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Las familias que piden ayudas sociales desbordan las previsiones en Vigo

Los servicios municipales prevén atender cerca de 4.000 solicitudes dentro del programa enseña del gobierno local

Oficina del servicio del empleo en Vigo.
Oficina del servicio del empleo en Vigo.

Las previsiones de los servicios municipales de Vigo de atender en un mes unas 3.000 solicitudes de ayudas económicas para familias en riesgo de exclusión se van a quedar cortas. A dos semanas de cerrarse el plazo de admisión, se prevé que solo la demanda para gastos de alquileres, suministro energético y alimentación se aproxime al 1,5% del censo municipal.

Con un presupuesto de 3,18 millones de euros, la dotación económica para políticas de bienestar social se ha incrementado una año más para convertirse en la principal enseña del gobierno local y situar al Ayuntamiento de Vigo en el que más invierte en España, en términos porcentuales, según apuntan fuentes municipales.

El alcalde de la ciudad y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), el socialista Abel Caballero, ha reiterado su compromiso con el programa de ayudas para reforzar procesos de integración familiar e inclusión social. Caballero ha repetido que “nadie quedará fuera” de esta tercera convocatoria municipal para obtener un cheque social y ha garantizado un mínimo de subsistencia a las familias ante situaciones transitorias de necesidad urgente.

El plazo para entrar en este programa social de ayudas extraordinarias, cuyo presupuesto es de 2,4 millones, se abrió el 19 de mayo y se cerrará el 15 de junio. Además de atender las demandas del cheque social, se ha consignado una partida de 802.000 euros para un fondo antidesahucios.

El umbral de pobreza es uno de los requisitos socio-económicos que deberán cumplir los aspirantes a beneficiarios. A cada familia se le asignará una puntuación en función de su situación personal o de la unidad de convivencia, según los criterios objetivos de las bases. El crédito previsto para financiar el programa se dividirá entre el total de puntos obtenidos por los beneficiarios para conocer el valor económico de cada uno y asignarles así la cantidad correspondiente a su puntuación.

El programa comenzó a funcionar en 2014 cuando se subvencionó a 1.253 familias, principalmente para vivienda. El pasado año aumentó el número de beneficiarios a 1.828, incrementando también la dotación para alquileres, electricidad y alimentos.

Para priorizar el gasto social, el Gobierno de Caballero inyectó un 2,3 % más de recursos al presupuesto que asciende a 225,9 millones de euros, pasando en un año de 2,9 millones a 3,4 la asignación global. “Son las cuentas más sociales, inversoras y más volcadas en el empleo en la historia de la ciudad”, ha dicho Abel Caballero.

Otros capítulos presupuestarios del programa se completan con un servicio de teleasistencia y ayuda al hogar, del que se benefician un promedio de 700 personas al año, así como una dotación de casi un millón de euros para el Centro de Inclusión y Emergencia Social, y que el gobierno local ha defendido como el único albergue en Galicia que se abrió en plena crisis.

En la política social de Vigo no han faltado reproches mutuos con la Xunta, como es el caso de las becas de libros y comedor que el Ayuntamiento está asumiendo -con un coste de dos millones de euros para atender la demanda de 5.000 menores- y que reclama como competencia del Gobierno gallego.

Por su parte, la Xunta ha pedido al Ayuntamiento que se adhiera al programa de viviendas vacías con los inmuebles desocupados del casco viejo para atender casos de especial vulnerabilidad económica, de acuerdo con un convenio de colaboración con la Fegamp. El director del Instituto Galego da Vivenda e Solo expresó en una carta enviada al Ayuntamiento su preocupación por el silencio como respuesta del gobierno local y pidió su colaboración para atender los casos de desahucio que ha tenido que asumir la Xunta, recurriendo a viviendas en otros municipios limítrofes.