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EXPOSICIONES

Eterna perfección

La Real Academia de San Fernando reflexiona sobre la representación académica de la belleza y su evolución

Una de las imágenes de Katsuba en la que compara cánones estéticos.
Una de las imágenes de Katsuba en la que compara cánones estéticos.

Los ideales de belleza, aquellos que representan la “perfección”, han evolucionado a lo largo del tiempo. Medidas y proporciones se han ido ajustando a los gustos de cada época manteniendo, sin embargo, ciertos valores, al menos en lo que a la tradición académica se refiere. El fotógrafo Valery Katsuba (Sergeyevichi, Bielorrusia, 1965) busca reflexionar sobre la idea del modelo, de la proporción, del orden y de la percepción de la belleza, así como de la evolución de estos conceptos desde la Antigüedad hasta nuestros días. Lo hace en la exposición La tradición académica: San Petersburgo-Madrid (Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; calle de Alcalá, 13; hasta el 3 de septiembre; de martes a domingo, de 10.00 a 15.00; 3 euros).

El artista ruso sitúa a atletas, gimnastas y bailarines junto a las esculturas que recorren las salas de la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo y de la institución madrileña, organizadoras de la muestra, con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, el Instituto Cervantes de Moscú y la Frolov Gallery.

Héroes pertenecientes a distintas épocas, separados por siglos y cánones artísticos, y que, sin embargo, muestran similitudes estéticas. “Desde una época en la que los profesores elegían los modelos para sus clases midiendo sus proporciones y comparándolas con las esculturas de la Antigüedad, hasta el proceso educativo actual en San Petersburgo o en la Facultad de Bellas Artes de la Complutense, las imágenes de Katsuba demuestran que la tradición académica permanece casi intacta”, explican desde la Academia madrileña.
Imágenes y dibujos

Katsuba ve su trabajo como un manual, “como un libro, me gustaría que se interpretase como tal”. En la exposición se pueden ver 52 fotografías —46 de ellas realizadas por el fotógrafo y seis procedentes del archivo de la Academia rusa y del archivo local de San Petersburgo—, así como por 28 dibujos: 20 creados por alumnos de la Academia de San Petersburgo y ocho de la colección de dibujos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Katsuba comenzó a fotografiar atletas y bailarines a principios del año 2000, pero no fue hasta 2013 cuando, tras una conversación con Semyon Mikhailovsky, rector de la Academia de San Petersburgo y comisario de la exposición en Madrid, comenzó a fotografiar también a los alumnos, modelos y profesores para completar la visión de la institución.

Dos años más tarde, decidieron traer la exposición a la capital ampliándola con fotos hechas en la Academia madrileña y en la Facultad de Bellas Artes de la Complutense, y con dibujos de sus estudiantes. “Todo era diferente e igual que en San Petersburgo. En la facultad de Bellas Artes entendí que la tradición clásica unía, no solo tiempos sino también espacios”, explica el fotógrafo.
Para José María Luzón, académico de San Fernando, “la exposición no es solo una muestra fotográfica, sino una manera de presentar ambas Academias, las cuales fueron esenciales en la formación del gusto artístico de Europa a lo largo de más de doscientos cincuenta años”.