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El comercio se asocia en RetailCat para relanzar la unión empresarial

Tras la disolución de la Confederación de Comercio de Cataluña, cuatro asociaciones relanzan la entidad representativa del sector

Un comercio de Barcelona durante las últimas rebajas.
Un comercio de Barcelona durante las últimas rebajas.

El comercio al detalle de Cataluña, la actividad conocida por el nombre inglés de retail, que engloba a empresarios de pequeños comercios, grandes superficies, tiendas de marca o centros comerciales, vuelve a tener una entidad representativa. Después de la disolución de la Confederación de Comercio de Cataluña (CCC) el pasado septiembre por las deudas que la ahogaban, cuatro asociaciones empresariales catalanas han vuelto a relanzar una entidad que represente al sector en su unidad. Barcelona Oberta, Cecot, Comertia y la Fundación Barcelona Comerç han presentado este jueves RetailCat, que hace un llamamiento a que entren nuevos socios.

De momento, RetailCat representa a cerca de 30.000 establecimientos comerciales, un 30% de los que están repartidos por toda Cataluña. A su vez, estos comercios dan trabajo a 230.000 personas (el 50% de los ocupados en actividades comerciales) y representan el 7% del PIB catalán. RetailCat, que por ahora no quiere ser una patronal y, por lo tanto, no está entre sus prioridades negociar los convenios, centrará su actividad de representación en la divulgación de las actividades de sus socios, en el fomento del talento y en la actuación como lobby, sobre todo en las ciudades catalanas. "El objetivo es acercarse al mundo académico y formar al personal de los comercios en tecnología, idiomas y visión profesional", explican fuentes de la nueva asociación empresarial.

El primer presidente de esta nueva entidad es Joan Carles Calbet, también presidente de Comertia. En la presentación, Calbet ha destacado que RetailCat quiere tener "una estructura flexible" para adaptarse a las necesidades y al dinamismo del sector. La última unión representativa, la CCC, que agrupó a 90.000 comerciantes durante 31 años, fue disuelta el pasado otoño en medio de una importante crisis por la mala gestión económica de su secretario general, Miquel Àngel Fraile, que dejó deudas por valor de 5 millones de euros.

La nueva entidad, que se ve a sí misma como un think tank del comercio, quiere tener un modelo de gobernanza distinto de la de la CCC, más centrada en la transparencia y en un modelo público-privado de gerencia, explican desde RetailCat. Entre las prioridades de la nueva asociación, está la voluntad de conseguir la igualdad jurídica de los comercios y la independencia de los establecimientos con respecto a los intereses inmobiliarios, así como luchar contra la economía sumergida. 

En este sentido, el presidente de la Fundación Barcelona Comerç ha explicado que con la nueva entidad quieren devolver el prestigio a la profesión de comerciante, y que influirán en las políticas comerciales y urbanísticas que aseguren la competitividad del sector. Entre los nuevos retos a los que se enfrentan los comerciantes tradicionales, a los que RetailCat quiere acompañar y asesorar, está la irrupción del e-commerce, el comercio mediante Internet, o el cambio de formas de pago y de normativas y leyes.