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Colau fiscalizará las obras de la Sagrada Familia

El Ayuntamiento creará una Comisión de Calidad de la Arquitectura para el templo

La Sagrada Familia desde la terraza de un hotel próximo al templo.
La Sagrada Familia desde la terraza de un hotel próximo al templo.

El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido tomar cartas en la progresión de las obras de la Sagrada Familia, que no tiene la licencia preceptiva, y darles el mismo tratamiento que a cualquier otro edificio en construcción de la ciudad. El gobierno de la alcaldesa Ada Colau abordará con los técnicos del templo el qué y el cómo de la construcción que resta por delante. La semana pasada, el arquitecto jefe de la Sagrada Familia, Josep Faulí, explicó que en el plazo de cuatro años las torres más altas del conjunto estarán terminadas. Son torres de hasta 170 metros de altura – la mayor- el doble de la altura que ahora tienen las centrales. Faltará decidir qué pasará con la gran plaza que ideó Gaudí, por delante de la fachada de la Glòria, desde la calle de Mallorca hasta Aragó.

El asunto trasciende a la polémica del pleno de la semana pasada, cuando el concejal del PSC Daniel Mòdol afirmó, como hizo en el pasado y ha reiterado en los últimos días, que la Sagrada Familia es “una mona de pascua gigante”. El regidor se declara favorable a la obra de Gaudí pero afirma que este es “un proyecto sin planos en nombre de Gaudí”. Como concejal de Arquitectura, proyectos urbanos y paisajes urbanos, Mòdol ha explicado a este diario que promoverá la creación de una comisión de calidad de arquitectura específica para el templo que ideó Gaudí: “Queremos conocer y hacer un seguimiento técnico de las obras que se están realizando”. "No parece razonable que el Ayuntamiento no tenga información de primera mano de una obra que modificará el skykine de la ciudad", añade. De  hecho, el Ayuntamiento ha modificado edificios como el hotel W del puerto de Barcelona al que le recortó la altura precisamente por el impacto en el skyline de la ciudad.

Barcelona ya tiene una comisión de calidad de arquitectura y por ella pasan –y han pasado- todos los edificios singulares y tiene la capacidad de dar el visto bueno o no a los proyectos o de introducir modificaciones. Pero la comisión que se creará para la Sagrada Familia será específica, explica Mòdol, dada la complejidad de la construcción. Fuentes de Urbanismo añaden que el gobierno “tiene previsto reunirse próximamente con el Patronato de la Sagrada Familia para buscar conjuntamente una solución a la falta de licencia construcción del templo”. “Esta obra debe contar con las mismas condiciones que el resto de procedimientos y actuaciones que se llevan a cabo en la ciudad”, apuntan. El regidor de Arquitectura lo dice de una forma rotunda: “en esta ciudad poner un andamio en la fachada requiere un permiso y lo que no puede ser es que la Sagrada Familia no tenga licencia. No se puede permitir esa  excepcionalidad y no se puede esperar a ver la obra acabada". Mòdol quiere dejar claro que no le mueve ningún tipo de animadversión o sentimientos antirreligiosos: "se trata de responsabilidad ante una obra que tiene un impacto en el patrimonio de la ciudad y que tiene que se abordada como cualquier otra".

Faulí, y su antecesor en el cargo, Jordi Bonet, siempre ha alegado que tienen la licencia que expidió Sant Martí de Provençals a finales del siglo XIX. Preguntado por este extremo en concreto, el templo contesta: "La Sagrada Familia se construye desde finales del siglo XIX a partir de la petición de permiso solicitada al Ayuntamiento de Sant Martí de Provençals en 1885, con un plano firmado por Antoni Gaudí, y por tanto se considera aceptado. Ahora bien, para cualquier actuación concreta que se escapa de la propia construcción del templo o tiene una característica especial se pide el correspondiente permiso que se obtiene por las vías administrativas legales y habituales como por ejemplo cuando se ocupa la vía pública, para carga y descarga o montaje de grúas". 

Hasta la fecha, en más de un siglo de construcción, la única ocasión en la que se ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de la obra fue con motivo de la perforación del túnel del AVE. Su trazado es paralelo a la calle de Mallorca y antes y durante su construcción sí hubo control externo de la obra que costó porque los responsables del templo se negaron, al principio, a franquear el paso mientras ya habían demandado judicialmente la paralización de las obras del túnel del AVE. Más allá de esos años, la junta constructora ha seguido adelante con sus planes sin intromisión alguna de técnicos municipales. Preguntado por este hecho el arquitecto jefe de la Sagrada Familia por este periódico la semana pasada, matizó: "las puertas están abiertas".

Ahora, la construcción de las seis torres, las cuatro de los evangelistas (135 metros) , la de María (140) y la de Jesús (170) supondrá uno de los momentos más delicados para el conjunto. Serán grandes piezas circulares que se producirán fuera de Barcelona y se ensamblarán in situ formando anillos hasta llegar a la punta de las seis torres. Los técnicos aseguran que han hecho estudios de riesgo sísmico de Barcelona y de fuertes rachas de viento. En cuanto a la eventualidad de proseguir con la idea de Gaudí de crear la plaza hasta la calle de Aragó, lo que supondría expropiar a centenares de personas de sus viviendas y negocios, Mòdol sostiene que en Barcelona hay miles de afectados urbanísticos y que la Sagrada Familia no tiene por qué pasar por delante de todos.

Comunicado de la Sagrada Familia

La Sagrada Familia ha emitido un comunicado en el que ha destacado los siguientes puntos:

El aforo del templo está controlado. En la basílica caben hasta  2.000 personas simultáneamente en todos los espacios del recinto. La cifra está fijada por un plan de autoprotección aprobado por el Departamento de Interior de la Generalidad de Cataluña.

Los vecinos del barrio de la Sagrada Familia. Somos conscientes de que los vecinos son uno de los colectivos que recibe más directamente la influencia de la construcción y del interés turístico que genera un templo de impacto mundial como la Sagrada Familia. Trabajamos y seguiremos trabajando para tratar de paliar las incidencias que se puedan producir y generar así unas buenas condiciones de convivencia.  Las molestias ocasionadas por el turismo son paulatinamente minimizadas con acciones como la instalación de las taquillas por dentro del recinto del templo e incrementando las ventas online de tickets.

Seguimos a  Gaudí La Junta Constructora de la Sagrada Familia es una institución que tiene como objetivo prioritario la construcción del templo de la Sagrada Familia de acuerdo con el proyecto que diseñó Antoni Gaudí. El equipo que trabaja en el diseño y la construcción del templo de la Sagrada Familia sigue de manera escrupulosa las directrices que Antoni Gaudí dejó escritas, dibujadas o en modelos. Las soluciones técnicas han evolucionado tanto en el área constructiva como en la arquitectónica. Esta evolución permite ahora nuevas vías de solución a los diferentes retos planteados.

En torno al templo. Calle Mallorca. Nuestra intención es acabar las obras en 2026 con la construcción de todo lo necesario dentro del recinto. Esto se puede hacer sin generar ninguna afectación más allá del espacio que ahora ocupamos. Los fundamentos de la fachada de la Gloria (Calle Mallorca) ya están hechos, por tanto, no es necesario derribar nada para avanzar en la construcción y para terminar el templo. Hay 8 pilares construidos, por tanto, la fachada se puede acabar.

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