador a la empleada

Un hombre entraba el sábado en el hospital de Alcalá de Henares. Ampliar foto
Un hombre entraba el sábado en el hospital de Alcalá de Henares.

La auxiliar de enfermería del hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares acusada de matar a una paciente, Beatriz L. D., de 37 años, ha sido suspendida de todas sus funciones (empleo y sueldo), según confirmaron fuentes de la investigación. También se le ha abierto de oficio un expediente disciplinario, que se tendrá que resolver una vez que se termine el proceso abierto en el Juzgado de Instrucción número 4 de la ciudad alcalaína.

El arresto de Beatriz L. D. se produjo en el domicilio de sus padres, en Alcalá de Henares (195.900 habitantes), la mañana del sábado 5 de agosto por parte de los agentes del Grupo VI de Homicidios, acusada de un delito de asesinato con alevosía. Supuestamente es la autora de la muerte de una paciente de 86 años, cuyo nombre corresponde a las iniciales C. D., tras inyectarle de manera masiva aire en las venas.

La falta de asistencia a su puesto de trabajo los días 5 y 7 de este mes, como tenía establecido, ha supuesto que la dirección del centro hospitalario le haya suspendido de todas sus funciones. Así se le notificó el pasado martes, mediante el envío de un telegrama a su domicilio, en el centro de Alcalá de Henares, según fuentes del caso.

La trabajadora se encuentra en prisión provisional comunicada y sin fianza en el módulo de mujeres de la cárcel de Alcalá-Meco desde el pasado lunes. Esta situación se produjo tras pasar a disposición de la magistrada del Juzgado de Instrucción número 2, que estaba ese día en funciones de guardia. Esta juez se ha inhibido en favor de la titular del Juzgado de Instrucción número 4, que fue la que inició las primeras pesquisas. El abogado de la detenida informó a EL PAÍS que Beatriz L. D. negó todas las imputaciones. La detenida afirmó en todo momento ante la magistrada que ella se dedicaba a atender a los pacientes y a limpiarlos, sin tener acceso en ningún momento ni a la medicación ni a las jeringuillas.

Fuentes médicas consultadas por este periódico explicaron que la cantidad de aire inyectado a C. D. tuvo que hacerse con una jeringa de grandes dimensiones. Fuentes de la investigación confirmaron a EL PAÍS que se halló aire en el corazón, los conductos sanguíneos de los pulmones y del cuello y en las venas suprarrenales, entre otros. De ahí que la muerte fuera de la paciente fuera prácticamente en el acto.

La dirección del centro hospitalario también ha abierto un expediente sancionador a la auxiliar de enfermería. Este siempre se se inicia de oficio por parte de la gerencia y no puede resolverse hasta que haya una resolución judicial firme o se archive definitivamente el caso. La jurisdicción penal tiene preferencia frente a la posible sanción de la Administración regional, según fuentes consultadas por este periódico.

El procedimiento que se sigue ahora es nombrar a un médico del área sanitaria de Alcalá de Henares y a un secretario para instruir el expediente sancionador. Se encargará de recopilar todos los datos posibles sobre la actuación de la auxiliar de enfermería. Se valorará si ha incumplido las obligaciones que tiene como empleada asignada al Servicio Madrileño de Salud (Sermas), entre los que se encuentran un posible perjuicio hacia los pacientes y para la propia institución.

La policía registró su taquilla

Los agentes del Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional registraron la taquilla de la auxiliar de enfermería del hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, Beatriz L. D., de 37 años. Lo hicieron a las siete de la tarde del sábado 5 de agosto, unas nueve horas después de que fuera detenida en el domicilio de sus padres, en la ciudad complutense.

En el registro estuvieron la propia detenida, su abogado defensor y los agentes encargados de la investigación. Aún no ha trascendido el material que aprehendieron los investigadores, que actuaron bajo mandamiento de la juez de guardia.

Los policías de Homicidios también pidieron el día de antes (el viernes) el listado de todos los trabajadores que habían estado de servicio en la mañana y en las horas previas al fallecimiento de la paciente de 86 años, según fuentes de la investigación. Así constataron que la persona que salía en las grabaciones de la cámara de seguridad instantes antes del paro cardiaco de C. D., la enferma que iba a recibir el alta al día siguiente, era, supuestamente, la auxiliar de enfermería. De ahí, que fuera detenida a las diez de la mañana del día siguiente. El lunes pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Alcalá, que estaba de guardia.

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