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Puigdemont arranca a Zoido el compromiso de que los Mossos accedan a Europol

La policía catalana se integrará en el centro estatal de coordinación antiterrorista

Reunión de la Junta de Seguridad en Barcelona; en el centro Carles Puigdemont (izquierda) y Juan Ignacio Zoido.
Reunión de la Junta de Seguridad en Barcelona; en el centro Carles Puigdemont (izquierda) y Juan Ignacio Zoido.

Después de ocho años sin reunirse, y con los planes sobre la mesa de abandonar España, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, logró ayer la celebración de la Junta de Seguridad de Cataluña. Como resultado, los Mossos d’Esquadra se integrarán en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) y en la mesa de evaluación del riesgo terrorista, donde ahora asistían como invitados. El ministerio estudiará su integración en los foros europeos de intercambio de información (Europol).

Formar parte de esos foros europeos de intercambio es una de las aspiraciones históricas de la Generalitat desde que acabó el despliegue de los Mossos, en 2008. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, explicó que se creará una comisión mixta que “estudiará la inclusión” de la policía catalana. “Vamos a servir de correa de transmisión para que Mossos y Ertzaintza puedan tener datos de Europol”, afirmó el ministro. El consejero del Interior, Jordi Jané, fue más allá y aseguró que “existe el compromiso político” de llevarlo a cabo, de modo no es “literatura”, dijo.

En la misma situación se encuentra la posibilidad de que los Mossos realicen persecuciones en caliente de delincuentes y salir hasta 10 kilómetros a otros países, en este caso a Francia. Zoido contó que hay que analizarlo porque son diversos los puntos con los que Cataluña linda con el país galo. La misma comisión de estudio mixta abordará el tema.

“Ha sido posible la junta de seguridad porque la normalidad constitucional se mantiene”, destacó el ministro solo empezar su intervención tras la reunión. Las dos partes destacaron que se celebró en un máximo clima de entendimiento. Zoido se refirió a una colaboración “absoluta y ejemplar”. “Estamos convencidos de que juntos somos más fuertes”, subrayó el ministro de Interior, que nunca tuvo “por rotas las relaciones con la conselleria”.

Otro elemento clave de la junta es la asunción por parte del Ministerio de la nueva plantilla de la policía catalana, que no se ha revisado desde 2009, cuando se celebró la última de estas reuniones, presidida por el entonces presidente de la Generalitat José Montilla, en la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior. Jané interpreta que ahora podrán reclamar a Hacienda los 600 millones que, a su entender, les adeuda el Ministerio por la competencia delegada de seguridad.

Además, la Guardia Civil y la Policía Nacional se integrarán al 112. Hasta ahora, todas las llamadas al número de emergencias por parte de los ciudadanos quedaban en manos de la policía catalana.

A pesar de que no estaba en el orden del día, Jané informó al ministro de la convocatoria de 450 nuevos Mossos que la Generalitat ha llevado a cabo, esquivando el criterio del Ministerio de Hacienda, que solo permite que se convoquen 50, según lo que establece la tasa de reposición. Según Jané, Zoido reaccionó bien ante su explicación y se exculpó, diciendo que no había tenido nada que ver en la impugnación por parte de Hacienda de la convocatoria inicial de la nueva promoción (la última fue en 2011).

“Hemos abierto ventanas, acuerdos políticos”, celebró Jané, que insistió en diversas ocasiones en que la junta no quede en “letra mojada”, que sea una “realidad absoluta” de colaboración en seguridad, no “solo literatura”.

Tensión previa

La convocatoria de la Junta de Seguridad fue un elemento de tensión entre la Generalitat y el Ministerio del Interior, que detonó cuando Hacienda se opuso a la convocatoria de los 500 policías catalanes. Entonces Jané estalló en sede parlamentaria, y explicó que había propuesto hasta seis fechas al Ministerio del Interior para buscar un día en la que se reuniesen ambas administraciones.

El consejero catalán recordó que lo había intentado con el anterior titular de Interior del Gobierno central, Jorge Fernández Díaz. Después de una etapa de gobierno en funciones, Jané aseguró que con Zoido había llegado al punto de llamarlo y enviarle mensajes, sin que este respondiese. Y todo ello, en un nivel de alerta terrorista de cuatro sobre cinco, recordó.

Entonces el presidente de la Generalitat convocó de forma unilateral la Junta, y dio el 3 de julio como fecha. Finalmente ambas partes se pusieron de acuerdo en la celebración de la Junta, ocho años después, y en plena crisis por el desafío independentista.

Una demanda histórica

La voluntad de las policías autonómicas de formar parte de las bases de datos europeas es histórica y constante. Entienden que es un elemento fundamental para todas aquellas investigaciones que tiene que ver con el crimen organizado, que tiene un componente indiscutible transnacional: no distingue fronteras.

Ahora, las comunicaciones sobre delincuentes que vienen de Europa pasan oficialmente por manos del Cuerpo Nacional de Policía, que tiene por ley delegado la colaboración y el auxilio internacional. Funciona de facto como una ventana única, que reparte juego en función de cada caso. Desde 2012, la Guardia Civil también tiene acceso a esos foros.

Los Mossos consideran que eso es una interpretación partidista de la ley, y que perjudica las investigaciones de la policía catalana, y a la eficiencia en la seguridad. Se han dado casos, según fuentes policiales, en los que esa información no se ha traspasado debidamente a la policía catalana, generando inseguridad.

Tampoco son extraños los rifirrafes en operaciones conjuntas entre diferentes policías, y más si tienen a parte de sus objetivos fuera de España. Eso se traduce en cosas como las dificultades que se encontraron los Mossos en su última investigación contra la Camorra. Se intentó que varios agentes no se pusieran los chalecos de la policía catalana cuando intervenían en Nápoles, según fuentes policiales.