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Colau apuesta por la elección directa de un alcalde del área metropolitana

La alcaldesa reivindica en una conferencia la herencia de Pasqual Maragall

La alcaldesa Ada Colau con Pasqual Maragall.
La alcaldesa Ada Colau con Pasqual Maragall.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, apostó ayer por la existencia de un “alcalde metropolitano escogido directamente por la ciudadanía” para “la ciudad real, que ya es metropolitana”. El Área Metropolitana y la “necesidad” de que sea un organismo fuerte “con una agenda propia” centró la conferencia de Colau en la Cátedra Pasqual Maragall de Economía y Territorio de la Universidad de Barcelona. Abogó por “algo así como un modelo de federalismo urbano donde se garantizara la elección directa de sus representantes”. El objetivo es que no ocurra como en Europa, “donde su presidente y su gobierno no son escogidos directamente por la ciudadanía, lo que lleva a menudo a que este defienda intereses particulares en vez de velar por el interés general”.

Colau leyó el texto de una conferencia en la que en varias ocasiones reivindicó la herencia del exalcalde Pasqual Maragall, presente en la primera fila, junto a el portavoz del Gobierno, Gerardo Pisarello. En la segunda fila no se perdieron el acto dos concejales socialistas, Daniel Mòdol y Montserrat Ballarín. Mòdol, que con toda probabilidad se integrará en el ejecutivo si finalmente hay acuerdo estable entre Colau y el PSC, aplaudió la idea de la alcaldesa en Twitter.

En el arranque de su intervención, la alcaldesa reivindicó el urbanismo preolímpico, de liderazgo público y “al servicio de la cohesión social”, que ilustró con una imagen de la torre de comunicaciones de Collserola: “Un proyecto público integrado en el paisaje que ofrece un servicio necesario, bien pensado y bien hecho que permitió eliminar antenas que había en la montaña”. La segunda foto que mostró fue de la Torre Agbar: “El urbanismo postolímpico de autor, que podría estar en cualquier lado, no tiene funcionalidad asociada y la construye una gran multinacional privada”. En tercer lugar, mostró las Tres Chimeneas de Sant Adrià como ejemplo del pasado industrial y la memoria obrera de la ciudad.

Colau enlazó las tres fotos con un discurso de Maragall de 1982 en el que apostó también por “la ciudad metropolitana”. “Es necesario un gobierno metropolitano fuerte articulado que de respuesta a los retos, el territorio metropolitano está demasiado fragmentado con demasiadas autoridades y entes municipales y supramunicipales”, dijo. Y enumeró la cantidad de administraciones que conviven en el territorio de la gran Barcelona: 36 ayuntamientos, consorcios mixtos, autoridades portuarias y aeroportuarias que dependen del Estado, diputaciones, consejos comarcales...