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El rechazo de la CUP a las cuentas divide a Junts pel Sí

Los anticapitalistas dicen que su enmienda a la totalidad es irreversible pero a la vez se muestran dispuestos a negociar

Francesc Homs en el Consejo Nacional de CDC.
Francesc Homs en el Consejo Nacional de CDC.

El acuerdo con la CUP está condenado a generar discrepancias en el Gobierno de Junts pel Sí. Esquerra está más dispuesta a escuchar las demandas de los anticapitalistas para los Presupuestos que Convergència. La formación asamblearia mantiene su intención de presentar una enmienda a la totalidad a las cuentas, como si fuera un partido más de la oposición, y no un aliado del Ejecutivo catalán. CDC optó ayer por, en vez de criticar a la izquierda radical, arremeter contra ERC por “contemporizar” con la CUP y no defender suficientemente su propuesta.

Francesc Homs, cabeza de lista de CDC a las generales, reclamó “mayor firmeza” a los republicanos en materia presupuestaria con la CUP. Su crítica no era solo porque ERC sea uno de los integrantes del Gobierno catalán, sino porque tiene un agravante: las cuentas remitidas al Parlament han sido confeccionadas por el Departamento de Economía, que dirige Oriol Junqueras. “ERC quiere estar un poco en todas partes y se tiene que aclarar”, lanzó Homs. No lo mencionó pero los republicanos han pedido el voto para el 26-J a los electores de la CUP y desde Convergència se considera que su socio, al intentar contentar a esos votantes, pone en juego la estabilidad del Gobierno y el futuro de las cuentas.

 “Defenderemos como nadie al Gobierno y a los Presupuestos”, aseguró el diputado nacionalista, que consideró “inaceptable” la enmienda a la totalidad presentada por la CUP. Como el resto de dirigentes de CDC, rechazó que un supuesto aliado se niegue a la tramitación y, sobre todo, a la negociación, sobre todo después de que incluyan 834 millones de euros más en medidas sociales que los de 2015 y un centenar de millones de euros para las denominadas estructuras de Estado.

Homs evidenció las diferencias entre ambos partidos al realizar esas declaraciones después de que la secretaria general de ERC, Marta Rovira, dijera en Catalunya Ràdio que Junts pel Sí busca la fórmula para introducir las medidas pedidas por la CUP. “Las escucharemos”, señaló. “No consideramos un escenario en que no se aprueben las cuentas. Estoy convencida de que las sacaremos adelante".

Una ley contra el odio y la descriminación

La CUP presentó ayer su primera proposición de ley de la legislatura que aspira a combatir todas las formas de odio y discriminación. Su objetivo es sancionar las conductas que quedan impunes —simbología fascista o asedio de personas— por no ser suficientemente graves como para ser delitos. Salellas subrayó que la norma implica cierto desafío al invadir competencias en el área penal además de incluir un capítulo sobre la igualdad de hombres y mujeres suspendido por el TC. La CUP quiera que esta y no otra sea la primera ley de la “futura República” porque proteger derechos individuales.

La CUP aclaró que su decisión de registrar la enmienda a la totalidad —el plazo expira el día 6— es “irreversible” si bien está dispuesta a negociar. De hecho, esa enmienda se puede retirar el mismo día del Pleno, fijado para el día 8 para que no coincida con la campaña electoral. Los anticapitalistas reiterraon ayer su oposición frontar al proyecto por no ser de ruptura con el Estado —no incluyen los impuestos anulados o suspendidos por el Constitucional ni se comprometen a desobedecer el déficit— ni revierten los seis años de recortes que han cercenado las partidas de sanidad y educación. Pese a ello, los diputados Mireia Vehí y Benet Salellas se mostraron dispuestos a “bajar” a la arena política y negociar. “Me matarán por decir esto pero queremos unos presupuestos que recuperen el modelo de gestión del Tripartito”, señaló Salellas, que reprochó a Junqueras que haya presentado unas cuentas autonómicas tras anunciar que serían las últimas. “No queremos unos presupuestos socialistas; lo queremos de ruptura”, insistió.

La negociación sigue abierta y ayer Jordi Turull (CDC) y Marta Rovira (ERC) se desplazaron a los despachos de la CUP en el Parlament para seguir las conversaciones. Un portavoz de JxS aseguró que en la cita se pasó de puntillas sobre las cuentas y que se habían centrado en el pleno que la cámara celebrará mañana y el jueves. En cualquier caso, ERC lanzó el guante de estar dispuesta a modificar la política fiscal y el gesto no cayó en saco roto. “Van en la buena dirección”, dijo Vehí.

La posibilidad de que todas las enmiendas a la totalidad se voten a la vez abre la puerta de un gran fracaso del Ejecutivo, pero sobre todo refleja la gran debilidad con la que JxS afronta la legislatura. Nunca en la historia del Parlament unas cuentas han sido devueltas al Ejecutivo. El PSC tildó de “error monumental” que el Gobierno envíe las cuentas al Pleno sin pactarlas antes, informa Pere Ríos. Miquel Iceta pidió que las retire si CUP mantiene su enmienda.

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