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Una verbena morada

San Cayetano y La Paloma se consolidan como un 'Orgullo chico' con la mujer con un papel clave

Los mantones de Manila adornan las calles de Madrid.
Los mantones de Manila adornan las calles de Madrid.

Vuelven a llenarse los balcones de mantones y farolillos y se preparan las familias para la quermés. Y el aguardiente y los azucarillos y la música de la verbena. Todo esto es Madrid, pero forma ya parte del imaginario colectivo, de la ciudad castiza que era cuando la conformaban más pueblos que barrios. Madrid es ahora una urbe distinta, en cuyas calles se vive y decide en presente. Y donde la gente habla de verano y conciertos, pero también de empoderamiento, igualdad de género y tolerancia. Y este será precisamente el discurso de verbena este año, con una pata puesta en San Lorenzo y la otra en La Paloma.

"Lavapiés es el barrio donde más población gay vive ahora mismo y La Paloma es el Orgullo chico", asegura Jorge García Castaño, concejal del distrito Centro, "ya forma parte del carácter de las fiestas, también de la acción del Gobierno, así como el feminismo es una de las matrices más potentes e importantes del equipo". Esta es la apuesta de este año, que recoge el testigo del World Pride para reivindicar unas fiestas libres de violencia y con especial foco, en esta edición, en la mujer. El cartel de las fiestas, con nueve manos levantadas (varias con las uñas pintadas), da ya alguna pista. También los puntos morados de redes de vecinas contra la violencia machista.

La mujer creativa

Al programa tradicional —en el que no faltan procesiones con chotis, mus y juegos para niños— se une un cartel que da mucho peso a la mujer creativa, desde los escenarios a las cabinas de música electrónica. "Son fiestas puramente populares, organizadas por vecinos, comerciantes y asociaciones y con el apoyo municipal. No tiene nada que ver con el Orgullo en el sentido de que no parten de un único grupo organizador", explica Josué González, asesor en la Junta Municipal de Centro, feminista y activista LGTB. "Si las fiestas son de la gente, al escenario subimos aquello de lo que habla la gente, por eso el foco está puesto en la mujer y también en las lesbianas".

Las verbenas de San Lorenzo y La Paloma, una vez finalizadas las de San Cayetano, han arrancado este miércoles, pero los platos fuertes llegan este viernes: a medianoche saldrán al escenario de Las Vistillas Las Bistecs, dúo de mujeres que arrastran mucha gente. A este mismo escenario se subirán La Bien Querida (sábado a las 22.00), Niños Mutantes (sábado a medianoche) Canteca de Macao (domingo a las 23.00), Kiko Veneno (lunes a las 23.00) o Mikel Erentxu (martes a las 22.45).

Entretanto, se podrá disfrutar de pasacalles, actividades con niños, payasos, confeti, cuentacuentos, pintura de abanicos, intercambio de libros, batallas de agua, futbito y paellas y comidas populares. La limonada correrá por casi todas las calles, cortesía de los comercios de la zona, una de las partes más activas de estas fiestas. “La colaboración con el tejido social y vecinal, con hosteleros y comerciantes cada año es mejor”, asegura García Castaño.

Otra de las novedades de esta edición está relacionada con las barras y los bares, donde se servirán platos típicos y paellas: se recorta el horario de ruido. "Aunque no podemos garantizar que la gente se vaya a casa cuando se baje o se acabe la música o cuando se cierre el bar", explica el concejal de Centro, "ha habido una voluntad clara por adaptarse al respeto y descanso de los vecinos y entre semana la música se acaba a la 1.00 y en sábados y víspera de festivo, a las 2.30".

Las actividades sin música, sin embargo, podrán ocupar la calle hasta las 3.30 los viernes, sábados y víspera de fiestas. Este tipo de actividades van desde Flash Mobs —habrá una de los años setenta en la calle del Humilladero, 3 mañana de 22.30 a 2.30—; un concurso de baile, Nonsense (sin sentido), que consiste en danzar sin ton ni son (mañana a partir de las 23.00 en la Carrera de San Francisco, 8); o cine mudo en la plaza de la Cebada, donde se proyectará todo el fin de semana (a las 22.00). El Campo de la Cebada acogerá también visitas guiadas, comidas vecinales y batallas de agua.

Y habrá lugar para la fotografía. En Calatrava, 27, se podrá visitar una exposición de instantáneas que retratan cómo eran las fiestas populares en el siglo XX (mañana de 11.00 a 2.00).“Tenemos que sacar pecho, como una paloma”, bromea Josué González. El concejal de Centro comparte su opinión e incide en el papel “colectivo y participativo” de la verbena y de su programa. “Las fiestas son de la gente, las hacen ellos, la institución debe dar apoyo, pero ellos toman las decisiones”, apunta. “Son las fiestas del distrito, en este caso de Centro, y queremos pegarnos al barrio, a los barrios, y escuchar lo que nos cuentan”.

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FERNANDO ÍÑIGUEZ

Prosiguen las fiestas castizas de verano con Las Vistillas como centro de actuaciones. La rapera argentina Sara Hebe y las divertidas Las Bistec, con su chochocentrismo musical, animan ahí al público esta noche. Este sábado hay pachanga con Canteca de Macao, y el domingo pop indie patrio con La Bien Querida y Los Niños Mutantes. El lunes continúa la fiestas ahí con el gran Kiko Veneno y se cierran el martes, día de La Paloma, con el donostiarra Mikel Erentxum.

Fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y la Paloma. Calle Argumosa: viernes, Calle Mora + Mala Fe, 21.00; y sábado The Lucilles, 22.00. Plaza Arturo Barea: viernes, San Blas Possé + Todos Tus Muertos, 21.30. Plaza Ministriles: Faneka, viernes, 20.30. Plaza de Lavapiés: El Toro Narciso, sábado, 20.00. Calle Ave María: Diego Datura, sábado, 20.00. Jardines de Las Vistillas: Sara Hebe + Las Bistec, viernes, 23.00. Canteca de Macao, sábado, 23.00. La Bien Querida + Los Niños Mutantes, domingo, 22.00. Kiko Veneno, lunes 14, 23.00, y Mikel Erentxum, martes 15. 22.45. Todos entrada gratis. 

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