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Gordó a un licitador: “No obedeces al ‘president’, a ver qué va a pasar”

El sumario del 'caso 3%' apunta ya a Mas en el amaño de adjudicaciones públicas

Germà Gordó, exconsejero de Justicia, en una imagen en el Parlament.
Germà Gordó, exconsejero de Justicia, en una imagen en el Parlament.

Un testigo protegido apunta directamente a Artur Mas como la persona que dejaba la gestión de adjudicaciones sospechosas a Germà Gordó, a quien la Fiscalía Anticorrupción apunta como auténtico recaudador del partido. Desde el escalón más alto, el presidente Artur Mas, a la obra en un pequeño pueblo —en la que el constructor incluye como coste la comisión ilegal al partido—, el sumario del caso 3% —del que ayer se levantó parte del secreto de sumario— abunda en nuevas evidencias de que la obra pública en las Administraciones gobernadas por Convergència (CDC, hoy PDECat) estaba impregnada de corrupción.

El sumario incluye la breve declaración del testigo —un constructor que ya había hecho donaciones al partido— ante Anticorrupción. En ella detalla una reunión en 2006 o 2007 con el propio Mas y Gordó: “A partir de ahora todas las adjudicaciones han de ser a través de Germà Gordó”, sentenció Mas ante el empresario. El documento añade que “el declarante no hizo caso” y que, años más tarde, cuando Mas ya era presidente de la Generalitat, se encontró con Gordó en un acto: “Tú no obedeces. Ahora a quién no obedeces es president, a ver qué va a pasar”, le espetó Gordó.

Un segundo testigo protegido remonta su declaración a 2004, cuando un diputado de CDC le citó en el Parlament: “Josep, si queréis hacer algo más […]en [...] Lleida, tenéis que tratar con Gordó”.

Ambas declaraciones tienen su origen en los años en los que Convergència estaba en la oposición en la Generalitat. Sus principales centros de poder eran entonces los Ayuntamientos. Sant Fruitós de Bages, un municipio de apenas 8.000 habitantes, era uno de ellos. En 2009, en una obra financiada por el plan Zapatero, Sant Fruitós adjudicó un centro cívico al Grup Soler, una de las empresas investigadas, por 1.136.387 euros.

Poco después, la empresa hizo una donación a una de las fundaciones de Convergència por 34.000, el 3% exacto de la obra. El sumario aporta nuevos documentos sobre esta supuesta mordida. Es una hoja manuscrita en la que Jordi Soler, dueño de la empresa, calcula los costes de la obra. Entre los apuntes figura una partida de 34.000 euros. “La donación”, destaca un informe de la Guardia Civil, “ya va incrustada en el contrato adjudicado” por el Ayuntamiento.

En diciembre de 2010, Artur Mas llega a la presidencia de la Generalitat. Poco después, Convergència también alcanza la alcaldía de Barcelona. En su primer Gobierno, Mas nombra a Gordó como secretario del Gobierno. En el segundo será consejero de Justicia. La investigación, sin embargo, muestra como el hoy diputado Gordó sigue manteniendo un activo papel de interlocutor con los constructores que aspiran a trabajar para ambas administraciones.

Uno de ellos es Xavier Tauler, entonces consejero delegado de Copisa, otra empresas investigada. En la hoja de la agenda del 12 de diciembre de 2011, Tauler anota el éxito de su empresa en una licitación aún en trámite: las obras de mantenimiento de colegios de Barcelona. Un informe de Anticorrupción destaca que Tauler se entera que le ha sido adjudicado el concurso “casi tres meses antes del anuncio oficial de la adjudicación, en las reuniones con Viloca y Gordó”.

El informe de Anticorrupción está fechado el pasado 14 de noviembre y en él se solicita al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña la declaración de Gordó —que como diputado es aforado— como investigado. El informe también pide la entrada y registro en sus domicilios y despachos profesionales, entre ellos el del Parlament de Cataluña. El tribunal, sin embargo, consideró que los indicios no eran suficientes y Gordó se salvó de la última operación contra la trama, el pasado 2 de febrero.

Las declaraciones de los testigos protegidos, sin embargo, fueron hechas dos y tres días más tarde. Este hecho y otras líneas de investigación siguen apuntando a Gordó, con el apoyo más o menos implícto de Mas, como la figura clave de la financiación ilegal del partido.